lunes, 2 de mayo de 2016

Suspenso general


Hoy se va a cumplir el plazo para constatar que nuestra clase política ha sido incapaz de formalizar un gobierno a partir de las elecciones del 20 de diciembre pasado. A partir de mañana dia 3 empezará un nuevo proceso para llegar a unas nuevas elecciones con los mismos cabezas de listas el 26 de junio próximo. Cuatro largos meses que unos señores sin sentido de estado han estado jugando con nuestro futuro buscando unos pactos imposibles por los vetos auto impuestos por ellos mismos.

Lo exigible sería que los cabezas de lista causantes de este despropósito dimitieran y se fueran a su casa, Cuando alguien fracasa en una empresa, lo echan o lo multan. Pero este pais es masoquista y piensan seguir los mismos y seguir igual. Ahora mismo ya han empezado con sus descalificaciones que van a impedir formar un gobierno sólido que aproveche la débil recuperación económica y complete las reformas pendientes para estabilizar de una vez el país. Lo ideal sería que los líderes políticos antepusieran el interés del país a los de sus formaciones o a los suyos propios. Pero dado que está visto que eso no es posible, como hay instalada en nuestra democracia una cultura sectaria, habría que arrancar a los partidos el compromiso de cambiar la ley electoral en la próxima legislatura.

Para evitar lo ocurrido, se hace imprescindible una segunda vuelta que al cabo de dos semanas certifique el gobierno ganador, con alianzas transparentes entre los partidos. Otra exigencia después de superado el trago de las nuevas elecciones, es la de cambiar la ley electoral para ir a un sistema más proporcional, que no castigue a las minorías y que permita mayor capacidad de decisión a los electores. 

El modelo alemán, que da opción de elegir a una parte de los parlamentarios fuera de listas cerradas, es un buen espejo en el que mirarse. Pero además, deberían votarse por elecciones separadas el ejecutivo y el legislativo: poder elegir al presidente, por un lado, y al Parlamento, por otro. Con todo ello se evitaría también un bloqueo como el generado tras el 20-D. 

Ya que los cuatro líderes de los partidos más votados han sido incapaces de llegar a un acuerdo para formar gobierno tras agotar cuatro meses de negociaciones, toda vez que están haciendo perder al país un tiempo precioso y dado que obligan a realizar un gasto extra a las arcas del Estado con una nueva convocatoria de elecciones, habría que exigirles, al menos, que tanto despropósito sirva de lección. España no debería volver a pasar más nunca más por una situación así.

2 comentarios:

  1. El problema reside en que en los suspensos generales, los que quedan para septiembre son los ciudadanos. Mientras, los dirigentes políticos se pavonean ante los votantes y se conceden un sobresaliente cum laude.

    Que suspendan ellos: sean los dirigentes de los partidos degradados al último lugar en la lista de candidatos, tras quince días de negociacioones vanas; désele al segundo de la lista la tarea de llevar a buen puerto los pactos; tras quince días, pase el turno al tercero de la lista...

    Por cierto, para evitar el déficit, su incumplimiento debería repercutir sobre el sueldo de los parlamentarios de la nación y de consejeros de aquellas autonomías que lo sobrepasen.

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  2. Victor Otrega Navas

    Que buena imagen como votante del PP aquí faltan ladrones y sinvergüenzas del PP Rajoy rato cospedal barcenas todo valencia en fi falta es cámara para que salgan todos

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