jueves, 16 de mayo de 2013

Camino de los siete millones



En vísperas del encuentro de presidente del Gobierno, Mariano Rajoy con los agentes sociales (patronal y sindicatos), cuando ni han llegado ni a hablar entre ellos ya tenemos un acuerdo unánime de todas las partes: Nada menos que la oposición unánime al proyecto del “contrato único” que el comisario húngaro de la CE se atrevió a sugerir el pasado lunes. Seguramente este será el único acuerdo que saldrá de esta reunión.

Como ya anticipó la vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del pasado 3 de mayo, en realidad no se trata de ir hacia un gran pacto del Ejecutivo con los agentes sociales. Como mucho, de “acercar posiciones entre todos”. De lo que se trata, vino a decir la número dos del Gobierno, es de hacer balance de la política económico-social que está llevando a cabo el Ejecutivo y analizar conjuntamente con sindicatos y patronal el impacto de las distintas medidas adoptadas en los planes de saneamiento del sistema productivo a fin de que, más pronto que tarde, la economía pueda empezar a crecer sobre bases sanas y, por tanto, a crear empleo.

Los representantes sindicales acudirán mañana a Moncloa con escasas esperanzas de entenderse con un Gobierno y una patronal convencidos de que, efectivamente como creen en Bruselas, todavía se puede ir más allá en una reforma laboral aún con ciertas rigideces en materia de contratación y negociación. Por no hablar del llamado factor de sostenibilidad de las pensiones, donde también se está fraguando un nuevo sacrificio de las clases pasivas en nombre de las reformas estructurales invocadas a todas horas por el presidente del Gobierno.

La visión de Rajoy es diametralmente opuesta a la de los sindicatos, que acudirán mañana a Moncloa con escasas esperanzas de entenderse con un Gobierno y una patronal convencidos de que todavía se puede ir más allá en una reforma laboral aún con ciertas rigideces en materia de contratación y negociación.

Rajoy ya ha declarado, mirando a Bruselas, que no tiene la menor intención de modificar la reforma laboral. 

La carga de la frase está en la explicación: “Estamos satisfechos de cómo ha funcionado”. Lo que parece un desplante a los jerarcas europeos, que le vienen sugiriendo una vuelta de tuerca más a la flexibilización del mercado de trabajo, se convierte en un insulto a los seis millones de trabajadores españoles en paro.

¿Qué sentido tiene insistir y presumir de una reforma laboral con la que se han destruido más de un millón de empleos y la previsión del propio Gobierno es la de acabar la legislatura con más paro del que había cuando el PP ganó las elecciones de noviembre de 2011?

La forma unánime que las tres partes han manifestado su rechazo al “contrato único” sin ni siquiera entrar a valorar el sistema, unos diciendo que no existe, otros que no funcionaria y otra que se ha atrevido a declararlo inconstitucional, me hace sospechar que el sistema podría ser algo bueno para los ciudadanos ahora mismo sin ninguna esperanza de trabajar y probablemente malo para los sindicatos que perderían una gran parte de su poder y la posibilidad de justificar sus privilegios. Se me está ocurriendo que a ninguno de ellos por razones totalmente distintas, les va a interesar hacer el mínimo cambio y han decidido antes de reunirse seguir igual, sin cambiar nada, camino hacia los siete millones de parados.


8 comentarios:

  1. Nito Garcia

    rajoy,pa que te enteres con nuestrso dinero no nooooooooooooooo a cataluña,no te bajes los pantalones que estos son mas falsos que la mierda

    ResponderEliminar
  2. phausto

    a los chorizos sociales se les llama agentes? ni son patronal que defiendan a los empresarios ni mucho menos sindicatos que defiendan a los trabajadores

    ResponderEliminar
  3. anami

    Lo que tendríamos que hacer, ahora que están todos juntos, es encerrarlos con llave y no dejarlos salir hasta que no llegasen a un acuerdo para salir de esta en la que nos han metido.

    ResponderEliminar
  4. Si este cuarteto de inútiles vividores, son los que supuestamente tienen que encontrar una solución al empleo como principal problema de la crisis ¡APAÑADOS VAMOS! claro que si el gobierno comenzara por no darles un euro de subvenciones ni a la patronal ni a los sindicatos ni a los partidos políticos, fundaciones oscuras, ayudas a la cooperación nada claras etc.etc. a lo mejor, SERÍA UN BUEN COMIENZO salvo que por eso, salieran poco menos que a "tortas"

    ResponderEliminar
  5. Félix Menéndez-Moriyón Martínez-Eguren

    A quién pretenden representar esta panda de inútiles, a un pueblo que ya ni existe! ¡Bueno, si; se van a representar a ellos mismos.

    ResponderEliminar
  6. Santisima Trinidad

    Pues tienen que empezar a pensar que alguien esta montando este tinglado y alguien se va a comer ese marrón, que ademas es posible que quien monta el tinglado con oscuros motivos se lo va a querer cargar a alguien, sea sociedad secreta, religioso, político o país, por lo tanto esperemos que quienes no tienen nada que ver en el asunto empiecen a investigar quienes están detrás.

    La historia demuestra que siempre alguien paga y a veces pueden ser justos por pecadores, así que recomiendo a los poderes fácticos interesados se pongan manos a la obra para descubrir quienes son los culpables, antes de que les puedan querer cargar en un futuro ciertos hechos de los que no son culpables.

    ResponderEliminar
  7. lectornovel»

    Ya están todos juntitos, a ver como organizan que no se les derrumbe el chiringuito y puedan seguir con sus privilegios y mamandurrias, QUE TODO CAMBIE, PARA QUE TODO SIGA IGUAL, [frase del Gatopardo de Fellini], necesitamos aire limpio!!!

    ResponderEliminar