viernes, 19 de septiembre de 2014

Podemos en su encrucijada




Seguro que la mayoría de sus 1.200.000 votantes no conocía bien ni a los líderes creadores de Podemos, ni sus ideas ni su programa electoral. Pero buena parte de esos electores sí conocían la contundencia de sus críticas, no sólo contra las políticas impuestas por la UE, también contra la corrupción y la invasión partidista en cajas, judicatura, función pública, etc. Críticas que afectaban por igual al PP y al PSOE ("PPSOE"), "la casta, "el régimen de 1978". Su éxito en las elecciones europeas recogió el cabreo generalizado de los ciudadanos que deseaban castigar a los partidos instalados.

Ahora están en la fase de constituirse como partido político cuando ya las encuestas le dan el segundo puesto en intención de voto en determinadas regiones de España. Sin ser un partido político ni haber llegado a demostrar lo bueno de sus propuestas, ya se ha merendado a Izquierda Unida y está a punto de hacerlo con el PSOE aprovechando la crisis de la izquierda. 

¿Cómo consiguieron hacer llegar al gran público su mensaje? De esto se encargaron las televisiones privadas, propiedad, ellas sí, de una casta, un cuasi duopolio (Berlusconi, Lara) que, como suele ocurrir, vio en aquellos muchachos espabilados, irreverentes y polémicos un buen anzuelo para pescar audiencia y, claro, no lo desaprovecharon. "No me importa ir a un lugar en el que me pongan a parir, con tal de que haya gente que me vea y me oiga", se dice que contestó Iglesias a quien le preguntó por su insólita presencia en una televisión tan progre como Intereconomía. Sus críticas sin matices, demagógicas, eran certeras y capaces de llegar a la muchísima gente cabreada que hay –con tanta razón– en España y que no es precisamente iletrada. Hablaron de soluciones sencillas a problemas siempre mucho más complicados. De ahí su éxito fulgurante.

El partido de Pablo Iglesias promete acabar con la crisis económica con el particular recetario estatista que viene aplicando desde hace tiempo, en mayor o menor grado, el peronismo argentino y el chavismo venezolano. Su modelo es la llamada "democracia socialista del siglo XXI" o, tal y como afirmó Juan Carlos Monedero -mano derecha de Iglesias- desde Argentina, implantar un “leninismo amable”, al menos en esta primera fase inicial. Argentina y Venezuela cabalgan hoy hacia el caos económico y social, inmersos en la hiperinflación, el desabastecimiento, la crisis y la quiebra del estado. Sin embargo, la historia de ambos países viene de muy atrás. Argentina era un país muy rico a principios del pasado siglo. Hasta la Primera Guerra Mundial, su renta per cápita era similar a la de EEUU, llegando incluso a acumular el 50% del PIB de toda América Latina en 1913.

En concreto, Podemos propone “democratizar la economía por el procedimiento de disparar el peso del Estado con más gasto público, más impuestos y la nacionalización completa de los sectores considerados "estratégicos", como es el caso de la banca o la energía, al tiempo que se aboga por implantar una renta básica, reducir la edad de jubilación, exprpir viiendas o impagar la deuda pública, previa "auditoría" de la misma. En última instancia, Podemos apuesta por salir del euro para que España se integre en "una nueva moneda" junto a otros países del sur de Europa".

Quizás a la gente le gusta que le riñan los políticos, siempre que la bronca vaya camuflada dentro de un discurso de perfil asambleario, y eso Juan Carlos Monedero y sus compañeros lo hace muy bien. Con sus gafas trotskistas y su camisa de cuello Mao, Monedero conjura esa abierta contradicción estético-ideológica con un discurso lleno de anatemas contra los enemigos del pueblo, del que son objeto, en primer lugar, la casta periodística con la que comparte habitualmente tertulia televisiva. Salvo el buró político de Podemos y algún votante todavía sin identificar, todos los demás somos sospechosos de pertenecer a la casta o de haber colaborado con ella en contra de los derechos sociales del pueblo, por seguir la jerga marxistoide habitual en el discurso del triunvirato podémico.

Esta estrategia de reñir a todos y culpar a los demás de los males del mundo sin tener ni puñetera idea de cómo resolverlos está teniendo un indudable éxito de público, como rezan todas las encuestas. No debe extrañarnos, tratándose de un partido que para cumplir mínimamente su programa tendría que subir la presión fiscal hasta límites confiscatorios, lo que no impide que cuente con toda clase de entusiastas, por ejemplo, con el apoyo enfervorecido de círculos de autónomos o parados cabreados por la subida de impuestos del PP.

Ahora están transformando el movimiento en un partido político, con mucha votación interna, mas, a lo que parece, con un mando rígido y estable que trabaja con mano de hierro en la nueva organización. Tampoco en el campo ideológico parecen estar quietos. Si uno sigue con alguna atención los debates en los que participa el trío dirigente (Iglesias, Monedero y Errejón) puede comprobar que huyen como de la quema cuando han de defender sus propuestas (electorales o no), volviendo una y otra vez, machaconamente, a las críticas, a las descalificaciones nada originales, como esa de la "la casta" (un invento de Beppe Grillo), en la cual meten sin matiz alguno a PP y PSOE e incluso a IU. De ello se puede deducir que se sienten muy a gusto en dos papeles: el de la Inmaculada Concepción (puros y castos) y, a la vez, el del Dios tronante, amenazando con los males del infierno a todo aquel que se le oponga; pero con ese complejo de superioridad no se puede volar muy lejos. Por eso es muy probable que los líderes de Podemos se estén replanteando su posición ideológica y también sus propuestas políticas.

6 comentarios:

  1. Creo que Podemos es un submarino del PP para cargarse al PSOEZ e Izquierda Hundida. Lo están haciendo de acuerdo con el Sr. D'Hondt.

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  2. YOS

    Mucho rollo con eso del bipartidismo y el interés general del pais etc etc . Lo que quieren entre otras cosas es un proceso constituyente con aplicación del principio de autodeterminación para regiones españolas . Vamos que España está para experimentos . Visto el programa de Podemos , las actitudes,relaciones y declaraciones de algunos de sus dirigentes , esperemos no vayamos de ese bipartidismo , considerado como el malo maloso, al unipartidismo o partido único.

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  3. alejo morales

    Leyendo uno el comentario ha de llegarse necesariamente a la conclusión de que todos los militantes de PODEMOS que lleguen a ocupar algún cargo público en las próximas elecciones, bien sean generales, municipales o autonómicas, estará sometido a una férrea dictadura por parte de los jerifaltes de esta formación política (léase Pablo Iglesias y otros) ante los cuales deberán rendir puntualmente cuentas de lo que hagan. Mucho me temo que de esto a la dictadura del proletariado sólo hay un paso.

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  4. Luis Javier

    Me he leido todo y me he quedado igual a ver si alguien me lo puede explicar mejor

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  5. Xavier, coincido plenamente contigo. En junio me tomé la molestia de leer y comentar en mi blog las 47 páginas, creo recordar, del programa-panfleto de Podemos. Aquí pongo el enlace:
    http://chemarimanchego.blogspot.com/2014/06/podemos-retroceder-al-neomarxismo.html?spref=fb

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