viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Porque desde las distintas administraciones siguen contratándose nuevos funcionarios?

La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha publicado un informe sobre la situación del personal de las distintas administraciones del Estado que arroja que el número de empleados públicos aumenta a un ritmo de 70.000 al año en la última década. Durante el año 2010, mientras las empresas han destruido 230.000 empleos en el último año, el aparato público ha creado 98.000, todo ello con la grisis generalizada y la falta de recursos. La cruda realidad es que este país tiene exceso de funcionarios, parece un suicidio programado.
Según los datos de los profesores Miguel Ángel Malo de la Universidad de Salamanca, Luis Garrido de la UNED y Begoña Cueto de la Universidad de Oviedo contrastados con la Encuesta de Población Activa, el número de empleados públicos ha pasado de 2,5 millones en el año 2000 a 3,2 en 2010.
Estos expertos estiman "que en el crecimiento del nivel de empleo público en la última década, han sido las comunidades autónomas las protagonistas indiscutibles, seguidas de los ayuntamientos, frente a un comportamiento sumamente moderado de las administraciones centrales".
De acuerdo con sus cálculos, el mayor crecimiento se ha producido en Andalucía donde hay un 18,3% más de funcionarios que hace 10 años, seguida de cerca de Cataluña, con un 18%. La tercera en crecimiento es la Comunidad de Madrid, con una subida de un 11,3%, pero en su caso no sólo incluye personal autonómico o de ayuntamientos, sino también de los Ministerios y otros organismos de la Administración central presentes en la capital.
Los dirigentes políticos al frente de los tres niveles administrativos, central, autonómico y local, se han saltado todas las recomendaciones de austeridad en la contratación y deberán de evitar que este problema siga engordando y adoptar una terapia con carácter estructural.
Y eso requiere una profunda cirugía para redimensionar las plantillas en todas las administraciones, empezando por eliminar la cantidad de duplicidades que existen, con el objetivo de buscar una mayor proporcionalidad con el conjunto del mercado de trabajo y con el tamaño de la economía española. Es un problema que tarde o temprano tendrá que afrontar quien gane las próximas elecciones. Aunque despedir funcionarios rompa con algo que ha sido tabú en los últimos tiempos y repercuta en un nuevo aumento de parados.

9 comentarios:

  1. ciclope_2003

    El problema no son todos los funcionarios, sino el estado de autonomias!!! Si no hubiera 17 gobiernos + el gobierno central nos ahorrariamos muchisimos funcionarios de los que no pegan ni golpe. Ademas hay muchos asesores que sobran para lo que estan asesorando... y esos tambien cuentan como funcionarios... El problema son los que estan arriba

    ResponderEliminar
  2. Casto Pascasio Escolá

    La razón es pesebre. Hay que multiplicar cada familia y su entorno, para llegar a la conclusión que cada "enchufado" a lo mejor representa 8/10 votos. Esta es una razón. Hay más.como por ejemplo, uno cualquiera de la casta, se hace el grande, diciendo " no te preocupes, esto lo arreglo yo". Hay más, pero con esto vale.

    ResponderEliminar
  3. an0nim0

    Deberían de desglosar los empleados públicos de cada una de las administraciones por separado porque estos resulatdos llevan a una lectura errónea y resultan engañosos.

    ResponderEliminar
  4. AnonCulture

    ¿EN QUÉ PORCENTAJE HA AUMENTADO LA POBLACIÓN ESPAÑOLA EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS? ¿QUÉ PORCENTAJE DE FUNCIONARIOS TENEMOS Y CUÁL ES EL DE LOS PAÍSES DESARROLLADOS DE NUESTRO ENTORNO? No se trata de la cantidad, sino la calidad y la forma de utilizar al funcionariado. Mientras que en otros países los funcionarios trabajan activamente para evitar el fraude fiscal, evasión de capitales, fraude en la vivienda y construcción, fraude en el empleo y demás actividades fraudulentas derivadas de la gestión empresarial, en España los funcionarios se utilizan para tapar el agujero del paro, mientras la gente especula con la vivienda que escritura por debajo del precio de venta, empleo sumergido sin aportar cotizaciones, mientras que esos que trabajadores están cobrando el paro, evasión de capital que nadie controla etc etc. España demuestra una pobre gestión de los funcionarios y su potencial para ejercer el control sobre el fraude fiscal general en el país. El Psoe se ha dedicado al gobierno del escaparate y sus chicas monas de ministras, pero a la hora de afrontar el reto económico del país, resultado nefasto.

    ResponderEliminar
  5. Adela Fortea Galindo

    Empleados públicos NO significa funcionarios, cuidado, hay más 'contratados o laborales' (que asi se llaman) como una fórmula para meter a dedo a gente sin oposición, no se confundan, contratan gente extra mientras a muchos funcionarios los arrinconan sin funciones, se lo digo yo porque he trabajado en la Administración mucho tiempo.

    ResponderEliminar
  6. Manuel Miguez Corbal

    compromisos amigo javier , compromisos, jajaja

    ResponderEliminar
  7. Preciosa Rios Garcia

    Porque las familias aumentan, todo queda en familia!

    ResponderEliminar
  8. Juan Martin Galindo

    colocando amiguetes y tapando bocas

    ResponderEliminar
  9. Miguel Fernández

    Me parece que hay que distinguir entre funcionarios y empleados públicos; no se debe confundir la parte por el todo. Los funcionarios somos empleados públicos, pero sólo parte de ellos; también son empleados públicos los contratados laboral...es. Tengo la impresión de que cada vez somos menos los funcionarios y, si aumentan los empleados públicos, ese monto deberá atribuirse al resto de los empleados públicos, empleados en montón de fundaciones, "entes" y demás corporaciones de derecho público, cuyo acceso es más "manejable" por el que quiere "colocar amiguetes" y, habitualmente, mejor pagado. Precisamente, los funcionarios públicos podemos ser una "piedra en el zapato" de los políticos al mando de la Administración. Si no lo somos más es debido a que, dentro de la Administración, existen cargos y prebendas sometidas al arbitrio del mando político. Los políticos están algo "pillados" en este asunto: si aceptan más funcionarios, aceptan más gente que se pueda volver independiente, aunque pudieran intervenir en el método de selección (la gratitud depende de la memoria y de los intereses futuros, cosas ambas que no se pueden manejar desde hoy). Si, como les gustaría, tuvieran el poder de cesar y nombrar a todos los empleados públicos... el siguiente político aplicaría la misma medida, cosa poco conveniente.

    ResponderEliminar