jueves, 17 de octubre de 2013

El saqueo de Andalucia 79 – El acoso sindical a la Juez Alaya


Ni un día tranquilo. El Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla se ha convertido en un polvorín. Y no sólo por el ingente trabajo. Tras los escraches de la pasada semana que sufrió la juez Mercedes Alaya por parte de los sindicatos, ahora la Fiscalía Anticorrupción y la magistrada han abierto una guerra que amenaza con enturbiar aún más las difíciles relaciones profesionales que la juez mantiene con este colectivo en este asunto y en el de los ERE falsos.
Ahora no tiene más remedio que acudir al juzgado acompañada de escoltas. La esperan a todos los días a la puerta de su juzgado en su entrada y salida, una especie de escrache formada por miembros de UGT y CCOO para intentar coaccionarla con sus insultos y pancartas por la imputación de sus compañeros. Los sindicalistas por boca de Francisco Martínez secretario de UGT se sorprenden que sus piquetes hayan puesto nerviosa a la juez que ha dictado el encarcelamiento de dos de sus dirigentes y no entienden el porqué de esta medida
El Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla continúa, mientras tanto, a todo ritmo. La juez decretó una fianza de responsabilidad civil subsidiaria de 251.041,37 euros al secretario general del sindicato UGT en Cádiz, Salvador Mera, y de 471.352 al que fuera secretario general de la Federación Minerometalúrgica de CCOO-A entre 1991 y 2009 Roberto Carmona Soto, dentro de la segunda fase de la Operación Heracles.
Alaya revela en el auto que Mera se dirigió al imputado José González Mata, responsable de la mediadora Uniter, para solicitarle que le hiciera entrega de ciertas sumas de dinero “a sabiendas que las comisiones de las mediadoras procedían de fondos públicos para paliar los gastos que habían tenido los sindicatos con motivo del proceso de la llamada Faja Piritica, en concepto de viajes, manifestaciones, concentraciones, asambleas, reuniones informativas y demás gastos de convocatoria”.
La juez Alaya ha entrado ahora en conflicto con la Fiscalía a quien acusa de haber imputado a Báñez sin que tuviera que haberlo hecho. La magistrada muestra de esta manera su celo ante el posible fallo del Ministerio Público y les acusa de no haber estudiado bien el asunto y de “un esfuerzo inútil”, por trabajar en balde. En el auto del pasado 8 de octubre acusa a la Fiscalía de inducir un "cierto retraso" en la instrucción judicial, que ella misma sostiene que es “medida y cuidada”.
El escrito judicial de la magistrada no se queda corto. Atribuye a “un error de cómputo” la solicitud de Anticorrupción para imputar a los empresarios, ya prescritos en el momento que se empezó con la instrucción. Eso sí, esculpa en cierta manera el presunto error de la Fiscalía al estar "justificado seguramente por la asistencia por su parte a varias macrocausas" en que las que el Juzgado de Instrucción.
¿Cuál es el argumento de la Fiscalía? Que la responsabilidad de la imputación recae única y exclusivamente en Alaya. La fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, expresa su "sorpresa" por las "expresiones gratuitas" contra el Ministerio Público vertidas por la juez Alaya “absolutamente ajenas” al debate procesal y a la argumentación jurídica que debe presidir una resolución judicial en el auto por el que archiva la causa contra seis empresarios que pujaron por suelos de Mercasevilla.
La titular del juzgado sevillano ya reconoció en una providencia que estaban prescritos los delitos de maquinación para alterar el precio de las cosas y fraude y exacciones ilegales, pero no el de prevaricación. Alaya atendía al razonamiento que le hizo la Fiscalía Anticorrupción, que consideró que el plazo de prescripción para esos delitos es de cinco años y en este caso se ha superado pues el contrato para la venta de los terrenos entre Mercasevilla y la empresa Sanma fue firmado en febrero de 2006 y la causa no se dirigió "de manera directa y concreta" contra los empresarios hasta el auto del pasado 7 de junio de 2013.
El portavoz de la Izquierda Plural en el Congreso de los Diputados, Cayo Lara, le ha dicho a la ministra de Empleo, Fátima Báñez, que "felicite a quien corresponda por el auto de la jueza de Sevilla", Mercedes Alaya, quien archivó la imputación a dos hermanos de la ministra de Empleo en el caso Mercasevilla al entender que los delitos habían prescrito.
 

7 comentarios:

  1. Francisco Segura

    Vive peor que los judíos en asentamientos de Gaza.

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  2. Juan Antonio Asensio Martinez

    estos ladrones son la hostia.... despues de robar denuncian a quien les ha decubierto...... ANIMO SEÑORA ALAYA!!!!. a ver si los pone a todos en su lugar, que es..... ENTRE REJAS!!!!!!.

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  3. Mari Carmen Viguera Gomez

    Valiente, elevado a la enésima potencia. Lástima me da que la pobre sufra los acosos de esos sinvergüenzas, que tras llevarse el dinero de los parados, tenga a parte de la justicia haciéndoles la ola.

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  4. Santiago Nuevo

    De lo poco bueno que hhay en la judicatura

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  5. Maria De La Encarnacion Rivas Gago

    ¡Ojala que no cambie nunca!, o que no la hagan cambiar.

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  6. ¿Había delito de los dos hermanos de la Ministra Fátima Báñez? Los delitos se juzgan "siempre", en la medida en que conculcan de modo pernicioso la legalidad. En el esclarecimiento de los hechos. Y luego si la sanción está prescrita, quedan exentos de la misma. Esta señora aparece dudosa en su manejo del procedimiento y a algunos se nos huele que no es imparcial. Esto así de sencillo es lo que nos dice la razón. Que determinados delitos, estén prescritos no significa que no hayan existido. Y que no merezcan reprobación pública a hechos y conductas indeseables. Tengan o no tengan sanción de la judicatura por cuestión protocolar. ¿Porqué se dejaron prescribir esos delitos? ¿A quién corresponde la falta de diligencia en la substanciación en tiempo y forma del procedimiento?

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  7. Estefanía Wonder

    Ya lo han escrito bien, esto es ACOSO.

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