lunes, 13 de febrero de 2012

El juez que se creía Dios

Unas 2.000 personas se han concentrado de nuevo a las puertas del Tribunal Supremo para protestar contra el "atropello" que, en su opinión, ha supuesto la inhabilitación de Garzón por ordenar las escuchas a los abogados del caso Gürtel.  Allí estuvieron vociferando contra el Tribunal Supremo y acusando de franquistas y fascistas a los jueces que dictaron sentencia contra Garzón por estar aplicando métodos fascistas y totalitarios contra los detenidos en las instrucciones a su cargo. El acto contra la sentencia, ha contado con algunos habituales apoyos del juez, como el diputado de IU Gaspar Llamazares, la representante de Equo Inés Sabanés, el socialista Pedro Zerolo y el poeta Marcos Ana.
El resultado del juicio motivo de la protesta no podía ser otro, había pruebas suficientes para su condena y la confesión del acusado.  El supremo tribunal de siete jueces españoles que, por unanimidad, lo ha condenado a la inhabilitación por haber cometido vicios internos de procedimiento cuando no sólo había ampliado su jurisdicción a la Humanidad sino que se aprestaba a ser juzgador de los muertos, empezando por Franco, tras reconfirmar que había fallecido.
Para Garzón hace tiempo que España le resultó pequeña y aspiró a convertirse en juez de un imaginario Tribunal Universal de Justicia exento y por encima de los Estados, olvidando que el poder judicial es parte interna y esencial del poder político, y que su fuerza de obligar depende necesariamente del poder ejecutivo de cada sociedad política soberana.
Cuando se advirtió que el instructor Baltasar Garzón se preocupaba, tanto o más que del sumario, por verse acompañado de cámaras y fotógrafos en actuaciones que planeaba espectaculares y mediáticas, ya no hubo instrumento que atemperase aquel vicio y no existió fuerza que lo pudiera frenar.  Garzón ha sabido mercadear durante años con la fantasía de las almas cándidas.
España estaba hace ochenta años muy enferma y sigue estándolo ahora: no hay más que mezclarse en las manifestaciones a favor de Baltasar Garzón y escuchar las memeces e insultos gratuitos a quienes no les den la razón que estos días vienen excretando algunos políticos, intelectuales, opinadores y artistas.

6 comentarios:

  1. chejov

    Una vez disuelta la manifestación, los servicios municipales han recogido centenares de dentaduras postizas perdidas. Todos los interesados pueden recogerlas en la sede de las Senectudes Comunistas.

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  2. ibnHafsu

    Juzgando por la calaña de los insultantes, los insultados deberían sentirse orgullosos. Otra cosa es que la Fiscalía general del Estado actúe contra la chusma y siente a sus componentes en el banquillo, que es donde les corresponde estar de momento, dada su actuación delictiva. Basta ya de complejos con la gentuza de la izmierda radical.

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  3. lag

    ¿A qué espera el Fiscal General del Estado, Torres Dulce, para iniciar acciones contra Llamazares y otros representantes del Estado que están atacando a un órgao del Estado?

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  4. Gundisal

    El poeta Marcos Ana, muy conocido en su casa a la hora de comer, ó yo soy muy inculto ó no me gusta la poesia !!!! ó ambas cosas, Gaspar Llamazares, no representa nada en la vida española ademas es descendiente, ideologicamente hablando, de los grandes dictadores Stalin, Ceaucescu, Tito, Los Castros, etc etc. etc. ... Inés Sabane (?????) y los demas iban a por el bocadillo !!!

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  5. luliluli

    Reunión de viejos comunistas, como Marcos Ana, jefe intelectual de cheka en el 36 y rimador de versos (que no poeta) sobre las bondades de la justicia revolucionaria y de nuevos comunistas como Llamazares, tan solidario con los parados que personalmente nunca ha pegado un palo al agua, todos los cuales sienten nostalgia de los Tribunales Soviéticos, donde Beria y sus sucesores ( en nombre de Stalin ) le escribían al Fiscal las acusaciones de traición al Partido y a la Unión Soviética, inmediatamente firmadas a pie juntillas por los acusados e inmediatamente fusilados en nombre del Pueblo. Así varios millones, y no se salvaron ni siquiera la cúpula del PCUS Bueno, sí se salvaron La Pasionaria y Santiago Carrillo, dicen sus propios compañeros que a base de chivarse de todo quisqui.

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  6. Juan Pablo Sánchez Vicedo

    A Garzón no lo ha perdido un tribunal adverso ni se lo ha comido una horda de trogloditas; a Garzón lo ha devorado el personaje que él mismo, en colaboración con otros, se ha ido fabricando con los años. El Tribunal Supremo acaba de formalizar, y por las bravas, lo que hace mucho tiempo se sabía en España: que Baltasar Garzón no es juez.

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