martes, 4 de junio de 2013

Jordi Pujol Jr. y el nuevo éxodo de su dinero


El enorme capital ligado a la familia Pujol empieza a estar prohibido para quienes necesitan asociarse para cualquier proyecto de altura. Inevitablemente, el cerco policial y judicial se está estrechando en torno a Jordi Pujol Ferrusola, a quien cada vez le es más difícil invertir junto a socios que no deseen manchar su nombre. Cada día son más los inversores internacionales que dan la espalda a esta familia de ilustres imputados, forzándoles a salir del accionariado de sus compañías o liquidando negocios conjuntos, alarmados por las nefastas consecuencias que les pueda acarrear invertir junto a la prole del Molt Honorable. Los Pujol han vendido su hotel de lujo en México. Y lo han hecho al más puro estilo de la casa: en secreto y por una suma astronómica. 

El día en que el mexicano Miguel Ángel Aragonés -arquitecto y socio del proyecto- conoció a Jordi Pujol Ferrusola y a su ex mujer Merce Gironés, creyó ver el cielo abierto. El hijo del ex presidente tenía, a principios de la segunda mitad de la pasada década, docenas de millones de dólares listos para invertir y un ardiente deseo de hacerlo a toda prisa. Cuentan que a Jordi Jr. parecía no importarle la fortuna necesaria para levantar el hotel, pues estaba obsesionado con invertir sus fondos cuanto antes. Fuentes del entorno de los actuales propietarios consultados por este medio, afirman que en un principio la relación comercial transcurrió como la seda pero que una vez acabada la estructura, que costó 32 millones de dólares –sin contar los millones pagados por el espectacular terreno–empezaron los problemas entre los socios.

Estas mismas fuentes han afirmado a este medio que Aragonés tenía claro que Pujol Ferrusola era un inversor muy rico pero desconocía el origen de su inmensa fortuna. A medida que fue descubriendo el turbio origen de los fondos empleados por "el hereu" y su esposa en la inversión, Aragonés se sintió más y más incómodo hasta tal punto que las relaciones entre ambos socios se rompieron del todo y el hotel pasó año y medio cerrado a cal y canto. La mala relación entre Pujol y sus socios se extendió como la pólvora entre los empresarios de Acapulco, quienes, aún acostumbrados a todo tipo de escándalos, nunca dejaron de asombrarse ante la magnitud de la fortuna de Pujol Ferrusola, la chulería con la que actuaban y la alegría con la que "quemaban dinero". Los empresarios aztecas no daban crédito a la aparente impunidad de Pujol y su esposa ante las leyes españolas.

El potencial torrente de problemas de los Pujol Ferrusola con la Policía y Hacienda asustó al arquitecto y socio del proyecto cuyo mayor temor era que las autoridades le confiscasen sus bienes a Pujol hijo –como en 2010 hizo la Hacienda americana con la mansión de Obiang hijo en Malibú- y de repente, encontrase a un funcionario del esquilmado Tesoro español en el consejo de administración del negocio. Armado de valor, Aragonés se enfrentó a un desafiante Jordi Jr. en una batalla que se zanjó cuando el hijo del 'president' vendió su participación a su socio. Pujol Ferrusola hizo desaparecer en secreto y para siempre los varios millones obtenidos tras la venta del hotel en la nube de paraísos fiscales entre la que habitualmente mueve los cientos de millones que amasó mientras su padre fue presidente. Lamentamos no saber la cifra exacta que recibió Jordi Jr. por el hotel. De saberla, se podría restar a los 16.540 millones de euros que según Artur Mas le faltan a la Generalidad para cuadrar sus cuentas.

En Barcelona -donde ya se señala a esta tribu como responsables de que las arcas autonómicas estén vacías- dicen que los Pujol no contaban con este inesperado rechazo. En su mano tienen acabar con ello: que expliquen con claridad de donde ha salido el dinero. Verdaderamente, el cobro de comisiones debería venir con manual de instrucciones.

8 comentarios:

  1. neolibertino

    Cualquiera con algo de raciocinio llevaria su dinero a un banco fuera de España. Solo que no disponemos de ahorros

    ResponderEliminar
  2. obvio

    Ser pirata antiguamente era una profesión muy dura: se pasaban meses navegando por todos los confines de la tierra en barcos llenos de ratas y sufriendo toda clase de calamidades; contribuían con su vida al derrocamiento de algún que otro imperio pagados con fondos reservados a mercenarios procedentes de otros que querían el imperio para sí, para acabar enterrando su tesoro en alguna isla paradisíaca pero llena de bichos e incomodidades. Ser pirata hoy es muchísimo más cómodo: llegan hasta el poder político o económico; viven como Dios; multiplican por un millón sus tesoros; contribuyen al derrocamiento de los poderes democráticos pagados con fondos del todopoderoso mercado y no entierran sus tesoros en lugares recónditos de las islas paradisíacas sino en un comodísimo paraíso fiscal.

    ResponderEliminar
  3. Jose Maria Lainez

    Que atajo de perros ladrones, ladrones imbéciles además, de dejan ver su " roña". Espero que este y los de su familia , si dios quiere ,tendrán que dar cuentas de lo que roban.

    ResponderEliminar
  4. Juan Antonio Lopez Ortega

    !!! OTRO HIJO FE PUTA!!

    ResponderEliminar
  5. Jose Antonio Palacios Sanchez

    Pero de esto no se habla , es tabu, .Lo ha hecho el padre y toda la familia y contra mas rancia separación mejor ,pues así lo tapan , Los Puyol y los Mas . Mientras se habla de una cosa no se habla de otra , y todos contentos ,manipulando al pueblo como quieren .

    ResponderEliminar
  6. Jose Villar Campuzano

    Pues se dice claro, son granujas de tomo y lomo, sencillamente ladrones....

    ResponderEliminar
  7. Mariadolores A. Estevez

    Vaya como estamos de chorizos!!! pero aquí no pasa nada, nunca pasa nada.

    ResponderEliminar
  8. Jose Manuel Perez Valdés

    Ahora anda por Paraguay..¡¡que guay!!

    ResponderEliminar