
Puigdemont y Quim Torra durante la intervención en Waterloo.
Puigdemont está de vuelta en Bélgica. La Generalidad rinde honores al escapado y ratifica su liderazgo en la "embajada" autonómica y en la "casa de la república". Un centenar de personas le ha recibido en la "casa de la república" en Waterloo, la mansión a disposición del evadido y de todo fugado de la justicia española que se precie, como el rapero Valtonyc.
Ha regresado hinchado en su propio delirio, gracias a la retirada del juez Llarena de la orden de busca y captura comunitaria. cree que ha vencido a la justicia española cuando se ha convertido en un fugitivo de la justicia por muchos años. Cree que va a poder doblegar al gobierno de Pedro Sánchez retirándole los ocho votos que le dieron en la moción de censura, si no cumple con sus promesas.
Pretende nombrar un "consejo de la república" y viajar por todos los rincones de Europa para internacionalizar la que denomina "causa catalana". A partir de ahí Puigdemont quiere hablar directamente con Sánchez y aspira a recuperar el protagonismo perdido en los últimos meses. Torra se muestra como un encargado leal y disciplinado, no así algunos elementos del PDeCAT. El partido está sentenciado.
Con aires de desagravio, revanchismo y prisas. Puigdemont apela directamente a Pedro Sánchez. El "periodo de gracia se está acabando, el presidente tiene deberes este verano", advierte Puigdemont. La agenda nacionalista consta de tres ejes: presos, "exiliados" y autodeterminación. Torra exige que la Fiscalía retire todos los cargos por el golpe de Estado. Puigdemont va más allá. No le vale que los exconsejeros que se negaron a acompañarle en la escapada estén en "prisiones de casa", controladas por la Generalidad. Los quiere en casa ya y no desfallecerá, proclama.
El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha anunciado que viajará "por todo el continente" para internacionalizar el conflicto catalán en su primera rueda de prensa en Bruselas tras la retirada del euroorden. Puigdemont ha explicado que quiere difundir "la causa justa del pueblo de Catalunya, de la democracia, de la libertad y de la autodeterminación"
Que el juez De la Mata le atribuya el papel de pantalla de Convergencia ha sido definitivo. Se diluirá en la Crida Nacional per la República (CNR) que debutará como gran partido nacionalista en los fastos que Generalidad y formaciones separatistas preparan para el primer aniversario del 1-O. En paralelo, activará el "consejo de la república", gobierno paralelo de la Generalidad y quiere desplegar una intensa actividad viajera. Sus abogados le recomiendan prudencia y alertan de los riesgos de desplazarse a Francia.
Puigdemont vuelve a estar en Waterloo, desde donde amenaza con precipitar la caída de Sánchez si las buenas palabras no se traducen en hechos como la puesta en libertad de los presos y alfombra roja para los fugados. En cuanto a la autodeterminación, es indiscutible e innegociable. Puigdemont y Torra han prometido no desfallecer en la lucha contra la "monarquía represora".
