sábado, 4 de junio de 2011

"Indignados", tres semanas después

"Indignados", tres semanas después
A casi tres semanas de la manifestación que dio comienzo al llamado "Movimiento 15-M", lo que queda de él es una frenética actividad de "indignados" en Internet –especialmente en las redes sociales– y las acampadas que aún se mantienen en muchas ciudades de España. La mayor de todas es la de la Puerta del Sol, donde reside ya de un modo más o menos fijo una comunidad de unos 150 "okupas" venidos de todos los rincones del país e incluso del extranjero.
Este lunes cumplirá su tercera semana de permanencia. La acampada ha cambiado radicalmente la cara de la Puerta del Sol. Lo que un día fue una plaza emblemática –acaso la más emblemática de Madrid– se ha convertido en un núcleo chabolista no muy diferente al de algunas zonas de la periferia de la capital como Las Barranquillas, La Celsa o la Cañada Real.
En la acampada de Sol conviven tiendas de campaña (cada vez menos) con chamizos montados con material de escombro y lonas de plástico. Las comisiones (ha llegado a haber cerca de 40 en su mejor momento) tienen su sede en estos chamizos que se asemejan lejanamente a jaimas morunas.
Las condiciones de salubridad dentro de las "jaimas" dejan mucho que desear. Tanto la prensa como los servicios sanitarios del ayuntamiento llevan días advirtiendo que puede producirse un brote infeccioso. Los elementos necesarios para que esto ocurra ya están presentes. A lo largo de la última semana las pulgas, las chinches, las cucarachas y las ratas han hecho acto de presencia en la acampada. Les atrae la comida que, a raudales, circula por el poblado.
Hay dos cocinas principales y llegó a haber dos más en su momento álgido. Una en la zona central en la que se sirven las comidas principales y otra de tipo vegano (vegetarianismo radical) alojada en el chamizo de los llamados "animalistas". El olor a guisote que para los viandantes es insoportable a ciertas horas, atrae a animales indeseables como las ratas, que han empezado a menudear por el campamento, especialmente por la noche, cuando hay menos gente y pueden los roedores hacer sus incursiones hasta la cocina con menos peligro de ser atrapadas.
Otro problema de salud pública es el alcantarillado. Las cloacas de la Puerta del Sol están cercanas a su saturación y en serio peligro de colapsarse. Eso provocaría, en primer término, el ascenso de las aguas fecales que circulan bajo la plaza hasta el nivel de la calle. La causa, una vez más, es la falta de higiene y el hacinamiento de los acampados, que no han dudado en arrojar todo tipo de basura a las alcantarillas durante las últimas semanas.
De la camaradería al conflicto
La convivencia en el campamento no pasa por sus mejores momentos. De la camaradería los primeros días se ha pasado al recelo, los hurtos y las acusaciones cruzadas entre los acampados. La última, y tal vez la más grave, tuvo lugar este viernes, cuando saltó a los medios una denuncia de la comisión de Feminismo por acoso sexual. Las feministas pusieron en conocimiento de la asamblea general que estaban siendo víctimas de abusos durante las noches por parte de otros acampados. El asunto luego se diluyó pero han sido muchos los que, a estas alturas, han decido recoger sus tiendas y marcharse. Las comisiones también han tenido enfrentamientos. La de Legal, por ejemplo, ha pedido una "auditoría" a la de Comunicación.
En los foros de Internet el ambiente se ha enrarecido. Son varias las facciones que tratan de controlar la acampada en beneficio propio. Hay un enconado enfrentamiento entre los "políticos" y los "espirituales". Los primeros acusan a los segundos de desvirtuar la causa que les llevó hace casi tres semanas a quedarse a vivir en la Puerta del Sol. Los segundos, por su parte, han convertido Sol en un circo muy similar al de las comunas hippies.
La parte más activa de la acampada, gente de extrema izquierda vinculada con el movimiento okupa, maneja las asambleas y ciertas comisiones a su antojo. El famoso consenso de mínimos hace tiempo que se hizo público para después abandonarse. La asamblea del domingo pasado, en la que se decidió prolongar indefinidamente el campamento, es el mejor ejemplo de este fenómeno de radicalización que se ha ido produciendo a lo largo de los últimos diez días.
Las principales plataformas convocantes de la manifestación del 15 de mayo –Democracia Real Ya y No les votes– se han desvinculado de la acampada y han pedido a sus seguidores que desplacen el debate a Internet, medio en el que nació la protesta a principios de año. Otros abogan por dejar un pequeño quiosco informativo en la Puerta del Sol y apostar por las asambleas de barrio. Por último, los más radicales insisten en seguir sine die acampados en la Puerta del Sol hasta que los poderes públicos acepten las propuestas emanadas de las innumerables (e interminables) asambleas que se celebran a diario en la plaza.
El comercio sitiado
Los primeros en dar la voz de alarma fueron los comerciantes de la Puerta del Sol y calles aledañas. Sus ventas se habían desplomado porque la porquería y la inseguridad de la plaza alejaba a los clientes. Los acampados remitieron el asunto a las asambleas, que no supieron dar más respuesta que acordar una serie de pasillos en los bordes de la plaza para que se pudiese entrar en los establecimientos. Entre los comerciantes cunde el desánimo y ya han pedido en varias ocasiones a la delegación de Gobierno y al ayuntamiento que desalojen la plaza.

El radicalismo de la facción "okupa" ha terminado imponiéndose. Lejos de disminuir el tamaño del asentamiento ha ido creciendo por días. Más y más chamizos han ido apareciendo en la plaza, chamizos que, en algunos casos, albergan gran cantidad de materiales sacados de contenedores de obra y cubos de basura. Desde la calle Carretas el aspecto de la plaza es lamentable. Muchos turistas, sobre todo los extranjeros, evitan cruzarla por miedo a ser atracados.
Los acampados, que a estas alturas ya son mayoritariamente activistas radicales venidos de casas ocupadas e indigentes, viven al margen de los problemas que están ocasionando. Se bañan en las fuentes de la plaza y hacen sus necesidades donde y como pueden. El día lo pasan tirados en las tiendas, al caer la noche la actividad crece y es cuando se reúnen las comisiones en sus respectivas asambleas. El pasado miércoles se celebraron un total de 22 de todas las temáticas posibles. El asamblearismo ha llegado a tal extremo de refinamiento que hasta han creado un "taller de dinamización de asambleas".
La Puerta del Sol vive, tres semanas después, en una situación límite a la que nadie, empezando por la propia delegación de Gobierno y siguiendo por el ayuntamiento, quiere poner fin. La tragedia se masca en el ambiente y, cada día que pasa, se adivina más cercana.
Kafka no ha estado estos días en Sol, pero sí el filósofo Agustín García Calvo, que dio una charla el jueves. Y dijo a los congregados: "No debatáis sobre el futuro, lo que habéis hecho ya es mucho. Dentro de vosotros hay rebeldía, pero también obediencia". En otras palabras: los problemas del hombre no están en "la sociedad", ese ente abstracto, sino dentro del propio hombre.
Así ha reproducido Sol -primero una muestra de indignación abierta a todo credo, ahora una feria en un 90% perrofláutica- todos los vicios que una vez pretendió extirpar del poder:
Burocracia. Los políticos crean mil estructuras en su propio beneficio, se dice. Pues bien: Acampada Sol ha llegado a contar con 42 comisiones. Y ello sólo para su propio funcionamiento, para su supervivencia, como se denuncia que hacen "los políticos".
Corrupción. El salpicón de corruptelas lleva tiempo haciendo irrespirable el ambiente político. Cuando la Acampada llevaba 10 días funcionando, la comisión de Legal pidió una auditoría de la de Comunicación. Es decir, ya hay indignados 'imputados' por otros indignados.
Bipartidismo. PSOE y PP se pasan la pelota. Sol ya está partido en dos bandos: los que quieren desmontar e irse, y los que pretenden quedarse "hasta que haya un cambio real" o "una revolución".
Jerarquías. "La sociedad es vertical, no respeta la opinión de todos, vamos a imponer la horizontalidad", decían. Pues bien: los irreductibles del 'Cono Sur', los que se niegan a irse de Sol, ya han montado su comisión de Acampados. Motivo: "La gente que quiere mangonear esto ha montado la estructura para controlarnos".
Clasismo. "Hay indignados de primera y otros de segunda", dice un chico de raza negra que acampa en el núcleo de irreductibles. "Yo vivo en la calle, y me solidarizo con el movimiento. ¿Por qué ellos no se pueden solidarizar conmigo? Ah, claro, es que es muy duro vivir en la calle. ¡Ahora se están dando cuenta, estos avariciosos!".
Manipulación en los medios. Los medios tradicionales "manipulan y mienten". El campamento, por su parte, es un puro hervidero de rumores en el que no falta, por ejemplo, quien sospecha que la denuncia de las feministas de "abusos sexuales" podría ser una estrategia para forzar el desmantelamiento. Los mismos portavoces, rotatorios, suelen admitir su propio grado de desinformación.
Explotación. La anécdota es de un fotógrafo que ha cubierto el tema desde el 15 de mayo. "Una noche una comisión me dejó entrar a su 'stand' para hacer fotos. Llegó uno y dijo: 'Oye, sal de aquí, no queremos fotógrafos'. A la noche siguiente, vinieron a buscarme: 'Perdona, ¿podrías pasar esta noche con nosotros en el 'stand'? Es por si nos desalojan, queremos testigos'".
Bronca partidista. "Los políticos no hablan de nuestros problemas, sino sólo de los suyos". Hace días que Sol, cuya falta de acuerdo general es clamorosa, debate sobre todo acerca de su propia pervivencia como acampada, ciega a que el Movimiento 15-M tiene una anchura mucho mayor.
Enfrentamiento. El navajeo en la política y la empresa es "una constante". Pues bien, muchos de los cabecillas de Sol llevan días repitiendo que el campamento no es un lugar seguro. "¿Y si hay un navajazo?", se escucha en las comisiones, para abonar el terreno a una reestructuración o una salida que, cada día que pasa, parece más quimérica.

5 comentarios:

  1. riallera

    En principio la manifestación 15M me pareció razonable tanto en Madrid como aquí en Barcelona y en otras capitales de provincia, pero ahora veo que no han logrado nada, o almenos eso parece. O sea que se han ido de camping al centro de las ciudades y a pelearse con los antidisturbios, pero no han hecho propuestas razonables para enviar al gobierno. Ha sido una pérdida de tiempo, la misma que critican de los políticos, sindicatos y patronales

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  2. Marimar Calvo Begue

    De la libertad al libertinaje . Lo mejor que puede pasar es que desalojen el chiringuito de Sol.

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  3. Carassius Auratus

    Si no se avanza, se retrocede, o se degrada. Cuando el diablo no tiene que hacer, mata moscas con el rabo.

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  4. pepotelanzarote

    En principio la manifestación 15M me pareció razonable tanto en Madrid como aquí en Barcelona y en otras capitales de provincia, pero ahora veo que no han logrado nada, o almenos eso parece. O sea que se han ido de camping al centro de las ciudades y a pelearse con los antidisturbios, pero no han hecho propuestas razonables para enviar al gobierno. Ha sido una pérdida de tiempo, la misma que critican de los políticos, sindicatos y patronales. Peor que una perdida de tiempo, una perdida invaluable de oportunidad. No sera facil ganar atencion la proxima vez, si que hay o tiene sentido una prox. vez. Pues lo que queda, son los perdedores del juego, que se niegan a superar la perdida y estan dando la vuelta a la simpatia he imagen inicial. Ahora simplemente nos joroban y privan de la centrica plaza del sol a los que queremos disfrutar de un Madrid moderno y limpio. Estos que quedan, pueden cambiar la memoria publica a algo que ciertamente no sera bienvenido otra vez. Tienen que salir de ahi, YA! Ademas queremos pasear y tomar algo (de pago) por el centro leches!

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  5. pedropeter
    Totalmente de acuerdo con el artículo; como muchas otras ocasiones en la vida, la situación ha degenerado y creo que está fuera del propio control de los promotores o patrocinadores; sí tiene mucho que ver el movimiento 15-M con la acampada y, sin desmerecer el núcleo de reivindicaciones o cuestiones de indignación, parece claro que SOL se ha convertido en un vertedero...

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