martes, 1 de diciembre de 2015

La trampa de la guerra terrestre contra el Estado Islámico


El tour de Hollande por la principales potencias mundiales buscando apoyos contra el Estado Islámico, está obteniendo resultados poco a poco y va sumando aliados además de los aviones rusos que ya están bombardeando las zonas de Siria e Irak dominadas por ISIS todo ello encaminado a debilitar las zonas de entrenamiento, rutas de aprovisionamiento y campos petrolíferos que son uno de los medios de financiación del grupo terrorista. Una operación de desgaste que puede durar largos meses y que no podrá reportar una victoria definitiva.

Aprovechando la conferencia por el cambio climático en París, se han reunido en secreto Barack Obama y Vladímir Putin para marcar las estrategias futuras contra el ISIS, a pesar de no estar los norteamericanos de acuerdo con el apoyo ruso a dictador sirio.  Norteamericanos y rusos son los agentes más importantes en la resolución de la situación, hay que unir las conversaciones mantenidas entre el Kremlin y el Pentágono al más alto nivel, un hecho que no se producía desde el mes de agosto de 2014.

Después de más de un año de inoperancia, la comunidad internacional quiere ahogar a EI y el contrabando de petróleo es una de sus principales vías de financiación. Expertos en energía elevaban recientemente a 40.000 el número de barriles que podría colocar diariamente en el mercado negro a través de las rutas de la montaña y el desierto con dirección a Siria, Kurdistán iraquí y Turquía.

Hoy Alemania ha anunciado que sumará hasta 1.200 militares a la lucha contra el Estado Islámico (ISIS) en Siria, según ha aprobado este martes el Consejo de Ministros y una vez lo valide también el Bundestag este miércoles. Tras la matanza de París del pasado 13 de noviembre, Berlín anunció que desplegaría una fragata y suministraría aviones de reconocimiento y abastecimiento para apoyar los bombardeos de la coalición internacional.

Mañana David Camerón pretende ganarse el apoyo de la Cámara de los Comunes de cara a la votación que quiere celebrar cuanto antes para, con la preceptiva autorización parlamentaria, estar bombardeando Siria con los aliados antes de Navidad para ello piensa mandar una fragata de apoyo. El primer ministro ha reconocido las limitaciones de los bombardeos aéreos y la necesidad de desplegar posteriormente tropas terrestres para derrotar al ISIS. “Los bombardeos pueden degradar al ISIS y detener sus avances, pero solos no pueden derrotarlo. Necesitamos socios sobre el terreno para hacerlo y necesitamos una solución política al conflicto sirio”, ha dicho Cameron.

Aquí en España nuestra ayuda, al parecer ya está pactada con Holland, será marítima y aérea sin que hasta ahora pueda ser cuantificada que no va a formalizarse antes de de las elecciones del 20D. El vencedor de las elecciones sea Rajoy, Rivera o Sánchez, será el encargado de solicitar al Congreso la autorización del envio de efectivos militares que ya ha sido consensuado mediante el Pacto antiyihadista con las principales fuerzas políticas.

Erdogán está jugando a varias barajas y puede estallarle de las manos, ya que por un lado es el beneficiario del transporte de petróleo por su territorio, ha obtenido de la Unión Europea el compromiso de alojar en su territorio a los refugiados sirios bajo pago de elevadas cantidades por parte de la miedosa UE, está a punto de desencadenar una guerra con Rusia, masacra a los kurdos....

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) trabaja con todos los medios a su alcance desde el «califato» para que se cumpla una profecía de hace 1.300 años en la que Mahoma anunció una gran batalla en Dabiq, ciudad del norte de Siria, en la que un ejército musulmán se enfrentará a una «horda de infieles» en una batalla que será el «malahim» (equivalente al Armagedón, en árabe). La traducción moderna de la profecía es el deseo de los yihadistas de que Occidente retire la línea roja que supone el envío de tropas de tierra y repita una operación a gran escala como las de Afganistán o Irak.

Gwynne Dyer en su libro «Que no cunda el pánico. Respuestas al terrorismo de Estado Islámico». Dyer pide que «no les demos lo que quieren. No enviemos tropas de tierra occidentales a combatir en Irak, y ni se nos ocurra pensar en enviarlas a Siria». Pero una guerra no se puede ganar sin ocupar el territorio enemigo. Pero todo el mundo está escamado con lo sucedido en Irak o Afganistán De ello podrían encargarse tropas iraníes o  saudíes, La trampa estaría en que se tomara esta decisión.

2 comentarios:

  1. Gallo Claudio

    esta dando ejemplo a todo el mundo, viva sr holande

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  2. Estoy de acuerdo contigo, estamos en punto en el que no podemos mirar hacía otro lado, abrazos

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