lunes, 15 de diciembre de 2014

El dilema de Pedro Sánchez


Pedro Sánchez está en rodaje, recorriendo España, aprendiendo. Tiene una primera cosa que me gusta. Conoce el mundo civil, la sociedad, en donde ha trabajado y se ha esforzado como profesional y como persona.  Habla perfectamente inglés en un mundo en que esto no es corriente. Tiene un sólido pasado académico.

El PSOE es un partido que tiene que ganarse el crédito de sus posibles electores y de la ciudadanía. Muchos se están preguntando si Pedro Sánchez les va a llevar al lugar donde estuvieron hace muy poco tiempo. Pedro Sánchez se la juega en las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2015. Es una obviedad política pero el vértigo en el partido ha mutado ya en susto y va camino de ser pánico. La ansiedad crece. Muchos dirigentes han acelerado en las últimas semanas los contactos y se mueven en silencio preparando un plan B por si los peores augurios que dictan las encuestas se cumplen.

En Ferraz saben que es inevitable que Pedro Sánchez se examine en las próximas municipales y autonómicas de mayo de 2015. En su equipo insisten en que Sánchez está a examen cada día desde que llegó al cargo y aseguran que la propia campaña desplegada para tratar de consolidar su liderazgo busca precisamente generar tensión y expectación en torno a su figura política.

El escenario político actual nada tiene que ver con el que se presentó en 2011. Entonces prendió la ola anti-Zapatero, ahora existe Podemos, cuyas encuestas auguran un gran número de votantes de Izquierda Unida y al PSOE que han aceptado su programa y piensan votarlos.  Este es un factor que ha desestabilizado todo el tablero político y que no permite al PSOE tener un conocimiento certero sobre cuál es su actual posición política. 

A Sánchez le reprochan una estrategia demasiado personalista y le recriminan que debería de centrarse más en las elecciones y menos en su propia proyección personal. Sin embargo, en su equipo no piensan moverse ni un milímetro de esta ofensiva. Asumirá en primera persona la campaña y eso conllevará riesgos. Ha visitado las principales plazas electorales y en los próximos meses intensificará su agenda.

Desde la dirección del PSOE defienden que hay un documento de estrategia política y que se trabaja en un programa electoral muy potente. Muchos dirigentes discrepan de este diagnóstico y aseguran que precisamente a Sánchez lo que le falla es firmeza y fondo político, tildando muchos de sus posicionamientos de ocurrencias o de populismo. Y entre quienes abrazan esa última crítica hay muchos dirigentes del PSOE andaluz, la federación más potente del partido, la misma que lo aupó a la secretaría general y la que en última instancia podrá decidir sobre su futuro político. Como anécdota: para muchos socialistas en Andalucía Pedro Sánchez tiene nuevo apodo, le llaman “el George Clooney” de la política.

Piensa Sánchez, que personalmente parece un tipo bastante centrado, cree que solo puede recuperar el terreno perdido superando las ofertas electorales de Podemos y cualquier asomo de aproximación al PP puede ser perjudicial en este momento. Por esto repite una y otra vez el estribillo de cambiar la actual constitución sin aclarar en que parte de la misma hay que hacer cambios, solo por llevar la contraria al PP.

Pero tiene muchas cosas en contra

En primer lugar, el PSOE es un partido maleado, desmotivado y sin cohesión en sus distintos territorios. Entre sus dirigentes no abundan abogados del estado y sobran políticos profesionales. Un partido que tiene que ganarse el crédito de sus posibles electores y de la ciudadanía. Un partido con mucha historia y futuro incierto.

En segundo lugar está en primera línea de las amenazas de Podemos, a quien le falta un cuarto de hora para devorar a Izquierda Unida. Ese banquete no saciará el apetito de Pablo Iglesias.

Y tiene enfrente un gobierno que está sucumbiendo a la tentación de atacar al PSOE para que Podemos lo debilite y quedarse solo en una dialéctica entre el éxito económico y la amenaza de Podemos. Ninguna lealtad ni sentido de estado en la actitud del Partido Popular.

Pero quien lo está marcando muy de cerca quizá deseando ocupar su puesto de candidato para el Gobierno de España es la muy ambiciosa Susana Diaz que pasa mucho mas tiempo en Madrid reuniéndose con distintas figuras de la política socialista que en Sevilla donde tiene la responsabilidad de gobierno de la Junta 

Pedro Sánchez tiene la ansiedad inherente a quien no tiene tiempo. Le acucian las elecciones municipales y le acucia la conspiración interna y le quedan pocos meses para afianzarse. Ya nada es a medio plazo. Las municipales y autonómicas están a la vuelta de la esquina. Y Susana esperando la ocasión. 

4 comentarios:

  1. Andres Sanchez Alonso

    Eres el mejor.Salud

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  2. Ismael Lopez Olmedillo

    Esta bien que Susana haga la cama a Pedro pero cuidado no te metas en ella

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  3. Carlos Casamayor

    Estos ya no saben ni que hacer... a Payasin y a Payasina les cuesta abrocharse los cordones de los zapatos que le quedan grandes y se tropiezan a cada paso.

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  4. Angel Lanero Mayor

    Esto es más o menos GUERRISTAS contra FELIPISTAS. No se fian los unos de los otros.

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