viernes, 8 de noviembre de 2013

Cataluña - El parto de la burra de los presupuestos

Después de un año prórroga la Generalitat de Cataluña por fin ha logrado redactar su presupuesto. Después de un año de discrecionalidad encubierta por la imposibilidad de llevar a cabo los presupuestos de 2013,  los presupuestos de la Generalidad para 2014 ya están sobre la mesa. Los presentó Andreu Mas-Collell el pasado martes como un mal menor. El departamento de Economía y Conocimiento  apuesta por la introducción de nuevos tributos y la venta de patrimonio público como fórmulas para redondear los ingresos, pues al Gobierno autonómico se le ha acabado la inspiración y ya no sabe dónde más meter la tijera. Afirma que no habrá más recortes.
Con un cierre de las farmacias por no abonarles las medicinas y mantener sin cobrar a los centros asistenciales, cuya subsistencia seguirá dependiendo  exclusivamente  de las ayudas el Estado Español  seguirá acudiendo en su ayuda, mientras el dinero va para conseguir llegar a la promesa de independencia.
NUEVAS TASAS E IMPUESTOS
A cambio, y con el objetivo de reducir el déficit, el Gobierno de Mas aplicará nuevas tasas y subidas de impuestos, entre ellos el de Sucesiones, y también nuevas ventas de activos, que se sumarán a las que se hicieron en 2012, con la privatización de la concesionaria de autopistas Tabasa y Aigües Ter Llobregat (ATLL). En concreto, creará una treintena de tasas y varios impuestos pactados con ERC, además de nuevas subidas fiscales, con los que prevé ingresar más de 1.000 millones extra en 2014, siempre y cuando se cumpla la venta de ciertos activos públicos.
Frente a las bajadas de impuestos  anunciadas por comunidades como Madrid, Cataluña sostiene que no puede permitirse rebajar impuestos, y exprimirá al máximo su presión fiscal para evitar recortes en el gasto social. El Gobierno catalán, por ejemplo, ya ha aprobado un aumento del impuesto de transmisiones patrimoniales del 8 al 10 % - el que grava, por ejemplo, la compra de viviendas de segunda mano- y también un impuesto sobre depósitos bancarios, aunque éste último no ha llegado a aplicarse porque el Gobierno lo recurrió ante el Tribunal Constitucional. Además de recuperar Sucesiones, el gobierno catalán prevé gravar la producción de energía nuclear, la emisión de gases contaminantes y crear un nuevo impuesto a las viviendas desocupadas propiedad de sociedades mercantiles.
En el capítulo de las tasas, aprovechará la ley de acompañamiento para cobrar por tramitar subvenciones en materia cultural, por pedir un duplicado de la tarjeta sanitaria, por servicios extraordinarios prestados por los Mossos, por implantar la euroviñeta -peaje- para camiones y vehículos pesados e incluso ha decidido cobrar por mediaciones que haga la Generalidad en un conflicto laboral previo a la vía judicial.
LOS CHIRINGUITOS
El Estado del bienestar está en el chasis y los políticos lo lamentan, aunque todavía no han metido la tijera a fondo en el único lugar donde los recortes no son ni demoledores ni definitivos: en ellos mismos. Un estudio detallado del proyecto de presupuestos desvela que la Generalidad mantendrá en 2014 lo que en el argot político se ha dado en llamar chiringuitos, es decir, instituciones, empresas públicas, consorcios o consejos varios, a veces de dudosa utilidad, otras sobredimensionados. Nadie se atreve a tocar estos chiringuitos, porque, entre otras cosas, son el lugar ideal para que políticos de todos los colores puedan vivir un retiro dorado.
Pero la política y la burocracia no son los únicos puntos débiles de estos presupuestos que pretenden ser austeros. La Generalidad conserva todavía un total de 183 empresas públicas (hasta 206 si contamos todo el sector público) que tienen presupuesto propio para 2014 y cuyo contenido será objeto de otra pormenorizada crónica.
Quizá el más famoso de estos chiringitos sea el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC). Es una entidad que se dedica a controlar los contenidos que emiten las televisiones para ver si son o no adecuados para el público. Tener una televisión decente costará a los catalanes 5,2 millones de euros el año que viene. La mayor parte de ese dineral se dedicará a pagar la nómina de los 77 empleados del CAC y en particular de sus siete altos cargos, la mayoría ex políticos, que recibirán una remuneración conjunta de 684.000 euros.
También tendrán que dar buenos consejos los del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CoNCA), un organismo que nació en la época del tripartito para convertirse en la repartidora de las subvenciones al mundo de la cultura. Cuando llegaron las vacas flacas, las ayudas menguaron y el departamento de Cultura decidió otorgarlas directamente, pero el CoNCA sobrevivió a su falta de funciones. El año que viene seguirá existiendo, contará con 18 empleados y les costará a los contribuyentes 1,1 millones de euros.
La burocracia cultural sale cara. La deportiva, también. El Consejo Catalán del Deporte, que se dedica a "planificar y ejecutar la política deportiva de la Generalidad bajo las directrices de la Secretaría General del Deporte" supondrá un desembolso de 38 millones de euros para las pseudo vacías arcas públicas en 2014. La Generalidad mantiene también un Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CAR), un "organismo que apoya al deporte para que sea competitivo a nivel internacional". El CAR está ubicado en Sant Cugat (Barcelona), cuenta con 81 empleados y cuesta a la Generalidad 10,9 millones de euros.
Seguro que CiU maneja, como todos los partidos, encuestas electorales que paga de su propio bolsillo. Sin embargo, no ha querido prescindir del Centro de Estudios de Opinión (CEO), una especie de CIS catalán. El CEO, que publica sondeos trimestrales, dispone de 19 empleados y de un presupuesto de 1,3 millones para 2014.
Y en la misma línea de supervivencia, pese a ser un organismo de discutida utilidad, se sitúa la famosa Oficina Antifraude de Cataluña (OAC). La entidad nació de la mano de ERC bajo aquella noble filosofía de "manos limpias". La idea era inmejorable, pero los resultados han sido tan escasos, por no decir nulos, que son muchas las voces que consideran inútil su continuidad.
Pero la OAC sigue ahí y le costará al contribuyente catalán el año que viene 4,7 millones de euros. Un presupuesto en el que se incluirán los continuos viajes de su personal al extranjero para participar en conferencias internacionales contra la corrupción. De momento, la partida de "dietas, locomoción y traslados" se eleva a 80.000 euros, la de "atenciones protocolarias y representativas", a 35.000 y la de "organización de reuniones, conferencias y cursos" a otros 30.000 euros.
El departamento de la Presidencia autonómica no será menos y también tendrá su propio rinconcito para gastar en publicidad, protocolo y cosas por el estilo. Según se desprende del proyecto de Presupuestos de 2014, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, dispondrá de 15,7 millones para organizar "exposiciones, certámenes y otras actividades de promoción", para ofrecer "atenciones protocolarias y representativas" y para encargar "trabajos", o lo que es lo mismo, informes externos.
Además, la Secretaría de Comunicación, dependiente de Presidencia, dispondrá de otros 378.000 euros para informes, de 409.000 euros para exposiciones y de 288.000 para dedicar a publicidad. En conjunto, esta Secretaría tendrá un elevadísimo presupuesto de 404,5 millones de euros, de los que 225 millones se destinarán a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), es decir, la entidad que gestiona TV3 y Catalunya Ràdio.
Habrá quien diga que el problema es que el pago de deuda e intereses se ha disparado. Y es cierto. Pero incluso quitando los gastos financieros (la amortización de la deuda) las cifras son casi idénticas a las de hace siete ejercicios. En aquel año, el gasto no financiero aprobado fue de 28.999 millones de euros. En 2014, ascenderá a 29.307 millones. Es cierto que habría que tener en cuenta la inflación, pero no lo es menos que los supuestos recortes, respecto a la época culminante de la burbuja, brillan por su ausencia. En realidad, los gastos comenzaron a reducirse en 2010, tras cuatro años de crisis.
La Generalidad catalana se gastará 36.132 millones el año que viene. Ésta es la cifra total de gasto que recoge el proyecto de ley de Presupuestos presentado este martes. Respecto a los aprobados en 2012 (prorrogados en 2013) supone un ligero descenso, de unos 900 millones de euros (un 2,4%). Pero cuidado, son 6.000 millones más que en 2007.

6 comentarios:

  1. Conchita Monsó

    Pero si parece ser que tienen concedida la independencia. No entiendo nada.

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  2. José Manuel Ballesteros Villa

    Con esas cifras no durarían más de un año su independencia, teniendo en cuenta que no pueden vaciar la caja sus caciques como vienen haciendo.

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  3. m.a.

    Las prioridades son las prioridades, y como ellos, convergentes y esquerristas, tienen el buche bien lleno pues endavant!. Que les den a los que lo están pasando mal; màxime cuando la mayoría de hambrientos no son catalanes con suficiente pedriguí.

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  4. Jose Antonio Palacios Sanchez

    La cara es el espejo del alma . Lo siento por los catalanes ,para ellos todos los recortes y impuestos y para los otros todos los chiringuitos ,robos y saqueos . Tuvieron buen maestro con Puyol & hijos .

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  5. Santiago Nuevo

    aqui podrian decir"ladran luego cabalgamos",...Mientras mas se le le insulte,ningunee,o desprecie,mas va a subir el voto a Albert Ruvera y los suyos..Hay algunos que aun no se han enterado....

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  6. Clara Lopez Bilbao

    2 patas ni para un banco

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