viernes, 6 de julio de 2012

El electricista de la catedral




Todos habíamos pensado en miembros de una organizada banda internacional como autores del robo del Códice Calixtino de la Catedral de Santiago, pero la policía nos destapó toda la trama. El autor del robo fue Manuel Fernández Castiñeiras que trabajó durante 25 años como electricista autónomo en la Catedral de Santiago

Además del Códice Calixtino original localizado en el mediodía de hoy envuelto en una bolsa de basura en el garaje de su propiedad, los investigadores ya se habían incautado en los registros practicados de madrugada de más de 1.200.000€, en billetes, mas varios libros religiosos antiguos -entre ellos uno de los Libros de las Horas cuya desaparición también fue denunciada por el deán de la catedral- que son textos únicos de rezos y salmos de la Edad Media, y ocho facsímiles del Códice Calixtino cuyo precio de mercado en 1993 se evaluó en mil millones de pesetas; ahora, seis millones de euros.

Se le descubrió cuando se le preguntaba si había sido él, se limitaba a bajar la cabeza y a no contestar, y solo fue más allá en una ocasión después de que le dijesen "Manolo, que a ver si van a quemar el Códice". El respondió "no, no está quemado". El ladrón del Códice llevaba años robando pero nunca vendía su botín.

Manolo fue  haciendo su fortunita día a día mediante hurtos diarios de los cepillos y del cuarto de las reliquias en sus visitas matutinas con una mochila a la catedral donde se llevaba objetos de arte y del dinero de los cepillos. El anotaba en un diario el resultado de sus incursiones. Así consiguió comprarle una casa y un apartamento a su hijo por el que había pagando 30 millones a tocateja. Menos mal que aún no había llegado a la imagen del apóstol o al botafumeiro.

La inesperada revelación del deán de la catedral, diciendo que no ésta no sea la primera vez que ocurre, abre varias incógnitas y un peliagudo debate. ¿Sabían los responsables de la catedral que se estaban cometiendo esos robos a lo largo de los años, en cantidades muy importantes que van más allá de las habituales colectas o «cepillo» o ni siquiera los detectaron?

«Si no se dieron cuenta, es posible que se hayan producido más sustracciones y si se percataron de que les estaban expoliando, ¿por qué no lo denunciaron y solo se dio cuenta a la Policía ante la evidencia de la desaparición del Códice Calixtino?

4 comentarios:

  1. PALMADITAENLAESPALDA

    El Deán o es tan bueno como bobo o es tan malo como listo. Ya se sabrá. Pero sobre todo quiero manifestar mi convencimiento de si resolver este difícil entuerto requiere de un año de investigaciones y diligencias, este país no tiene remedio. Y no me refiero a la policía, sino a nuestras laxas e ineficaces leyes, que bien podrían haber sido diseñadas por nuestro deán.

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  2. atoragon

    A mi me extraña que un tío tan tonto haya tardado tanto tiempo en caer, porque no hace falta se Einstein para imaginarse que al que primero van a investigar es al que tiene acceso al códice, y guardarse un año el cuerpo del delito en tu casa es de ser bastante tonto. Y por otra parte el que diseñó el sistema de seguridad tampoco se ha lucido.

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  3. César Paredes de Diego

    los hay con enchufe

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  4. Mamen Lopez

    UN IJNORANTE , ¡¡¡¡

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