sábado, 7 de junio de 2014

Yo también quiero un referendum



El personal anda desatado por la calle pidiendo que el gobierno permita celebrar un referéndum sobre cuál debería ser nuestro sistema político, que si monarquía o república, mientras por el norte y noreste se montan cadenas humanas por el derecho a decidir o la independencia de sus territorios. Mientras el Gobierno  se ha cerrado en banda diciendo que no es posible y para ello hará falta reformar la Constitución y refrendarse en el Congreso dentro los parámetros previstos por la misma.
Ahora con motivo de la abdicación del rey Juan Carlos, las masas republicanas de izquierdas, adornadas con la bandera tricolor, ocuparon las plazas. La manifestación más numerosa fue la de Madrid, en Sol, donde no llegaron a los 10.000. Los republicanos aprovechando la situación exigían un referéndum para decidir sobre la forma de Estado, si Monarquía o República.
De acuerdo con su incultura, inducida por el PSOE a través de sus reformas educativas, y mantenida por el PP y los partidos nacionalistas, los pobres republicanitos desconocen que la Constitución Española de 1978 ha sido la única de la historia de España que se ha sometido a referéndum, junto con varias leyes fundamentales del régimen franquista, como la Ley para la Reforma Política (1976), la Ley Orgánica del Estado (1966) y la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947).
La Constitución permite llevar cualquier iniciativa propuesta por cualquiera de los partidos parlamentarios entre ella la modificación parcial o total de la Constitución vigente. Esta propuesta también se puede llevar a cabo mediante la recogida de las firmas necesarias entre los ciudadanos.
Los dirigentes de izquierda y nacionalistas, a sabiendas que en las actuales circunstancias no  van a contar con la mayoría necesaria para efectuar estos cambios han decidido desechar éstos procedimientos demasiado trabajoso para ellos, ya que  tendrían que explicar a todos los españoles las ventajas que puede tener una republica o bien que una región independiente, limitándose a sacar al personal afectado por el paro o la crisis económica a armar el lio por las calles a vociferar después de un cursillo rápido de slogans rimados y de altercados públicos les dotan con una bandera con una estrella en la ignorancia que esto vaya a resolver su problema. Ahora algunos pretenden rodear el Congreso el dia de la entronización del nuevo rey. Quienes montan el follón, pretenden simplemente un quítate tú que me pongo yo, sin pasar por las urnas.

Yo también quiero votar, no solo por si rey o republica o lo de independencia de Cataluña y País Vasco que me pilla lejos, sino por temas que afectan muchos directamente a mi bolsillo. Por ejemplo ¿Por qué tengo que sufragar la existencia de  cinco o seis administraciones públicas que funcionan con mis impuestos que se solapan o anulan constantemente unas a otras?  ¿Por qué de mi bolsillo y no del de los afiliados o interesados, tiene que salir la financiación de los partidos políticos? ¿Y de los sindicatos? ¿Por qué de mis impuestos se ha repuesto la gran estafa de las cajas de ahorro de la que solamente se han beneficiado sus dirigentes financieros o políticos que siguen campando en libertad y a pesar de las evidencias no han devuelto lo robado? ¿Porque muchos de estos políticos ladrones da la casualidad que están aforados? 

Si realmente se piensa  en que los ciudadanos deberiamos poder decidir sobre cuestiones que afecten al barrio o nuestra ciudad por lo que este sistema implantado en los  los ayuntamientos no nos vendría mal, pero intentar imponer mediante temas tan complicados como el cambio de un sistema que hasta ahora no ha funcionado mal del todo por otro con la sospecha  de que detrás hay intereses espurios de quienes quieren el poder para sus fines particulares, pienso que es simplemente querer empezar la casa por el tejado. 

Si alguno aún piensa que mediante la protesta continua o la algarada va a conseguir el cambio de monarquía por república u otros por declararse independientes y asi va a poder solucionar sus problemas o es que es un ingenuo, o un aprovechado.

2 comentarios:

  1. Jose Antonio Palacios Sanchez

    Pedir un cambio es un derecho constitucional del pueblo , pero dependiendo de la constitución . Tampoco de los partidos políticos que solo miran su bienestar y las convocan cuando les interesan y viene bien a sus intereses . La izquierda ,la puede promover en el senado y si ganan que se celebre y si no que se callen respetando la mayoría . En el articulo de Xavier , estoy de acuerdo

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