lunes, 25 de julio de 2011

Se acabó el café

No hay mal que por bien no venga, la crisis económica ha conseguido lo que la mayoría de los españoles llevaban años demandando, lo que la mayor parte de la clase política obviaba y lo que los preocupados por el futuro de este país no nos cansábamos de advertir: la necesidad de que España se replantee su modelo autonómico para evitar la duplicidad de competencias, con el consiguiente descontrol de altos cargos, oficinas y funcionarios. Resumiendo, gasto y más gasto superfluo para desempeñar las mismas funciones y ofrecer servicios idénticos a los ciudadanos.

Era de sentido común que el modelo de café para todos desarrollado a partir de la Constitución de 1978 nos había llevado hasta un sistema que no podría mantenerse en pie por mucho tiempo. El rebasamiento de hecho del sistema federal de gobierno estaba poniendo en peligro la unidad de la nación; 17 pequeños estados con sus ministrillos y sus parlamentos de patio de vecinos, con sus leyes diferenciadoras y sus lenguas separadoras, ha creado la falta de unidad del mercado que se ha convertido en una rémora para el crecimiento económico; y para la gente de la calle, porque nadie puede comprender que cuando acudes a un centro de salud en tu lugar de veraneo te traten como «desplazado» porque careces de la tarjeta sanitaria de esa comunidad, o que un peligroso delincuente escape de la Justicia mudándose a otra parte porque los sistemas informáticos de sus juzgados son incompatibles.
No puede ser que para que mal funcione este país ahora sean necesarios 3.200.000 funcionarios y otro millón de enchufados con el señuelo de un “estado de bienestar” que solo era perceptible para quienes les había tocado la lotería del enchufe directo al momio público, cuando en 1975 los servicios públicos se cubrían con solo 675.000 funcionarios.  Los coches oficiales, las visas oro, los teléfonos móviles de última generación, los gastos desmesurados en publicidad por parte de los altos cargos, especialmente de los autonómicos, fueron tolerados en la época dorada de nuestro crecimiento económico, cuando este era el país de las maravillas.
A los españoles de a pie, les empieza a fastidiar ver a los concejales circulando en coches de lujo con chófer por las avenidas de su ciudad, o a los consejeros autonómicos entrando en restaurantes en los que la factura de un almuerzo supera al presupuesto familiar de un mes para el «súper», mientras a uno le rebajan el sueldo si es que tiene la suerte de librarse del paro,
En Cataluña se cierran plantas enteras de hospitales públicos, Aranjuez no tiene para regar jardines, en Coín han cortado la luz al Ayuntamiento, en Castilla-La Mancha no cuadran las cuentas, mientras se cifran en 3.700 el número de teléfonos móviles oficiales…Y en Extremadura, Aragón, Cantabria…  No pasa un día sin noticias de este tipo. Y mientras la justicia sigue sin medios para su funcionamiento, los agentes de la autoridad sin gasolina para los vehículos…Y como solución los políticos que aún se lo pueden creer, solo piensan como podrán mantener su nivel de vida. Amigos…la fiesta se acabó, porque el personal está harto,… “indignado”… si esta palabra aún mantuviera su valor inicial después de su posterior manipulación por las plazas de los pueblos de España.
Se ha engordado a un monstruo que hay que llevar al hospital para una operación de vida o muerte, y no puede pasar por la puerta de la casa, por lo que antes no habrá más remedio que ponerlo a dieta. Hará falta que los pocos recursos de los bancos se dirijan ahora exclusivamente a la creación el trabajo productivo si se quiere mantener en vida a este país moribundo. Sino dentro de poco como ya lo es Grecia y algunas de nuestras islas, no podremos ser más que un lugar de vacaciones a precio de saldo para los jubilados alemanes.

3 comentarios:

  1. Angelica Fernandez

    NO SE SI ESO SE PODRÁ LOGRAR ALGUN DÍA

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  2. Carassius Auratus

    No hay país que aguante la corrupción, tenga o no recursos naturales. Se acabaron los traspasos de dinero de la Comunidad Europea, que servían para mantener llena la bolsa rota. En cuanto a las Comunidades Autónomas, se han convertido en es...tados dependientes para robar e independientes para compartir. Tal y como están las cosas, se da por perdidas las ganancias obtenidas en Cataluña, en el País Vasco y en Navarra, casualmente unas de las regiones en donde los españoles obteníamos más beneficios, así que... volveremos a vivir de las ovejas, con suerte. No creo que Mariano, caso de ganar (tengo mis dudas) cambie la cuestión; procurará administrar la miseria de lo que queda.

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  3. Pilar Zamora Ruiz

    Demasiados despilfarros acarrean carencias

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