lunes, 5 de diciembre de 2016

Madrid - El embudo navideño de Gran Via y aledaños

El tráfico en Gran Vía durante la mañana de este lunes.

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido cortar al tráfico la Gran Vía días antes del inicio del Puente de la Constitución y hasta el próximo día 11 -y el fin de semana del 16 al 18 de diciembre, y del 23 de diciembre al 8 de enero de 2017- con el objetivo de dar más espacio al peatón. Pese a que la medida provocó un caos circulatorio en el centro de Madrid y lugares como la plaza de Cibeles se convirtieron en un embudo, la marca blanca de Podemos en el Consistorio presumió de su medida estrella a través de las redes sociales con una imagen de la propia Gran Vía. "Como se puede ver en la imagen se ha desatado el colapso móvil en Madrid #No #AbreGranVia", dijo. 

La congestión, no obstante, no se debió únicamente al desvío de los vehículos a las vías colindantes, sino al atasco que se formaba en estos mismos puntos. En la Gran Vía, con un solo carril de acceso, los taxis, autobuses y otros vehículos autorizados se agolpaban formando un embudo. «No quiero ir a la zona cortada, pero así es imposible», narraba Marcelo, un conductor atrapado en Cibeles. Mientras esté vigente esta medida, solo podrán acceder los residentes o titulares de plazas de aparcamiento; quienes salgan de un garaje en la zona o se dirijan a él y los que trasladen a una vivienda a personas enfermas o de movilidad reducida. También circulan libremente los servicios de emergencias y limpieza; autobuses de la EMT, Madrid City Tour, y el que recorre la ciudad por Navidad; además de taxis, motos, ciclomotores, bicicletas y ciclos. Los vehículos «cero emisiones» establecidos por la DGT (también Uber, Cabify y Car2Go); quienes accedan a hoteles y lleven maletas; vehículos de transporte de detenidos, funerarios y grúas.

La crítica principal, más allá del propósito de la medida, fue la «improvisación» del equipo de Gobierno de Manuela Carmena. Una prueba de ello es la repentina actuación de los aparcamientos privados de la zona. En el de Mostenses, como detalló su responsable, Emilio Cachadiña, recibieron la notificación por la mañana. «Lo lógico es que nos hubieran avisado a mediados de noviembre, que es cuando pedimos una reunión como todas las navidades, pero se ha hecho deprisa y corriendo», declaró. Apenas quince minutos en cualquiera de estos aparcamientos bastaban para hacerse una idea del desconocimiento generalizado entre los clientes, que continuamente acudían para pedir información y las tarjetas identificativas para poder meter su vehículo.


El PP, que se opuso a la decisión, ha denunciado el "caos" y ha señalado que "muchas cámaras del Ayuntamiento estuvieran fuera de servicio". El portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento, Iñigo Henríquez de Luna, calificó la iniciativa de "despropósito", ya que, a su juicio, "arruinará" las fiestas a los madrileños. "Es una gran mentira porque tienen que reducir la zona peatonal en cada parada de autobús. Por conseguir una foto de la Gran Vía sin coches van a conseguir colapsar todo el centro de Madrid".

Los puntos más conflictivos fueron cuatro de los ocho controles a las vías cerradas; especialmente en Cibeles, plaza de España, Mayor y la glorieta de Carlos V. Los agentes, en función de la ubicación, derivaban a los coches a las calles colindantes, sin una planificación clara -hecho que censuraron muchos internautas a través de las redes sociales-. 

Una valla avisa del corte al tráfico en la Gran Vía

"Abrimos a las diez y he llegado media hora tarde. Los autobuses no se pueden mover. Nos han hecho una faena", dice la dependienta de una perfumería. "Ten en cuenta que cada vez que se para un taxi a recoger a alguien... Ya se ha liado", relata. En cuanto a las compras de Navidad, teme un descenso de peatones y de visitas a su escaparate: "Mira -dice señalando el exterior- parece que estamos en obras. La gente andando por la carretera, los precintos... Madrid no se puede permitir tener así en estas fechas una de sus calles más bonitas", se queja. Se está contemplando a turistas cargados con sus equipajes recorriendo a pie el camino al hotel ya que no hay manera de poder llegar de otra forma.

EL AYUNTAMIENTO, SATISFECHO

Inés Sabanés, delegada de Movilidad de Manuela Carmena, se ha confesado "satisfecha" tras hacer balance de los cuatro primeros días de cortes en el Centro y no ha mostrado intención de retirar su plan: "El mensaje está calando y ya hemos comprobado un descenso de 6.000 vehículos".

Por contra, ha reconocido el atasco que se ha formado esta mañana tanto a las ocho como a las diez y ha pedido a los conductores que empleen las vías de circunvalación, "construidas para eso". En cuanto a los embudos generados a la entrada de la Gran Vía, ha resaltado que el plan tiene algo de interpretativo y que es "posible que haya habido desajustes".

9 comentarios:

  1. Tito Giráldez

    Joder con la cara mono. Poco a poco va deshaciendo Madrid. ¿Que quiere dejarlo en un simple barrio?

    ResponderEliminar
  2. JoseMaria Palomé

    Ejemplo de mala gestión municipal

    ResponderEliminar
  3. Sol Ceballos Díaz

    Menudo desastre y desorganizacion

    ResponderEliminar
  4. Ramiro Gil Nébula

    Yo me río de los madrileños que la votaron.
    Directa o indirectamente. No olvidemos que es la Carmena del Carmona (PSOE), que renunció a ser alcalde con los votos del Pp y entronizó a la reina maga de orienta

    ResponderEliminar
  5. Pedro Rosillo Garrido

    Pienso que la Gran Vía terminará siendo peatonal y es mejor que sea antes que después, el problema de Madrid no es el cierre de la Gran Vía sino su falta de planificación estructural. Como ejemplo Barcelona, una maravilla de organización, si te equivocas de calle no hay problema le das la vuelta a la redonda y vuelves al mismo sitio, en Madrid como te equivoques de calle puedes acabar en Teruel sin darte cuenta. No sé sinceramente cómo podría solucionarse el problema de Madrid, habría que hacer un estudio en profundidad y sobreto poner el ejemplo de Barcelona en lo posible.

    ResponderEliminar
  6. Picols Maister · Madrid

    Hola. En tu mayor parte estas muy equivocado, y expongo las razones compañero.
    - BCN es una ciudad del siglo XX, antes no había más que monte y vacas rodeando una urbe construida a la carrera por las grandes familias. Solo tienes que ver la pésima distribución de su casco antiguo. Cualquiera que haya vivido allí sabe esto.
    - La mejor solución en Madrid, al tráfico es soterrarlo. Estoy de acuerdo contigo, en un futuro la gran vía y todo el centro será peatonal, pero para ello, se deberá soterrar el acceso. O es que las abuelitas van a poder subir la gran via andando. No, cogen el 146 y se bajan donde las conviene. Ya nadie piensa en los mayores.
    - EL problema del tráfico es un problema de civilización, ni social, ni cultural, ni de educación. No nos engañemos. Si soy de fuera y tengo que coger el coche para ir a madrid, lo dejo al lado de donde voy, no en la periferia para coger el metro, luego caminar y luego volver cargado con lo mismo.

    Esta medida es una P** foto, una farsa para hacer más populismo progresista del que los medios se hacen eco y se puede decir: "mira tio, mira que modernos y guais soimos, osea el resto son unos carcas...."

    ResponderEliminar
  7. Ignacio Martinez Martinez

    Disfruten lo votado

    ResponderEliminar