viernes, 11 de septiembre de 2015

La madre de todas las mentiras del independentismo


Cada dia por el 11 de septiembre me toca hacer pedagogía sobre lo que ocurrió el 14 de septiembre de 1614 para deshacer una mentira repetida hasta la náusea por Cataluña ha sido la causa que pudieran construirse muchas más, hábilmente manejadas por quienes desean separar Cataluña de España empleando todos los métodos sean éticos o no, sean morales o no. Voy a repetir aunque se que ninguno de los que hoy desfilan con exactitud norcoreano, representando “La via hacia la independencia” por la Meridiana.

El 11 de septiembre de 1714 la ciudad de Barcelona se rendía ante las fuerzas del duque de Berwick, un francés de origen angloescocés que servía a las órdenes de un candidato francés al trono de España, Felipe de Anjou. La muerte sin descendencia de Carlos II, el último Austria, había dejado vacante el trono en 1700 y toda Europa rompió a pelear por el premio. Los barceloneses –que no todos los catalanes-, que habían apostado primero por Felipe, cambiaron después de opinión –no entremos en las causas- y apostaron por el otro candidato, el archiduque Carlos de Austria, con apoyo inglés y holandés. Pero en 1711 a Carlos le cayó la corona imperial austriaca en la cabeza y perdió interés por la causa española. Barcelona se quedó sola.

Un ejército de franceses y españoles asedió una ciudad de españoles que había perdido el apoyo de ingleses y austriacos. Los de Barcelona terminaron sacando la bandera de Santa Eulalia –que no la senyera- y lanzándose a un combate imposible “por su rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España”, que tal rezaba el manifiesto del conseller en cap Casanova, y “por nosotros y por la nación española”, como dejó escrito el jefe militar de  la defensa, Antonio Villarroel.

Cuando vio que la ciudad estaba cayendo y que como Conseller en Cap tenía la obligación de afrontarlo, decidió escapar, hizo destruir sus documentos y falsificar un certificado de defunción para que lo dieran por muerto, y por la noche salió de Barcelona disfrazado de fraile. Igual que el capitán que huye en la primera lancha cuando nota que el barco se está hundiendo.


Al poco tiempo había curado de la herida y, aunque sus bienes fueron confiscados, consiguió el perdón de Felipe V y el permiso para seguir ejerciendo su profesión de abogado con las nuevas leyes, cosa que hizo hasta su jubilación en 1737. a la edad de 83 años.Casanova no murió en este episodio como dicen los separatistas simplemente fue herido en la pierna sino que falleció 27 años después.

La guerra de Sucesión no fue una guerra de catalanes contra españoles. Fue una guerra de españoles con un rey francés, contra otros españoles con un rey austriaco, y en la liza entraron contingentes de Inglaterra, Austria, Francia y Portugal. Lo que estaba en juego no era sólo la corona española, sino el equi librio de poder en Occidente. Ni siquiera es del todo exacto decir que en la pugna comparecían dos formas de concebir el Estado, una más centralista y otra más foralista, porque con frecuencia estas opciones iban adheridas a los pactos locales de poder de cada una de las fuerzas en presencia. Es hilarante que este episodio, sin duda trascendental para la Historia de la Europa moderna, haya quedado reducido hoy a una inexistente lucha de unos catalanes que no tenían conciencia de tales por una independencia que nunca habían tenido ni nunca quisieron.

No fue una guerra para la secesión de Cataluña de España Y España no exterminó a los indios de América. Ni la Inquisición asesinó a decenas de miles de personas. Ni la España del Frente Popular era un oasis democrático. A pesar de que estas cosas siguen enseñandose hoy en nuestras escuela dentro su programa de lavado de cerebro llamado inmersión lingüistica que se ha practicado de manera reiterada desde que el gran esquilmador de Banca Catalana y después de Cataluña, llamado Jordi Pujol Soley descubrió que a los catalanes se les podía robar impunemente, llevarse el botín a Andorra y encima lo aplaudían. Ahora Artur Mas, su hijo político, a falta de hijos legitimos libres de problemas judiciales, no ha cambiado ni un ápice y en las escuelas sigue enseñándose esta gran mentira que tan buenos resultados les ha dado hasta ahora.

Pero hemos llegado hasta el 11 de septiembre de 2015, esa fecha tan sabiamente utilizada por los independentistas para envenenar a los catalanes. Ahora para decantar unas elecciones a favor de los secesionistas . La mayoría de los catalanes que celebran la fiesta del Once de Septiembre seguro que no se habrán preocupado de estudiar o comprender las causas y los hechos de aquella guerra dinástica, profundamente antipática a nuestro criterio nacionalista de hoy. Estamos ante otra representación de la madre de todas las mentiras del independentismo que han venido a continuación.

2 comentarios:

  1. Jose Antonio Palacios Sanchez

    Como han echo con toda la historia . La han echo a su medida y como el que no les van a echar de Europa . Iban a echar a Grecia y no van a echar a Cataluña

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  2. Un artículo muy esclarecedor, muchas gracias. No es que a Cataluña la vayan a echar de la CEE, es que Cataluña, yéndose de España, se va de la CEE.

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