viernes, 12 de abril de 2013

Nuevo peldaño (silencioso) en el destrozo sanitario



El jueves por la tarde la Generalitat continuaba incumpliendo el pago a la sanidad concertada. Es un grave problema del cual este diario ha estado informando, en solitario. El miércoles acababa el plazo legal para hacerlo efectivo. Se trata de unos 300 millones de euros.

Esto y los todavía desconocidos, pero temidos, recortes presupuestarios en sanidad pueden convertir en realidad el presagio acabado de formular por el presidente del Sindicato de Médicos de Catalunya, Albert Tomàs: "habrá cierre de Centros de Atención Primaria (CAP) y de Hospitales". Ha sido una voz solitaria, rodeada de impresentables y culpables silencios, por parte de la Generalitat y de las patronales. De hecho, todo es tan grave que veremos si la Generalitat avanza, o no, una parte del pago. Entonces, habrá que ver lo importe. Podría ser que se pudieran pagar sueldos pero no proveedores. Lo cierto es que nadie sabe nada.

Cierre de hospitales

El impago de la Generalitat puede impedir pagar los sueldos de abril, obligar a cerrar hospitales y a reducir servicios. Además, hay una novedad coŀlateral. En efecto, los recortes, diferentes entre los dos sectores y no lineales (diferentes para cada hospital) han generado un inédito enfrentamiento entre dirigentes de la sanidad concertada y dirigentes de la sanidad pública pura, la del Instituto Catalán de la Salud (ICS).

A la vez, esto ha llevado a la posibilidad de dimisión de colaboradores directos del conseller Ruiz. El nombre que más ha circulado, como posible dimisionario, es el de Joaquim Casanovas, director gerente del ICS. Reaccionó a la contrapropuesta de la concertada de que se le rebaje el grado de recortes presupuestarios estimados (entre 7 y 10 por ciento) y aumente el del ICS (ahora un 5,8). El ICS ya ha sido más recortado que la concertada. El enfrentamiento ha adquirido tanta fuerza que Boi Ruiz está buscando posibles sustitutos a Casanovas y a alguno otro disidente, también pro ICS, según me ha hecho saber un colaborador directo del propio conseller. Ni hay que decir que la concertada tiene un pasado de acuerdo total con CDC y buen acceso a Mas. Todo puede entrar en crisis, en función de cómo se resuelva la actual discrepancia.

El "kaos" pronosticado y querido por Prat

En síntesis, el no pago a la sanidad concertada y el anuncio de que esta será más recortada que el ICS (que lo sido mucho) han generado enfrentamientos de prácticamente todos contra todos. En la guerra sanitaria que Ruiz y Mas han creado, ambos están bajo el efecto de fuegos cruzados, en un marco de desguace general.

Era previsible. El inefable Josep Prat, el hombre más poderoso de la sanidad catalana hasta hace cuatro días, había predicho, por escrito, un "kaos"(sic) general, del cual él fue el gran promotor.

Para acabarlo de liar, hay un silencio informativo total. Ahora bien, en la Generalitat, los aspectos sanitarios del presupuesto son considerados los más graves y determinantes del momento político, me dicen fuentes de CDC. Demuestran el miedo e incapacidad de Mas de tan sólo dar a conocer un proyecto de presupuesto. Todo indica que será escalofriante.

No lo presenta porque es impresentable, y él lo sabe. Cuando sólo salen indicios tiene que recurrir a la mentira de siempre: es culpa de"Madrit". O sea que las limitaciones europeas no existen, ni la capacidad de articular ninguna reforma racional. Hacía falta que recortara una gran y humana costurera. Pero se confiaron a bípedos insensibles e incompetentes. Todo el proceso ha resultado ser una locura, como quedará definitivamente demostrado al tener en la mano el proyecto de presupuesto.

ERC hace ver que está en la Luna de Valencia, ignorando la demostrabilidad de lo que es evidente. Corre el riesgo de que pronto nadie se la crea. El cinismo nunca ayuda a recoger votos.

Todo ha empeorado todavía más

El pasado domingo este diario publicaba un artículo titulado "Datos todavía peores: total hundimiento sanitario" y el martes otro con el título "Hoy mismo, Mas pagará, o no, la concertada". Ahora el primer título se tendría que modificar por "Todo es todavía peor, en un grado mayor" y el segundo título por "Mas no ha pagado la concertada".

Un gran empeoramiento ha sido que en reuniones en que han participado dirigentes de la Conselleria de Economía, de las patronales de la concertada y del ICS ha habido posiciones muy enfrentadas. 

Economía quiere cortar por todas partes, mientras desde el ICS dicen que se recorte la concertada y viceversa, la concertada quiere que se recorte todavía mes el ICS. Ahora, respecto a este, es decir la sanidad pública pura, el recorte podría llegar a un total acumulado del 30 por ciento, en cuatro años. Implicaría más disminución de servicios y de personal. Pasaría lo mismo a la concertada, si bien junto con cierres de hospitales.

Privatizar actividad pública

Curiosamente, Ruiz ofrece a la concertada un insólito caramelo envenenado. Le propone contratarle más servicios y ayudarla a llevar a cabo más actividad privada en sus instalaciones, que han podido lograr con dinero público. Respecto a dar a la concertada más actividad, hasta ahora llevada a cabo por la pública pura, he detectado casos concretos en el Bajo Maresme y en Sabadell.

En ambos lugares, se beneficia Mutuam, el antiguo "Montepio Textil". Ahora bien, ¿que representa que la Generalitat contrate más servicios si ya no puede pagar los que contrataba hasta ahora? En cuanto a más actividad privada, si la crisis continúa creciendo, como lo está haciendo, ya veremos cuántos lo podrán pagar. En todo caso, el Estado del Bienestar, del cual, tomándonos por tontos, Mas acaba de decir que quiere preservar, se ha ido a pique, junto con toda idea de equidad. Veremos si ERC quiere ser también protagonista en este funeral.

Silencio, exceptuando Xavier Pomés

 A pesar de la gravedad del tema, hay un absoluto silencio oficial, excepto unas declaraciones ayer de Xavier Pomés, antiguo conseller de Sanidad, bajo Jordi Pujol y ahora presidente del Hospital Clínic y de la Fundación de Gestión del Hospital Sant Pau.

Pomés dijo que el Sant Pau "peligra" y "puede entrar en una deriva irreversible". Este centro tiene problemas añadidos, como un probable pago, por imposición legal, de once millones de euros. Pero lo que afirmó Pomés lo piensan de sus respectivos hospitales muchos de los gestores o propietarios de la concertada.

En sus declaraciones Pomés fue francamente desagradable. Fue por los caminos de un ataque "ad personam", contra una médico del Sant Pau. Más le valdría haberlo evitado. Pomés es ex muchas cosas, todas mal hechas. Quizás le resultaría mejor evitar ataques personales del todo fuera de lugar. El caso del Sant Pau, tiene una legalmente discutible separación del patrimonio y de la gestión. Es de actualidad no solamente por razones intrínsecas. Muestra el inmoral y antijurídico riesgo inherente de la privatización azucarada del Clínic.

Una privatización que tendría que formar parte de la criticable ley de acompañamiento del presupuesto. Si ERC lo aprueba se calificará definitivamente como una organización aventurera, sin escrúpulos.

Hundiendo toda la sanidad, no sólo el ICS

 Inicialmente Mas y Ruiz querían potenciar la sanidad concertada – la privada o institucional de pago público – para destrozar la pública pura. Han acabado hundiendo las dos. Optaron para destrozar todo el ICS, en base al modelo Innova, el de Prat en Reus, hoy bajo acción judicial, y hacer una filigrana comparable a la del Sant Pau -separar el patrimonio de la gestión – en el Hospital Clínic. Hay que estar muy pendiente de como vayan las cosas.

No tiene nombre ni perdón que la Conselleria persevere imitando el modelo Innova. En cuanto al digamos modelo Sant Pau y Clínic tampoco. A medio plazo todo les estallará en las manos. La atención sanitaria puede llegar a causar llantos masivos y justificados. Será imposible evitar que CDC y ERC, si esta aprueba un presupuesto que ya se ve como inmoral, no lo paguen caro, en términos de desprestigio social general.

Los dos partidos citados son incapaces de tan sólo entender que la única solución es hacer el sistema viable, reformándolo y manteniendo un buen grado de protección, siempre con el máximo de equidad. Durante años, el sistema ha generado déficits que se acababan con aquello de "ya lo encontraremos" (con el presupuesto del año próximo). Esto ya no puede ser. Quien ahora genera déficit se lo "encuentra" el próximo año en forma de menos recursos. Pero ni esta evidencia ha llevado a analizar y a replantear nada, racionalmente y humanamente. Pensando sólo con unas tijeras se mantendrán los males que han contribuido a estar como estamos.

"Deriva irreversible"

El hecho de no pagar los servicios prestados por la concertada del mes de marzo es un gran factor del anuncio de Pomés diciendo, sólo respecto al Sant Pau, que "puede entrar en una deriva irreversible".

Hay que tener en cuenta que la concertada son unos sesenta hospitales, representando el 70 por ciento de la atención hospitalaria y el 20 por ciento de la primaria. Afecta en hospitales tan importados como el Clínic y el Sant Pau, si bien los que pueden cerrar pronto son los más pequeños.

Silencios y pretensas "primicias"

En casos, estos hospitales, a menudo comarcales, representan la empresa más importante de una ciudad cabecera de comarca. Por lo tanto, también habrá una repercusión económica importante.

En los próximos días se verá – eventualmente – si la Generalitat paga parte de lo que debe a la concertada. Cómo también es verá si lo hace, o no, respecto a las farmacias. Resulta incomprensible que un drama de estas características haya podido ser silenciado por la Generalitat, así como olvidado por los políticos, incluidos los de la oposición, y por los medios de comunicación. Aun así, la edición de aquí de 'El Pais' puede descubrir el tema algún día e incluso osar decir que es una suya "primicia". Lo ha convertido en costumbre. En todo caso, sería mejor que callarlo.

Sólo añaden una pizca de ridículo en un tema que, nunca mejor dicho, es de vida o muerte para muchos miles de personas. No tendría que ir de ego ni de soberbia de campanario. Si no se defiende una sanidad protectora, eficaz y equitativa, ¿que se puede defender?

Alfons Quintà El debat.cat

2 comentarios:

  1. prometeo

    Se dicen "patriotes", pero se llevan el dinero a paraísos fiscales, presuntamente y nos están dejando sin sanidad porque ellos prefieren hacer negocio con a salud y la vida de los ciudadanos. catalanes. Y todavía no hay nadie de los que han llevado a cabo este genocidio social en la cárcel. ¿qué sería si toda la "finca" catalana estuviera e sus manos–como ahora lo está– pero sin la menor crítica. Con lo periódicos todos suyos o de su tribu? Sicilia en sus "mejores" tiempos sería un juego de niños. todo repartido entre las "famiglias" de PUC. El cacicato sería el resultado, con todos esos ingredientes de "patriotes" de buenas cuentas corrientes, lo que en definitiva los determina. Su patriotismo es directamente proporcional al deseado grosor de sus cuantas corrientes.

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  2. Manuel Miguez Corbal

    y esto como es que no sale en lo medios de comunicación eh!

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