Mostrando entradas con la etiqueta Sito Miñanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sito Miñanco. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de febrero de 2020

La Audiencia Nacional pide embargar a Boye tras su condena por el secuestro del empresario Emiliano Revilla

El abogado Gonzalo Boye | EFE


Boye fue condenado a 14 años de prisión por colaborar con ETA en el secuestro del empresario en el año 1988.


La Audiencia Nacional ha acordado hacer "efectivos los embargos" y "profundizar en la investigación patrimonial" del abogado Gonzalo Boye para pagar la indemnización que se le impuso tras ser condenado por colaborar con ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla en el año 1988.

Boye fue detenido en 1992 junto a otros ciudadanos chilenos por su vinculación con el secuestro de Revilla y la organización marxista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) originario de Chile. Posteriormente, fue condenado a 14 años de prisión por estos hechos. En la actualidad, el abogado es investigado en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico para la organización delictiva del histórico narco gallego, Sito Miñanco, al que defendió en su último juicio.

La sección primera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha adoptado esta decisión tras rechazar que la reclamación de la indemnización haya prescrito. La resolución cuenta con el voto discrepante de uno de los cinco magistrados que la suscriben, Ramón Sáez Valcárcel, que sí considera prescrita la reclamación.

Boye, que en la actualidad es abogado del expresidente catalán fugado, Carles Puigdemont y del presidente catalán inhabilitado, Quim Torra, alegó la prescripción cuando Revilla pidió en 2019 el embargo de los saldos de su cuenta corriente. El empresario también reclamaba la parte proporcional del salario percibido como empleado del bufete de abogados que comparte con su mujer, así como los pagos percibidos por sus apariciones televisivas, "y de la cantidad que por cualquier concepto perciba del Colegio de Abogados de Madrid".

La resolución, de la que ha sido ponente el magistrado Francisco Javier Vieira, recuerda que Boye fue condenado en 1996 "como autor responsable de un delito de detención ilegal, a la pena de 14 años, 8 meses y 1 días de reclusión menor y a que indemnizara, en forma conjunta y solidaria con el resto de los acusados, a D. Emiliano Revilla Sanz en la cantidad de 200 millones de pesetas".

Tras ser firme la sentencia en 1997, se le requirió la indemnización a la que había sido condenado y manifestó que era insolvente. En 2001, Boye solicitó el pago fraccionado de la indemnización, a razón de 2.500 pesetas mensuales, si bien en una posterior comparecencia su defensa manifestó que iba a presentar escrito para decir que la cantidad que abonaría mensualmente serían 5.000 pesetas.

La Asociación Víctimas del Terrorismo pidió después que se practicaran actuaciones de averiguación patrimonial respecto de los acusados, y en 2008 se le informó de que habían sido "declarados insolventes y que no constaba pago alguno a cuenta de la indemnización fijada en sentencia".

La Fiscalía informó en 2009 de que procedía mantener la resolución de insolvencia acordada en su momento porque de la documentación aportada de la Agencia Tributaria no se deducía que la situación patrimonial de los condenados hubiera variado. En 2018, Revilla se personó en este procedimiento y solicitó "el embargo sobre los saldos de cuenta corriente y ahorros bancarios" de sus secuestradores.

La Sala analiza "si puede entenderse prescrita la acción para reclamar el pago de la indemnización fijada" frente al "derecho a percibir esa indemnización". "De hecho", añade el auto, "el legislador ha previsto exclusivamente una sola causa de finalización de la ejecución forzosa, al disponer que "sólo terminará con la completa satisfacción del acreedor ejecutante". El auto concluye que "las actuaciones denotan que el plazo de prescripción, de ser aplicable, habría quedado interrumpido por las actuaciones tendentes a averiguar la situación patrimonial de este penado".

lunes, 21 de octubre de 2019

Gonzalo Boye... Registro por blanqueo de capitales del narcotráfico


La Audiencia Nacional registra el domicilio de  Boye por blanqueo vinculado al narcotraficante Sito Miñanco
















La Policía registra el domicilio de Gonzalo Boye, el abogado de Puigdemont, por blanqueo de dinero del narcotráfico.

La juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha ordenado la entrada y registro de la vivienda del abogado Gonzalo Boye, por los delitos de blanqueo de capitales y organización criminal dedicada al narcotráfico, en una operación desarrollada esta mañana para desmontar la operativa de blanqueo de capitales de la organización liderada por José Ramón Prado Bugallo, alias Sito Miñanco , según ha confirmado La Vanguardia de fuentes jurídicas.

La causa está secreta y no hay confirmación oficial de la proveniencia de los fondos del narcotráfico supuestamente blanqueados. La operación, que no tiene nada que ver con Carles Puigdemont, del que Boye es abogado, está dirigida por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) del Cuerpo Nacional de Policía.


El nombre de este letrado se hizo conocido por liderar la estrategia de defensa del expresident de Carles Puigdemont una vez huyó de la justicia. De hecho, la semana pasada se reactivó esta defensa después de que el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena reactivara la orden de detención europea e internacional contra el dirigente independentista.

No obstante, esta operación no tiene nada que ver con el expresidente ni nada del independentismo sino con otras operativas suyas privadas. A pesar que Boye ha saltado a la palestra con la defensa de Puigdemont, tiene un pasado controvertido.

De origen chileno, fue condenado por la Audiencia Nacional a 14 años de prisión por colaborar con la organización terrorista ETA en el secuestro del industrial Emiliano Revilla. Empezó a moverse en la la Audiencia Nacional como defensor de víctimas de los atentados yihadistas del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Después ha llevado la acusación en asuntos como el del caso de la caja B del PP contra su extesorero Luis Bárcenas. También ha llevado asuntos como el del rapero Josep Miquel Arenas, conocido como Valtonyc. El cantante mallorquín huyó a Bélgica tras ser condenado por la Audiencia Nacional a tres años y medio de cárcel por delitos de amenazas, enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona, una sentencia posteriormente confirmada por la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

Con la defensa de Boye, la justicia belga rechazó la entrada de Valtonyc a España para cumplir condena porque no existía la doble incriminación, es decir, ninguno de los tres cargos por los que fue condenado en España están tipificados como delito tanto en España como en Bélgica.

Sito Miñanco, conocido narcotraficante

Boye ha sido el abogado de uno de los grandes capos de la droga en España, José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco. El año pasado le defendió en el juicio celebrado en la Audiencia de Pontevedra contra el capo y varios miembros de su familia. La sentencia fue condenatoria y precisamente por un delito de blanqueo de fondos del narcotráfico.

En aquel entonces dirigió la causa la magistrada Carmen Lamela -ahora sustituida por Tardón tras lograr plaza en el Tribunal Supremo-, quien quiso ir contra la operativa financiera de la organización. De ahí que en aquel entonces se detuvieran a empresarios del sector inmobiliario y el de alquiler de vehículos, quienes habrían ayudado al narcotraficante a invertir sus beneficios ilícito.

No es el primer encontronazo de Boye con la Justicia. En su día, el hoy abogado fue condenado por colaborar con ETA en los preparativos para secuestrar a Emiliano Revilla. Boye, de origen chileno, pertenecía al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) surgido contra la dictadura de Pinochet. La Audiencia Nacional le impuso una condena de 14 años de prisión por su intervención en el secuestro del empresario. En la cárcel estudió la carrera de Derecho. En 2004 se dio a conocer como abogado ejerciendo la acusación en el juicio del 11-M. Posteriormente se aproximó al mundo independentista catalán y acabó haciéndose cargo de la estrategia jurídica de Carles Puigdemont tras su huida a Bélgica.