domingo, 24 de junio de 2012

La "primavera" egipcia



Los Hermanos Musulmanes, la organización islámica más numerosa del mundo, han alcanzado el poder en Egipto con la victoria de su candidato, Mohamed Mursi, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de la semana pasada.

La organización, prohibida durante décadas en el país, hereda el poder de manos del hombre que durante años les impidió comparecer a los comicios como partido, el derrocado ex presidente Hosni Mubarak, quien ahora languidece en el hospital tras su expulsión del cargo en las protestas populares de 2011.Un islamista será el primer civil en ser presidente de Egipto en los últimos treinta años, después de un complicado proceso electoral . Además, supone una auténtica victoria para los Hermanos Musulmanes, tras mas de 80 años de semiclandestinidad y persecución.

En uno de los primeros comentarios de la organización tras el anuncio del resultado, los Hermanos han declarado "el inicio de una nueva era para Egipto y para el mundo árabe" a través de un mensaje publicado en la cuenta oficial en Twitter de la organización, donde ha anunciado que el nuevo presidente "ya ha comenzado, las conversaciones para formar su equipo presidencial y un nuevo Ejecutivo que realmente represente a Egipto tras la revolución". Una vez más, el lenguaje metafórico puesto al servicio de la propaganda ha contribuido a un proceso de desinformación colosal, al menos en los países occidentales democráticos.

"Al tiempo que los egipcios celebran su libertad, rendimos tributo especial a los mártires de la gran revolución egipcia: su sangre no se derramó en vano", añadió el grupo en un recuerdo a los más de 840 muertos y más de 6.400 heridos por la represión de las fuerzas de seguridad durante las protestas.

En el mundo islámico, desgraciadamente, la vida humana se vende y se compra a precios muy baratos. Nociones básicas como los derechos humanos significan cosa muy diferente de la que hasta ahora se entendía entre nosotros. Esta llamada Primavera Árabe tiene, en realidad, muy poco de primaveral: demasiada sangre derramada, demasiado relevo de unos déspotas por otros.

No debería sorprendernos la deriva que han tomado los acontecimientos. La antropología del mundo musulmán no es la de los países de tradición cristiana. Muchos elementos constitutivos de nuestra cultura son considerados lisa y llanamente herejías en el islam, castigadas con la muerte para los réprobos. La confusión entre política y religión tiene plena vigencia en esa área del mundo, y si a eso añadimos que en el islam no existe instancia alguna que defina su propia ortodoxia, el resultado es que apenas quedan apoyos para fundar algo que se parezca a lo que en Occidente se entiende por democracia. 

4 comentarios:

  1. Mad_Cat_mk_II

    La primavera árabe que traería la democracia, según algunos, ya está empezando a dar sus frutos. Pobres ingenuos¡.

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  2. Santisima Trinidad

    Malas noticias para el progreso de la democracia. Los paises arabes suelen escoger a los partidos religiosos que suelen acabar queriendo imponer la religion como ley. No parece que asi salgan de como se trata a las mujeres ni se acerquen a sus competidores India y China.

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  3. Santiago Nuevo

    Se va a liar,más pronto que tarde..

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  4. Liudmila Kibecheva

    Gracias por buen articulo.Saludos.

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