domingo, 12 de agosto de 2012

Despilfarro público



La administración autonómica es un escalón intermedio para una mejor gestión del Estado y aprovechar las economías de escala en decisiones conjuntas que afectan a varias provincias. El sector público es un gran monstruo que lo engulle todo. Su financiación sea vía emisiones de deuda, sea vía recaudación de impuestos, detrayendo valiosos recursos del ciudadano y empresas que no los pueden dedicar ni al consumo ni a la inversión, casi todo el dinero va a financiar un gasto público corriente no productivo.

Para quien gobierne, cambiar puede ser una cuestión muy simple. El mismo BOE que usaron los anteriores gobiernos para dinamitar nuestra democracia pueden usarlo en sentido inverso para restituirla. Y el mismo BOE por el que malgastaron nuestros impuestos pueden usarlo para cancelar lo que no es productivo y trasladarlo a lo que pueda generar con inmediatez y certeza renta, tributos y empleo.

Financiación que ha de provenir fundamentalmente de la supresión de los fraudulentos refugios creados en las 4.000 empresas públicas, embajadas paralelas, cursos sindicales incoherentes con la demanda o subvenciones para sostener elevados salarios y organigramas amigos en patronales y Cámaras. O del dinero de los traductores del inútil Senado; o de las falsas contribuciones millonarias al sindicalismo internacional y al activismo político, emisoras de radio y tv; o de lo dedicado a informes y ayudas para destinatarios inexistentes por cientos de millones anuales. Partidas que no aguantarían la menor auditoría y que más pronto que tarde muchas acabarán siendo pasto de la Fiscalía y la prensa, con detalle de sus tramas y verdaderos beneficiarios. Extraños conceptos de gasto que en lo sucesivo no pasarán por los filtros de los interventores que se nos designen. Sin más juegos y engaños pueriles de cuando tenían políticamente sometidos todos los controles, deberíamos concentrar los esfuerzos en el solo asunto que demostradamente pueda revertir el proceso de deterioro de la economía: la exportación.

Es una pérdida de tiempo estar hablando del futuro con unas gentes blindadas personalmente, ofuscadas con la política y el protagonismo, y a las que les importa un bledo, las consecuencias que pagan los demás por sus actos. Todos los meses más de 10.000 españoles abandonan su patria para trabajar en otra parte y ni una palabra de ánimo ni de consuelo para ellos. Y en el fondo, se van porque la forma electoralista en que los partidos asignan los recursos, nos ha ido haciendo cada vez más inviables para la inversión local y extranjera. Si en vez de pagar a los proveedores las CCAA subvencionan sus propios intereses electorales, esas empresas dejarán de invertir aquí y despedirán gente. Pero eso no les duele en su bolsillo y por eso lo hacen. En ningún país europeo se tolera que la administración demore mas de 30 días y en sitios como UK, te anticipan un porcentaje y consignan el total. No deben seguir los que están.

Reducir el sector público debería ser un objetivo prioritario, pero no por el lado de los servicios que es para lo que se ha creado, sino por el de los parlamentarios que prestan un flaco servicio duplicando normas y gastando en representaciones lo que sólo le corresponde en otros países al gobierno de la nación. No consiguen financiación extranjera porque en ningún esquema mental de un economista serio se mantendrían gastos como en los que ellos incurren.

Una verdadera lástima que nuestro porvenir esté sometido a la comprensión del hecho de que por más dinero que se transfiera al sistema financiero, a la España de hoy y de ayer solo la endereza la iniciativa empresarial de las pequeñas y medianas empresas, características de su tejido productivo. Y que entenderlo significa simplemente enfocar con responsabilidad y coherencia las partidas de algunos presupuestos, hoy perfectamente prescindibles.

12 comentarios:

  1. Guerrero del antifaz»

    No me gusta ser demagogo, pero a veces no hay mas remedio que serlo un poco para poner el foco sobre los verdaderos problemas. Vemos en portada que Núñez Feijóo construye un comedor. ¿Es un comedor para indigentes? Pues no. ¿Es un comedor para gente que no encuentra trabajo? Pues tampoco. Es para sus señorías los diputados autonómicos que seguramente también cobrarán dietas y manutención. El PP, si alguna vez tuvo sensibilidad social, la ha perdido.
    Analicemos lo que está sucediendo en los medios estos días a cuenta del Alcalde de Marinaleda. ¿A quien coño le interesa magnificar tal hecho? Se trinca a los delincuentes, se les pone a disposición del juzgado y asunto arreglado. Es un personajillo irrelevante que representa, como mucho, a 1.500 vecinos. De acuerdo que este tipo de acciones son intolerables. Pero cuando las cometa gente que de verdad esté necesitada y no unos parásitos vividores como los de Marinaleda, veremos si procede la comparación o no con los gestores de las cajas y los políticos despilfarradores y ladrones que nos han llevado a la ruina.

    ResponderEliminar
  2. Aniceto Fernández

    Cierto, aquí le doy toda la razón... ;No van a acabar ellos mismos con su situación "especial", salvo que les obliguemos

    ResponderEliminar
  3. Boswell»

    Es obvio que el sector público ha canibalizado al sector privado.

    Primer hito negativo para las empresas: otoño del 2008, y a raíz de la caída de Lehman, el mercado interbancario desaparece, y no ha vuelto.

    Segundo hito: el poco dinero existente se va a financiar el déficit del sector público, expulsando al sector privado que, además, si consigue financiación, es a tipo inasumibles, porencima del 8%.

    El sector público es un gran monstruo que lo engulle todo. Sea vía emisiones de deuda, sea vía recaudación de impuestos, detrayendo valiosos recursos del ciudadano y empresas que no los pueden dedicar ni al consumo ni a la inversión, casi todo va a financiar un gasto público corriente no productivo.

    ResponderEliminar
  4. Reflexiones L. Soriano

    es perverso el sistema, se retroalimenta, es como si la jauria de hienas, entendiera que se tienen que despeñar porque perjudican a la manada de corderos. hasta eso podria ser posible en la naturaleza, pero entre esta casta destructora no se dara esta circinstancia, tendriamos que meterles un submarino para que los reviente por dentro

    ResponderEliminar
  5. Lorenzo Soriano

    La clase política, “la casta”, la clase empresarial asociada a ellos, la clase funcionarial adscrita al poder, los cargos “chollos”, creados “ad hoc” para sostener los hilos que llevan a seguir en el poder, las “instituciones paraoficiales”, la mayoría de los que “nadan en la abundancia del presupuesto” mientras el país “chapotea en sus miserias de subvenciones y prestaciones”, como aquellos niños como yo era, que inútilmente golpeábamos los cacharros para ahuyentarlos, acabaran con todos y con todo lo consumible antes de ceder y adoptar medidas que traigan prosperidad. Al fin y al cabo, es mucho pedirles. Salvar al país y volver al posible camino de la recuperación pasa por su “exterminio”, a la integración, disolución o desaparición de una inmensa mayoría en los mercados de trabajo, esto es, ponerse a trabajar en algo productivo.
    Y no lo harán. Mantendrán dializada a la población para succionarles hasta la última gota de energía vital, mantendrán una crisis endémica, Argentinizará, Venezuelizarán y crearan el “malestar estructural”, mientras tratan de que todo siga igual para “ellos” y a los demás que les vayan dando. Soluciones drásticas, importantes, inteligentes, necesarias, urgen ser tomadas. Impopulares todas, posiblemente, pero hay que limpiar cuerpos y mentes y pensar con altura.
    A reflexionar.

    ResponderEliminar
  6. Pedro Máñez Villanueva

    El despilfarro público, siempre precisa de un colaborador necesario que es el contribuyente. Hasta hace cuatro días la mayor parte de los españoles se pensaban que el dinero de las administraciones salía de un cuerno dorado sin fondo y no solo ni se preocupaban de los gastos que ahora nos escandalizan, si no que además contribuian a su manera. ¿Quién no ha oido nunca frases como? Que pague el Gobierno, justificando acciones insolidarias como el cobro de prestaciones indebidas, el escamoteo de impuestos, la destrucción de bienes públicos o la dejadez de muchos funcionarios en el cumplimiento de sus responsabilidades.

    ResponderEliminar
  7. José Aguilar Cosano

    me gustaria que me aclararais lo de demagogo, es decir denunciar una y otra vez los robos de los politicos, eso es de demagogos, robar una y otra vez a los ciudadanos, ¿que es? acaso se le podria llamar ladrones, o es ser demagogos.

    ResponderEliminar
  8. Julio Gallego

    Personalmente creo que los partidos en general hoy por hoy son asociaciones para delinquir ya que se distancias de su función en la correcta administración de unos recursos que en vez de optimizarlos se van multiplicando con los años adsorb
    iendo el margen de los que hacen el esfuerzo hasta estrangular a quien los produce, para aplicarse más en la acaparar fondos para sus fines sin tener en cuenta a los ciudadanos ni sus situaciones y lo que es peor el esfuerzo que realizan sin tener una mínima opción de poder superarse en lo profesional y en lo empresarial ya que todos sus esfuerzos van encaminados al gasto artificial de los montajes de dichos partidos que son como un pozo sin fondo un devorador insaciable que nunca tiene bastante.

    ResponderEliminar
  9. José Aguilar Cosano

    comparto lo que dices, opino que los ciudadanos los que votaron, no yo, hace tiempo que me di cuenta de las mafias que son los politicos, mejor dicho los partidos,los ciudadanos que votan a unos y otros, para mi son culpables de la situaci
    ón que vivimos, los que no estamos de acuerdo, con este sistema corrupto de democracia, y que lo padecemos al menos yo con muchisima indignació, ya que tengo que pagar igual que todos, y viendo como estos parasitos se rien de mi, no comprendo como los parados no se tiran a la calle, dia si y el otro tambien para luchar por su dignidad, pisoteada por estos inutiles y vagos politicps.

    ResponderEliminar
  10. Julio Gallego

    Somos muchos los que opinamos así pero como todavía les dan algunos voto sobre todos a los regados con nuestro dinero que por eso hay tantos chupópteros (buitres o personas que se agarran a eso porque no sirvan para nada de provecho) metid
    os en los puestos políticos para perpetuarse en esta situación tan rentable para ellos y de la misma manera tan nociva para la sociedad en general. Esto es un cáncer y como todas las enfermedades graves hay que tomar medidas urgentes y si no queda más remedio operar para sanear todo el sistema

    ResponderEliminar
  11. José Aguilar Cosano

    estoy totalmente de acuerdo, espero que acabemos con esta gentuza a traves de los votos, de lo contrario ellos acabaran con nosotros.

    ResponderEliminar
  12. Jose Villar Campuzano

    estupendos comentarios, y en resumen, o no les votamos nadie y acabamos con ellos o estos sinverguenzas acaban con el pueblo decente

    ResponderEliminar