miércoles, 16 de mayo de 2012

Grecia & España



No ha sido posible formar gobierno en Grecia, tras dos horas de tensas negociaciones, el presidente de Grecia, Carolos Papulias, no ha conseguido formar un gobierno de personalidades políticas y tecnócratas para evitar que el país continúe sin gobierno. Y ahora van los puñeteros griegos y convocan otra vez elecciones, apoteosis ceremonial del suicidio colectivo de cuyo ritual sólo puede surgir el fortalecimiento de la cafrada antisistema y la defenestración total de los partidos moderados dentro de la escala helénica, que tampoco es que sea demasiado exigente con la seriedad de su clase política. A cada momento nos parecemos mas a los griegos donde la contención y reducción del gasto brillan por su ausencia y las reformas estructurales no se implementan a pesar de ser aprobadas por el Parlamento. La deslealtad de Atenas parece haber colmado por fin el vaso de la paciencia de sus socios europeos.

Los esfuerzos del presidente, de 82 años, que ha luchado hasta el final para salvar al país de una suspensión de pagos y de una quiebra soberana, no han conseguido crear un gobierno de unidad nacional. Un fracaso nacional y personal para Papulias, que ahora deberá organizar los trámites para formar un ejecutivo temporal hasta las nuevas elecciones.

Un talón de Aquiles que a estas horas se llama Grecia, aunque tan pronto como ya responderá por España. Al respecto, se anuncia con alegría temeraria a cuenta de la inminente expulsión de Atenas de la divisa única. Repárese, si no, en un simple, elemental, prosaico dato estadístico. Los países de la zona euro necesitar captar unos 800.000 millones de euros en bonos durante lo que queda de 2012. De esa enormidad a plazo fijo e interés compuesto, el cuarenta por ciento corresponde a Italia y España. Pero no se vaya a creer que acaba ahí la broma. Al tiempo, la banca privada habrá de hacer frente en idéntico periodo al vencimiento de deudas por un monto que supera los 700.000 millones de euros.

Dos países, uno de ellos en bancarrota y otro aproximándose peligrosamente a la intervención formalmente declarada. Dos clases políticas, una suicidándose a la vista de todo el mundo y la otra recluida en la habitación del pánico para pasar desapercibida. ¿Qué nos diferencia de Grecia? El tamaño, una cierta cuestión de estilo y que nuestras "auroras doradas", el 15-M y la FE de las JONS, están aún muy lejos de hacer acto de presencia en el parlamento. Por lo demás, como el Sirtaki y la Sardana.

El mejor sistema financiero del mundo tiene que ajustar en sus balances el precio real de los dislates pasados, muchos de ellos cometidos por indicación del partido de turno, y el sistema autonómico ya ha dado suficientes muestras de que no puede financiarse, no por los políticos y funcionarios que mantiene en sus nóminas, sino por la progresión geométrica que han experimentado las grandes partidas de gasto tras su fraccionamiento en diecisiete estaditos gestionados a mayor gloria de las clases dirigentes del terruño.

Pero como la tesis que se ha impuesto es la de ganar tiempo a ver si la situación general mejora, sin entrar en la raíz de los verdaderos problemas que lastran nuestra recuperación, ahí anda el gobierno, escalonando medidas tan numerosas como poco convincentes de cara a las instituciones europeas que, de hecho, ya nos han intervenido aunque muchos finjan no haberse enterado todavía. Europa ya nos han dicho que con las reformas hay que andar más deprisa.

1 comentario:

  1. Manuel Miguez Corbal

    ésto es un cachondeo , dificil de entender

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