domingo, 9 de marzo de 2014

A vueltas con las balanzas fiscales


 
Diversas asociaciones de académicos nacionalistas catalanes han suscrito manifiestos en los que afirman que el déficit fiscal aboca a Cataluña a la asfixia financiera. Y entre ellos sobresale el colectivo Wilson, que lidera Xavier Sala i Martín y que se define como un grupo de académicos que ven “con preocupación cómo determinados partidos políticos, medios de comunicación y analistas hacen campañas de desinformación que tienen como objetivo atemorizar a los ciudadanos de Cataluña y evitar que ejerzan libremente su derecho a decidir el futuro de nuestro país”.
Pues bien, estos últimos días se ha organizado un seminario organizado por el Ministerio de Hacienda para debatir la metodología de las nuevas balanzas fiscales territorializadas. Ningún miembro del colectivo Wilson o parecido ha acudido al encuentro fijado por Hacienda para discutir la metodología de las balanzas fiscales. ¿Dónde están los Sala i Martín de turno para defender sus tesis independentistas?, se preguntaban algunos asistentes.
Durante estas jornadas, todos los expertos congregados han respaldado el trabajo realizado por el equipo de académicos compuesto por Ángel de la Fuente, Ramón Barberán y Ezequiel Uriel. Uno tras otro han sostenido que el método de flujo monetario que con tanto ahínco defiende la Generalitat no es válido para hacer una balanza. Éste simplemente recoge cuánto entra y sale de una región, pero no sirve para comprobar si un territorio está bien financiado y cuál es la equidad de la distribución.
Con la excepción de los nacionalistas ausentes, todos los expertos, cualesquiera que sea su origen o ideología, consideraron mucho mejor el enfoque de carga- beneficio. Aunque muy complejo de elaborar, este sistema trata de desenmarañar quién es el beneficiario último del gasto desembolsado y quién soporta al final los impuestos.
No obstante, los sabios encargados de confeccionar las balanzas coinciden con los nacionalistas en que estos déficits se han de neutralizar como si no existiesen para examinar cuánto aporta cada Autonomía. Aunque a partir de ahí el consenso de los expertos y el de los nacionalistas difiere por completo. Para La Fuente, Barberán y Uriel, las balanzas son una herramienta que proporciona información, pero que no deben emplearse con fines políticos tal y como se está haciendo. Argumentan que de ningún modo las balanzas fiscales pueden condicionar la financiación, ya que el criterio lógico para medir la financiación deberían ser los servicios prestados.
Y por ello los expertos de Montoro ofrecerán más detalle que nunca sobre todo lo que se desembolsa en una región, partida por partida. A grandes rasgos, separarán los gastos con un carácter exclusivamente regional de aquellas rúbricas que pertenecen a políticas de ámbito nacional, como las pensiones, los gastos en intereses o las ayudas sectoriales, las cuales grosso modo se reparten entre las distintas Autonomías en proporción a su población.
Y para discernir si una comunidad está mal financiada o no, se ajustan las partidas de gasto que tienen una lógica territorial como la educación o la sanidad de acuerdo con lo que cuesta dar los servicios en esa región, es decir, de acuerdo con el envejecimiento, la dispersión o la insularidad de los habitantes. A continuación, se homogeneiza como si todas fijasen los mismos impuestos y tuviesen las mismas competencias. Sólo de esta forma se puede ver si una autonomía recibe menos para los mismos servicios y, por lo tanto, se encuentra infrafinanciada respecto a las demás. Que un territorio aporte en mayor medida es simplemente un producto de la progresividad de los impuestos recogida en la Constitución, la cual establece que contribuyen más los que más ganan.
Pero para defender un tema que tanto preocupa a los políticos catalanes, nadie acudió a defender las teorías oficiales de la Generalitat. Y es que Sala i Martin y sus compadres, como cualquier propagandista, está acostumbrado a a lanzar sus soflamas y teorías para consumo de los suyos, o si acaso para algún que otro indiferente. Vérselas con economistas avezados que sostienen las teorías contrarias es algo muy diferente.

1 comentario:

  1. Pedro Teba Sánchez

    Las balanzas fiscales nada demuestran, salvo lo que ya sabemos que unas autonomías dan más que reciben y otras viceversa. Hay que ir a la raíz del problema, esto es el modelo autonómico que facilita la corrupción y el profundo deterioro de la economía nacional, hay que eliminar el titulo 8º de la Constitución y pensar en otro modelo más económico y productivo.

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