jueves, 6 de octubre de 2016

Lliures, ¿El partido de los descontentos de Convergencia?

Fotografía de archivo de Antoni Fernández Teixidó. (EFE)


Cataluña está a punto de tener otro partido político que quiere sustituir a lo que era la antigua Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y recoja a los desencantados de la antigua Convergencia. y Unió. El impulsor de este proyecto es Antoni Fernández Teixidó, exconsejero de Trabajo de la Generalitat, durante la última etapa de Jordi Pujol y hasta hace poco militante de Convergència. En una reunión mantenida el pasado martes por la noche, Teixidó afirmó que “no sabía a quién votar en las últimas elecciones”. De ahí que se decidiese a crear el movimiento Lliures (cuya traducción es Libres), que a corto plazo espera convertirse en un partido político.


En la documentación que repartió entre sus acólitos el pasado martes, afirma que “la situación política en Cataluña es crítica e insostenible”. Uno de los asistentes a la cumbre señala a El Confidencial que “ello hace necesario que se tenga que poner en marcha un nuevo partido catalanista, de centro, liberal y humanista”. Para ello, Teixidó cuenta con cuadros medios de la antigua CiU. Su mano derecha en el proyecto es Roger Muntañola, que había sido portavoz de Juventud en CiU, y en el mismo barco está Xavier Cima, marido de Inés Arrimadas, líder de Ciutadans en Cataluña. El movimiento quiere recoger a descontentos de Convergència, de Unió Democràtica e incluso cuenta con algunos militantes de ERC que no apuestan por la ruptura, sino que se escoran más hacia posturas federalistas. Su núcleo fundacional, es decir, los impulsores que llevan varias semanas reuniéndose en discretas veladas, está compuesto por una quincena de personas, pero si nace como partido podría reunir ya a un par de centenares de militantes, algunos de ellos ex altos cargos de la Generalitat en tiempos del exconsejero.

Califica de agitadores a sus excompañeros

Uno de los documentos repartidos por Teixidó el pasado martes critica a sus antiguos compañeros por agitadores. “Ante la imposibilidad de pactar un referéndum vinculante por la independencia, la mayor parte de los dirigentes catalanes ha sustituido el ejercicio de la política por la agitación y la propaganda”. También critica que “el proceso independentista no ha conseguido ninguno de sus objetivos finales y, al mismo tiempo, ha reforzado las fuerzas de izquierdas y populistas (…) El bienestar de nuestra sociedad está en riesgo”.

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, y el expolítico de CDC Xavier Cima, el día de su boda. (EFE)


Así, afirma que Lliures nace “para defender los intereses de los ciudadanos de Cataluña desde una vertiente liberal y humanista”. El nuevo movimiento se basa en cuatro ejes fundamentales:


-La defensa de las libertades individuales y civiles. “Para asegurarlas, es preciso respetar incondicionalmente la propiedad privada, la seguridad jurídica y la pluralidad social”. Todo un torpedo a la línea de flotación de la estrategia de sus antiguos compañeros de partido.

-El libre mercado.

-Apuesta por la moderación fiscal y la simplificación de la Administración, con menores cargas impositivas y la eliminación de trabas burocráticas y restricciones comerciales.

-Reclamación del "protagonismo de la vida civil por parte de los ciudadanos y no de los gobiernos”.

En uno de los textos, señala que “en un contexto de inestabilidad y de división como el actual, es particularmente necesario que el catalanismo defienda estos valores y recupere su ámbito de influencia en las instituciones”. Y subraya más adelante que “solo con el respeto institucional y una estrategia política ganadora, tan ausente en estos últimos años, lo podremos conseguir”.

Centro político

En diversos textos repartidos entre los asistentes, Lliures se define como “una propuesta de centro político que surge para dar voz a aquellas personas que actualmente no se sienten representadas”. También se encuadra dentro de la tradición “de los partidos liberales del centro y del norte de Europa”. Y detalla específicamente sus cuatro objetivos: “Convertirse en una fuerza de gobierno para impulsar políticas liberales; recuperar la cultura de pacto y de entendimiento cordial que permita una mayor estabilidad política en Cataluña; introducir las ideas liberales y humanistas en el debate público, y combatir políticamente los populismos de derechas y de izquierdas”.

El exportavoz de UDC, Roger Muntañola. (EFE)

No hay que olvidar que Fernández Teixidó era uno de los integrantes del colectivo Llibergència de Convergència, que agrupaba a los elementos más liberales de esta fuerza política. Desde su antiguo partido, en cambio, le critican su “errática trayectoria”: comenzó militando en la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) en los años setenta para pasar en los ochenta al CDS, escindido de UCD. En 1993, se afilió a CDC y dos años más tarde fue nombrado consejero por Jordi Pujol hasta que, en su última etapa, unificó en su persona cuatro consejerías distintas: Industria, Trabajo, Comercio y Turismo.


Un alto cargo del Partit Demòcrata Europeo Català (PDEC), el nombre final adoptado por la exCDC, señala a El Confidencial: “No nos preocupa en absoluto la puesta en marcha de ese nuevo partido”. Reconocen que es posible que falte un partido de centro no independentista que recoja el testigo de la antigua CDC, pero “en estos momentos no hay espacio político, porque la mentalidad de los ciudadanos ha cambiado y ahora apoyan más las posiciones soberanistas.Suponemos que quiere llevarse a los descontentos de CiU, pero ese es un proyecto que, en estos momentos, consideramos que está herido de muerte”.

2 comentarios:

  1. Biel Rosich

    Tengo entendido que quiere ser un partido de centro derecha en Catalunya, como era Unió, en estos momentos no existe.

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  2. Carmen Abrate

    Más mierda para cataluña

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