jueves, 9 de enero de 2014

Un socio discordante


Cuando ya parecía que se había iniciado el camino hacia el acuerdo para terminar las obras del Canal de Panamá, Salini Impregilo, el grupo constructor italiano socio de Sacyr, se ha descolgado de la oferta del grupo constructor a las autoridades centroamericanas para evitar paralizar la construcción con sendas propuestas en las que solicita más dinero.
El acuerdo estaba en que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ofreció aportar 134 millones de euros al consorcio si la contratista ponía otros 73 millones y renunciaba a suspender su ejecución. El Grupo Unidos por el Canal (GUPC) aceptó aportar de su bolsillo la cifra que le reclama la Autoridad del Canal, pero consideró que la aportación panameña debería ser de293 millones, 159 más de lo ofrecido.
Ahora, Salini Impregilo ha planteado dos nuevas alternativas: sendas aportaciones al proyecto de 500 o de 1.000 millones de dólares, de 367 o 735 millones de euros, para acabar las obras.
La primera alternativa pasa por que recibir 735 millones de euros para completar todos los trabajos que restan de la ampliación.
La segunda alternativa consistiría en recibir de la Autoridad del canal un anticipo de 367 millones de euros para poder continuar con los trabajos mientras se resuelven las reclamaciones que el consorcio ha presentado por los sobrecostes que estima presenta el proyecto, cifradas en 1.200 millones de euros.
El problema son las compuertas de acero de las nuevas esclusas a punto de entregar, 4 puertas que permanecen retenidas en el puerto de Venecia por Salini Impregilo de las 16 puertas de acero de 4.300 toneladas cada una y de una altura de 20 pisos.
Se da la circunstancia que los dos socios de Impregilo estaban ausentes, es mas allí es vox populi que Manuel Manrique, el presidente de Sacyr estaba de crucero cuando empezó la crisis y no fue capaz de modular la iniciativa de su socios,  cuando Salini en nombre del consorcio decidió amenazar con la paralización de las obras para el 20 de este mes lo que ha provocado un nuevo parón en las negociaciones. Sacyr tiene el 48% del consorcio  y Salini Impregilo otro 48% y el resto la belga Jan de Nul.
Además la Autoridad del Canal no ha llegado a resolver hasta el momento ninguna de las reclamaciones por sobrecoste, una de ellas muy importante con referencia a la calidad del hormigón utilizado por Sacyr, que se empeñaron en mezclarlo con basalto de una mina local y que no ha dado resultado, lo que ha sido causa principal del retraso y sobrecoste.   
La ministra Ana Pastor consiguió un principio de acuerdo a principios de esta semana, tras reunirse con ellas por separado y con el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, que las dos partes se aviniesen a dialogar en un conflicto que estaba muy crispado. También arrancó al consorcio liderado por Sacyr el compromiso de que realizaría todas sus reclamaciones por las vías contempladas en el contrato. Pastor dejó claro durante su visita, eso sí, que España no tiene intención de aportar "en ningún caso» fondos para que no se suspendan las obras: "Es un conflicto entre dos partes y el Gobierno no es parte". Se desconoce si el gobierno italiano ha mandado un representante con el fin de mediar como España. Ahora habrá que volver a empezar la negociación.

2 comentarios:

  1. Carlos Rovetto Rios

    Soy Panameño y la opinión generalizada en Panamá es que GUPC quiere negociar fuera del contrato porque sabe que no tiene la razón. Si la tuviera usaría los canales correctos como lo ha hecho con los reclamos anteriores por el aumento del diesel y del hierro. Conozco personas que trabajan en el proyecto y coinciden en que al inicio de la obra se desperdiciaron recursos económicos y son los que hacen falta ahora. Adicionalmente, hay que ver la historia reciente de esta empresa para darse cuenta que está acostumbrada a estas prácticas y por tal motivo la garantía del Canal de Panamá es no apartarse de lo pactado en el contrato por GUPC. Es una lástima lo que está pasando y personalmente me parece que se planificaron para hacerlo de esta forma y exigir más de lo pactado. Dios primero se buscará una solución que permita honrar la palabra de finalizar la ampliación del canal y no afectar a todos los que planificaron en base a la obra.

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  2. Mariano Blanco De La Calle Vivaldi

    Sacyr se está llevando las críticas cuando es la italiana Impregilo la que promueve una posición de enfrentamiento. Las declaraciones de hoy de su presidente son agresivas mientras que las de Sacir son tendentes a llegar a un acuerdo.

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