miércoles, 11 de enero de 2012

Canal 9 - Se acabó la fiesta


El gobierno de Alberto Fabra dentro de su programa urgente de recortes en la Comunidad Valenciana, ha anunciado finalmente el ERE de la Radio Televisión Valenciana. No es de extrañar. La televisión pública valenciana tiene nada más y nada menos que 1.800 trabajadores. Es decir, que para una clientela potencial de seis millones de espectadores cuenta con más personal que Antena3 y Telecinco juntas, cuyo público potencial ronda los cincuenta millones. Si decidieran cerrarla tampoco pasaría nada. Un despropósito potenciado por una época en que todos nos creímos millonarios y dentro las políticas de grandeza de los políticos españoles sean del color que sean y en todas partes del territorio. En este caso fue gracias al trajeado y aplaudido  Francisco Camps, cuya desmesura ha sido fundamental para mandar al garete a la CAM, Bancaixa o el Banco de Valencia. Ahora con los recortes generalizados se acabó la fiesta.
La RTVV (Radio Televisión Valenciana) es un entramado de canales de radio, televisión e internet en que se ha ido colocando a todo aquél que ha hecho falta; se ha duplicado la oferta de determinados eventos, como la Fórmula1, que ya la emitía La Sexta en abierto, y se han cometido una serie interminable de despropósitos. Con todo esto, la clave del desastre financiero de Canal 9, y del resto de televisiones autonómicas, viene de lo incierto del precio de una idea. Si no hay nada más imperdonable que no saber lo que las cosas cuestan, ¿cuánto cuesta una idea?
Cuando la televisión es privada, y hay unos ejecutivos cuyos puestos dependen del cumplimiento de objetivos, las ideas valen en función de los resultados que razonablemente se espera de ellas. Sin embargo, cuando la continuidad de los directivos se desliga del resultado de su desempeño, la debacle está próxima. Y lo que es peor, ante la indeterminación del precio, la corrupción acecha.
Andan ahora muy revueltos los tiempos en la televisión autonómica y otros chiringuitos públicos de la Comunidad Valenciana y para poder sobrevivir no habrá otra opción que ahorrar y buscarle rentabilidad a los gastos, lo malo es que no se hubiera reconocido antes, el daño hubiera sido menor.
Si la justificación de su existencia viene determinada por la vertebración de una Comunidad Autónoma, y la difusión de la cultura y la lengua valenciana, una televisión con menos de cien empleados cumpliría perfectamente esos objetivos. En cambio, los noticiarios de Canal 9 son un insulto al sentido común. Sólo para informar del tiempo se desplazaban a distintos puntos de la Comunidad más de treinta personas en diferentes unidades móviles, con el coste que esto conlleva. La deuda acumulada de RTVV supera ampliamente los 1.300 millones de euros, y el coste inicialmente previsto para este 2012 ronda los 100 millones de euros, es decir, más del cuarenta por ciento del montante total que se pretende obtener con la última subida de impuestos que nos han recetado. No es plan que falten medicamentos, haya que cerrar hospitales o no puedan abrirse los colegios por esta cuestión. Lo primero es lo primero.
Los ciudadanos no podemos seguir soportando eternamente los desvaríos de los gobernantes. Entiendo que Alberto Fabra acaba de llegar, y supongo que cada día se desayuna con algún desastre nuevo. Habrá que entrar inexorablemente en como se gestionan otros proyectos de grandeza valencianos como la Fórmula1, la Ciutat de les Arts y les Ciencias, Terra Mitica, la Ciudad del Cine, el Aeropuerto de Castellón y tantos y tantos monumentos faraónicos  sin mirar el coste a nuestro bolsillo hechos para gloria de los políticos, que ahora ante la cara mas amarga de la crisis en se nos antojan innecesarios y sobre los que no habrá mas remedio que decidir sobre su utilidad.
Gestionar una herencia de semejante calibre no debe ser fácil y va a ser muy antipático. Ahora más que nunca, Fabra deberá buscar ayuda entre aquellos que, en lugar de darle palmaditas, aporten ideas cabales que en el momento en que estamos tampoco tienen precio.

8 comentarios:

  1. quecosas

    Normal.
    No la veía ni el gato. Sólo se ve el fútbol, y poco más.
    Deberían privatizar todas las televisiones y radios autonómicas y locales.

    ResponderEliminar
  2. juancaro

    El agujero que representan todos los medios de comunicación públicos en el ámbito nacional, regional y local es inmenso. Tanto por el coste en sí de sus presupuestos como por la deuda que arrastran. Todos ellos, sin excepción, al servicio del poder en cada momento y como órgano de engaño, adoctrinamiento y manipulación. TODOS los medios de comunicación públicos o las subvenciones a los privados debieran estar prohibidos por ley y los medios existentes cerrarlos o venderlos cuando sea factible.

    Sólo RTVE arrastra una deuda de cerca de 8.000 millones de euros. ¿Cuánto se ahorró el estado al reducir los sueldos de los funcionarios? Poco más de la mitad: 4.500 millones. Y su presupuesto es de más 1.200 millones para este año.

    Y hay todavía quien asegura, en este mismo medio, que no había más remedio que subir impuestos. Pues no hay sitios en donde meter la tijera, la escoba o el cubo de la basura antes que subir impuestos.

    ResponderEliminar
  3. jlh

    Hay que cerrar YA todas las televisiones públicas, y NO subir los impuestos.

    ResponderEliminar
  4. prusadir

    No olvidaremos lo inolvidable. Desde entonces a ahora "ha llovido mucho" lo unico que han hecho es AGRANDAR Canal 9, ¿pero para que?. Las emisoras, tanto de radio como de television deben ser PRIVADAS y que se busquen la vida. Los negocios deben estar financiados con DINERO PRIVADO y no con nuestros impuestos.

    ResponderEliminar
  5. capalmon

    Vamos a ver trajes de Armani en la cola del paro.

    ResponderEliminar
  6. Rodolfo Fernandez

    Se cierra y punto.

    ResponderEliminar
  7. Angela Soria Benito

    Mis más sinceras felicitaciones Xavier, por el despliegue de razonamientos que haces con relación a los despropósitos cometidos por nuestros queridos políticos, que no sólo has servido para que unos cuantos se llenen los bolsillos, si no que además han dejado al resto en la ruina.

    ResponderEliminar
  8. Choly Terán

    Y quien paga el pato, nosotros los ciudadanos de a pie que tenemos lo justo para sobrevivir. Ahora más impuestos y subida del IRPF. Si nu hubiesen TV autonómicas no habria tanto deficit en la autonomias y habria menos ajustes. Cada vez esto...y más convencido de debemos dejar de ser ciudadanos decentes. ¿Como es ese dicho...? Ya me acuerdo, "Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón", y para mi el estado es un LADRON CON MAYUSCULAS (sea del color que sea). Suerte y al toro, ciudadanos.

    ResponderEliminar