lunes, 30 de julio de 2012

Televisiones autonómicas


Es tiempo de crisis. Tiempo de recortes, de subida del IVA, de eliminación de pagas extras. Es momento de sacrificios, ya lo dijo el presidente. Mientras los ministros se citan cada viernes para intentar cuadrar las cuentas, en la calle se clama contra el derroche. Cada vez son más las voces que piden reducir la Administración Pública y suprimir las televisiones autonómicas. Pero, ¿cuánto nos cuestan a los españoles?

En España hay diecisiete Comunidades y trece televisiones autonómicas que emiten en cuarenta y tres canales y suponen un coste total de 1.200 millones. Una cantidad que en 2011 llegó a superar los 1.600 millones.La comunidad con más canales es Cataluña, con ocho. Y son las seis cadenas de TV3 las que cuentan con mayor presupuesto, 260 millones de euros. Cifra que supone casi un 20% del total que se destina a entes audiovisuales regionales. Le siguen los tres canales de Telemadrid y los cinco vascos de ETB, con 169 y 137 millones, respectivamente. Además, la deuda total de las televisiones regionales supera los 2.000 millones de euros, pese a que reciben subvenciones por 1.900 millones anuales.

El entramado autonómico de cadenas públicas cuesta a los contribuyentes una media de 110 euros por hogar, según un informe de Deloitte. En 2009, último ejercicio cerrado, se contabilizaron unas pérdidas de 1.212 millones de euros. El coste se eleva en el caso de las regiones que mantienen una política cultural para favorecer una lengua distinta del castellano, ya que su coste se eleva cerca de un 50%. En el caso de la cadena pública de las Islas Baleares (TVB) el gasto se dispara hasta 294 euros por hogar porque es la más reciente, mientras que en la Comunidad de Madrid desciende por su elevado tamaño. Castilla y León, Cantabria, Navarra y La Rioja no tienen televisiones públicas pero sí privadas y cada una de las regiones destina un porcentaje de sus presupuestos a subvencionar la emisión de programas con interés para cada comunidad.

Uno de los problemas de la financiación de las televisiones públicas es su opacidad, ya que aparte de la asignación que se hace inicialmente a cargo de los presupuestos existen otros pagos complementarios que los parlamentos regionales pueden acordar durante el año. Las subvenciones tampoco suponen el fin del agujero, porque además los entes públicos pueden cerrar el año en números rojos, lo que significa que el erario público tendrá que asumir ese sobrecoste en los próximos ejercicios, lo que hace más difícil la comparación. Por poner un ejemplo, la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, que controla TV3, cerró 2010 con unas pérdidas estimadas en torno a 56 millones de euros, un 11,6% de su presupuesto.

La cuenta más gravosa es la que muestra hasta qué punto las cadenas públicas dependen de los políticos: por cada euro que ingresaron en 2009, sólo 14 céntimos provenían de su actividad empresarial, en gran medida la venta de espacios publicitarios. Esta ratio empeora año tras año, ya que los ingresos de explotación se redujeron un 24% respecto a 2008 y se prevé que sigan haciéndolo en los próximos años, con un mercado cada vez más atomizado. Esto provoca que el gasto por espectador se haya disparado en los últimos años. Por ejemplo, el coste de mantener la emisión de ETB activa durante un año asciende a 3.589 euros por cada espectador, algo inasumible en cualquier televisión que no esté subvencionada. Los próximos meses podríamos asistir al desmantelamiento o venta de estas televisiones  

9 comentarios:

  1. Antonio Barriga

    Ya llevamos años de retraso para haber tomado medida sobre estos gastos tan poco necesarios

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  2. Miren Zutoia

    Y a esto hay que sumar todas las locales,provinciales,regio​nales,una muestra y seguro que se me olvidan bastantes- txingudi,goierri,erlo,dono​sti,donostia,guipuzcoa,bil​bo,bizcaia,etb sad,

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  3. Pedro Máñez Villanueva

    Aun podrían ser más onerosas, si como televisiones públicas y subvencionadas no pudieran emitir publicidad a imagen y semenjanza de TVE. Esta situación tenía que haber sido normalizada en su momento y no permitirles que mermen el pastel publicitario a las empresas privadas de televisión.

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  4. A ver si es verdad y las cierran todas, o, en su defecto, que pasen a manos privadas y allá cada empresa con su capital, como debe ser.

    Nada de dinero público.

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  5. Tomas Piñol

    Y porqué no cierran RTVE o la privatizan ya que tiene una deuda acumulada de unos 8000 millones de euros.

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  6. Jose Villar Campuzano

    Pozos sin fondo, se mantengan con publicidad o se cierren, ni un euro más

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  7. María Elena Oliván Comas

    hay que salir toda España a la calle.........si no esto suma y sigue..........

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  8. Miguel Fernández

    Acabo de comprobar que la Televisón de Galicia dobla al gallego las series hispanoamericanas (y cobrado el doblaje, claro está). Ese es el percal, y aquí gobierna el PP.

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