jueves, 18 de abril de 2013

Vuelva usted mañana...



El cónsul español en Boston, Pablo Sánchez-Terán, se ha cubierto de gloria. Justo después del atentado en la maratón de la ciudad, con cerca de un centenar de atletas españoles participando y gran cantidad de seguidores por la zona del atentado, atendió la noche del lunes, (la tarde en New York) la llamada de 'Marca TV' tras el estallido de dos bombas en los últimos metros de la maratón de Boston y su intervención no pudo ser más desafortunada. Lo suyo fue una exhibición de dejadez e incompetencia en directo que, quién se lo iba a decir, le terminó costando el cargo-

Lo más flagrante fue que, a pesar de la confusión que había en esos momentos en una ciudad que acababa de sufrir un doble atentado terrorista, el cónsul dijera que su oficina ya había cerrado, sin importarle un pimiento los 91 atletas españoles que se encontraban en Boston, además de sus respectivos familiares y amigos. Sobre todo porque tampoco se lo ocurrió ofrecer su número para cuando colgara, no fuera que a algún ciudadano español se le ocurriera llamarle...

Lo curioso es que con Sánchez-Terán llueve sobre mojado, ya que en 2004, cuando ejercía como cónsul en la ciudad argentina de Córdoba dijo con motivo del Día de la Hispanidad que "mucho peor estarían bajo las civilizaciones incaicas, aztecas, mapuches, sioux, apaches... que han sido idealizadas por historiadores y antropólogos, cuando es bien conocida su división de castas y su carácter imperialista y sanguinario". Diplomacia pura.

En este caso la reacción del Ministerio de Asuntos Exteriores fue inmediata, ahi Garcia Margallo ha sido eficaz, el embajador fue destituido fulminantemente de su cargo "por incumplimiento de sus obligaciones consulares". Habrá que estar atentos a ver cuál es el siguiente destino de Sánchez-Terán, aunque sólo sea para no viajar o, en el caso de hacerlo, ir advertido de que cualquier cosa que necesites del consulado sólo será atendida dentro del horario de oficina....

5 comentarios:

  1. IIDOC

    Pues no lo entiendo..... al fin y al cabo era la hora de plegar...¿no?. Y dio yo que este hombre se tendrá que ir a tomar una cervecita con los colegas del curro una vez acaba su jornada laboral !!! ... !!Digo yo...eh!!!.

    Bromas a parte, me parece increible que este personaje, cerrara el chiringuito con la que se lió en Boston, y con mas de 100 corredores españoles con sus famílias con el !ahi! en el cuerpo.
    La pena de esta destitución, es que lo pondán a trabajar en otro garito legal para que siga cobrando un buen jornal sin pegar palo al agua y quitandole toda reponsabilidad.

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  2. Ramon Menarguez

    Gracias Sr. Margallo, por tener capacidad de reacción, pues independiente- mente que el Consulado Español en Boston tenga un horario diario de aten- ción ,cosa logica , esta ha sido una situación de emergencia donde habia Españoles corriendo el maraton y ademas unos familiares esperando en las zonas donde se produjeron las explosiones, por lo tanto la situación que se produce nada tiene ver ,con las actuaciones diarias de un Consula- do, que tenia que haber estado pendiente de la suerte, que hubieran podi- do correr los Españoles y sus familiares.

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  3. Gen44Cab152

    Como español considero que la medida ha sido ejemplar. Un consulado no es un retiro ni un balneario i un premio. Es un espejo de nuestro país. Si tras un atentado de la magnitud de la de Boston, que no se debe de medir por muertos habidos, sino por muertos buscados, tenemos 90 españoles en el grupo de riesgo, y 90 familias histéricas con razón, el Cónsul no se puede permtir cerrar el consulado, con lo que celebro, apoyo y defiendo la destitución del Cónsul. Unm cordial saludo.

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  4. Maite De Bustos Sigüenza

    Lo de este impresentable no tiene nombre. Y es de agradecer que el Ministro actuara con la diligencia que lo hizo para destituirle.

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  5. Eladio Fernández

    La incompetencia y falta de nivel de la casta política es no general sino absoluta. No hay uno que tenga conocimientos y contrastes actuales. Y menos históricos. Es el nuevo analfabetismo de los que saben leer , escribir e incluso tienen carrera.

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