viernes, 29 de julio de 2011

El "Faisán" en el puchero

El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, ha remitido una carta privada a varios vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y a su presidente, Carlos Dívar, donde el magistrado desvela que la Sección Segunda, a la que le correspondía resolver el recurso de apelación contra el procesamiento de Víctor García Hidalgo, ex director general de la Policía, el comisario Enrique Pamies, jefe superior del País Vasco, y el inspector José María Ballesteros, está muy dividida.  de elevar a Pleno la causa que investiga el chivatazo a ETA. El magistrado asegura en la misiva que su decisión se debe al intento de evitar que un asunto tan "delicado" y "complejo" quede en manos de un sorteo.
Este recurso pretende desviar este caso del chivatazo desde la Audiencia Nacional y mandarlo a un juzgado de Instrucción de Irún y asi asi evitar la publicidad del asunto, con la excusa de que los policías acusados no comulgan con las consignas de ETA cuando en la famosa sentencia del atentado 11 M mandó a la cárcel al acusado Trashorras con miles de años de condena (el que facilitó los explosivos de la mina Conchita que después ni fueron capaces de verificar con análisis por haber destruido las pruebas) diciendo en la sentencia que “no hace falta comulgar con la ideología de una organización terrorista para incurrir en el tipo de colaboración con banda armada”.
El actual presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional debe ser del agrado de del anterior ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba  señalado como el autor de la orden del chivatazo a tenor de las condecoraciones que el juez habia recibido hace poco del anterior ministro, ya que en menos de dos años ha recibido la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo cuando dos años antes ya había recibido otras dos condecoraciones consecutivas por parte de Rubalcaba. Entonces este juez fue condecorado con la medalla al mérito penitenciario y otra al mérito policial con el consiguiente incremento del 10% de su sueldo a cada  medalla. Otro juez de cabecera como Garzón.
Excusatio non petita, accusatio manifesta. Ante esta prevista prevaricación el juez Gómez Bermúdez se pone la venda antes de la herida y con esta misiva a Dívar deja patente su mala conciencia por una actuación que sabe él perfectamente que es contra derecho. El juez sabe que ha actuado por móviles políticos y extrajudiciales. Ahora está pagando las medallas de Rubalcaba.
Si el Consejo del Poder Judicial todavía es libre y no ha caído ya en las garras del ejecutivo, debe actuar de oficio contra la prevaricación del Presidente de la Sala de lo Penal. Si no lo hace, habrá que entonar ya el “réquiem” definitivo por el estado de derecho.

5 comentarios:

  1. José Manuel Rodriguez Moreno

    Como puede ser que haya gente que obvie estas cosas?

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  2. fenixhol

    Y qué más da qué tipo de delito es ¿ No dicen que son inocentes ? Pues entonces da igual, aunque conllevara la pena de muerte no les debía preocupar. ¿ O es que tienen miedo a una sentencia de culpabilidad ?

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  3. Carlos Madero

    "...intento de evitar que un asunto tan "delicado" y "complejo" quede en manos de un sorteo"

    Yo tenía entendido que una de las bases de la justicia era precisamente que no sepas que Juez te va a juzgar y, ni mucho menos, que sean los jueces quienes eligen a quién juzgan. Eue te juzgue el juez que te toque por turno o, en este caso, a lo que parece, por sorteo.

    Me parece increíble el argumento de Bermúdez. Increíble e inadmisible de raíz.

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  4. Preciosa Rios Garcia

    ya se lo han comido!

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  5. Alberto Olivera Muxí

    Lo que interesa es que los juzguen de una vez y sin perdida de tiempo ,que luego se disulven los casos como el azucar en el cafe

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