miércoles, 13 de febrero de 2013

Extracto declaración De Victoria Alvarez Martín sobre Jordi Pujol Ferrusola

Álvarez Martín, saliendo del restaurante tras su reunión con Sánchez-Camacho (imagen: ‘El Mundo’/Método 3).

La ex pareja sentimental del hijo mayor de Jordi Pujol Soley, ex presidente autonómico, ratificó en su reciente declaración ante el juez de la Audiencia Nacional su denuncia presentada ante la policía en Madrid, un mes antes. Aseguró que Jordi Pujol Ferrusola llevaba grandes cantidades de dinero en metálico a Andorra y a Madrid, y en viajes a Londres le presentó a personas que se dedicaban a blanquear dinero. Además, relató cómo era supuestamente maltratada.

Miedo, “pánico”, terror y, sobre todo, desconfianza total en el sistema. La declaración de María Victoria Álvarez Martín, ex pareja sentimental de Jordi Pujol Ferrusola (un señor que no se dedicaba a negocios “muy finos”), ante el juez de la Audiencia Nacional después de que la primera denunciara al segundo tuvo una duración de 100 minutos y acabó con la denunciante llorando tras las preguntas del abogado defensor.

La declaración se llevó a cabo el pasado 17 de enero y este martes la ha publicado íntegramente El Periódico. Álvarez Martín fue sometida a una serie de preguntas realizadas por el juez instructor Pablo Ruz, la representante del Ministerio Público y el abogado de Jordi Pujol Ferrusola. El eje del interrogatorio fue que la demandante ratificara, o no, la denuncia que había presentado en una comisaría de Madrid el pasado 13 de diciembre.

Durante la más de hora y media que duró la declaración, Álvarez Martín señaló que su relación sentimental con el hijo mayor del que fuera durante 23 años presidente autonómico de Cataluña, Jordi Pujol Soley (CiU), se inició en febrero de 2006 (se conocieron en un avión) y finalizó en 2008, aunque durante 2009 todavía siguieron teniendo encuentros y viajes.

Además, la ex pareja también ratificó que en viajes a Andorra y Londres, Jordi Pujol Ferrusola llevaba grandes cantidades de dinero en metálico y se veía con personas que se dedicaban, según le había dicho él mismo, al blanqueo de dinero. También reconoció que había sido maltratada por el que fue su pareja, lo que le llevó a necesitar la asistencia médica, tanto psiquátrica como psicológica.

Viajes y familia

El supuesto modus operandi utilizado en Andorra (“entre seis y diez [viajes], más o menos”) para, según ha denunciado, blanquear dinero era sencillo. Iban en coche hasta el país vecino, Pujol Ferrusola realizaba allí alguna operación durante un par de horas -a las que ella no asistía-, volvían en coche hasta Lérida y allí seguían “el viaje a Madrid de donde nunca volvía el dinero”:


“Lo que me decía es que tenía trabajo, que incluso tenía un museo ahí [en Andorra] y tenía socios de varias cosas hasta un día, en el [año] 2008, que en uno de estos viajes pues abriendo [el maletero] para sacar las maletas del coche y subir al AVE, se abre ahí una especie de mochila y había muchísimo dinero. [...] En la estación, en el párking, en el AVE de Lérida. Hay un párking detrás, y ahí dejábamos las maletas y las cogíamos para subir al AVE, y fue en ese momento. [...] Billetes de 200 también había, pero principalmente de 500. [...] Habían sacado 400.000 y pico euros de intereses este año y [oyó en una conversación telefónica] que estaban muy contentos. [...] Estábamos en el andén, además recuerdo perfectamente en el andén del AVE”.

En la capital de España, ella aprovechaba para trabajar en sus negocios (es empresaria del sector de las telecomunicaciones) y Jordi Pujol Ferrusola veía a sus contactos (siempre hacía viajes a Majadahoda, donde, parece ser, vive su ahijado). Tras las operaciones en Madrid volvían en AVE a Lérida y de ahí a Barcelona en coche:

“[...] A la vuelta de ese viaje fue cuando realmente se lo dije. Digo que, perdone [señoría], pero es que se lo dije así, bajando del coche, le dije: ‘Eres un auténtico hijo de puta, digo, si tú te dedicas a hacer estas cosas creo que me tendrías que avisar, si vamos a subir y mover dinero o lo que sea, me tendrías que avisar y yo decidir si quiero ir o no. Porque aquí, te pasa aquí cualquier cosa y yo estoy al lado, o sea que no me hagas más estas cosas’. Desde entonces no quise volver a subir a Andorra con él”.

En los viajes que realizaron juntos a México y Argentina, Álvarez Martín no vio supuestas operaciones que pudieran ser ilegales. Sin embargo, fue diferente lo que vivió en un viaje a Londres, en septiembre de 2006. Jordi Pujol Ferrusola le presentó a Herbert Brandford y Rupert Galiara (“lo que conozco principalmente es la parte del nombre de Herbert. Es el punto por donde esta familia está blanqueando el dinero, sacándolo. [...] Ella [Marta Pujol Ferrusola] hizo una llamada diciendo: ‘Jordi, ya tienes los 400.000 euros donde tienen que estar. ¿Estás en Londres ya? Sí, pues vale, pues ya me cuentas’. Esto es a lo que me refería”, en otro momento, aseguró que Josep Pujol Ferrusola también colaboraba en los negocios), el primero, según le aseguró el vástago de los Pujol Ferrusola, se dedicaba a blanquear dinero:

“Luego me explicó al cabo de un tiempo que el Herbert este se dedica al blanqueo de dinero en las islas del Canal. [...] Pues me lo explica un día [en 2008] que me llama a mí un amigo que quería también blanquear: ‘Oye ¿cómo se blanquea una factura?’. ¡Yo qué sé cómo se blanquea una factura! Y Jordi me dice: ‘¿Quieres que te explique cómo se blanquean los dineros con las facturas?’. Y me explicó: ‘Mira, tú haces una factura en un país extraño de una mercancía que luego no llega pero has facturado’… Bueno, me empezó a explicar, dice: ‘Bueno, esto es a lo que nos dedicamos con Herbert’”.

En esa reunión que mantuvieron en la capital del Reino Unido, los tres le ofrecieron a la mujer crear una empresa de telecomunicaciones en Liechtenstein. El proyecto no fraguó pero, según Álvarez Martín, le sorprendió y se asustó. Además, en una conversación por teléfono, que ella escuchó ya que se llevó a cabo en un coche alquilado en el Reino Unido con el altavoz del móvil de Pujol Ferrusola, esto es lo que supuestamente se dijo:

“Al día siguiente cogemos un coche, porque íbamos a la fábrica de Lotus porque se quería comprar un coche de carreras nuevo. Entonces es cuando su madre, Marta Ferrusola, llama por teléfono en el manos libres y le dice, bueno lo digo en castellano, eh, más que en catalán mejor, dice: ‘Hola, ¿ya estás en Londres? Bueno, pues que ya sepas que está el dinero, los 400.000 ya están preparados. Vale’. Yo esto no sé a qué se refiere, eh, porque yo simplemente oigo esto”.

La posible conexión con De la Rosa


Por otro lado, la denunciante negó tener cualquier relación con el empresario Javier de la Rosa, que también tiene presentada una demanda con los Pujol Ferrusola. Sin embargo, en su viaje a Madrid para poner la denuncia, Álvarez Martín fue recibida en la estación el AVE por el supuesto abogado del empresario, que la acompañó hasta la comisaria para declarar aunque no figure en el texto de la denuncia. Aseguró que no sabía quien era ese hombre y mostró su sorpresa al enterarse -por boca del abogado defensor de Jordi Pujol Ferrusola- que era el abogado de De la Rosa.

En la declaración, Álvarez Martín -preguntada por si pidió asesoramiento al respecto- también ha puesto de manifiesto que, en su opinión, en Barcelona, en concreto, y en Cataluña, en general, es imposible pedir asesoramiento jurídico o fiscal ya que la familia Pujol Ferrusola controla la vida política y económica.

En este sentido, según la denunciante, su ex pareja le amenazó para que no acudiera a la policía y declarase lo que había visto. ”El señor Jordi Pujol [Ferrusola] a mí me ha amenazado varias veces con que si entraba y ponía un pie en Layetana [en la comisaría de la Policía Nacional], él lo sabía al minuto cero, y ya tendríamos consecuencias”.

Los socios

Según Álvarez Martín, el hijo mayor de Jordi Pujol y Marta Ferrusola ”tiene como 73 ó 75 ó 70 empresas diferentes”. Su despacho central de trabajo está Barcelona (cuya caja fuerte “tiene grandes cantidades de dinero”), anunciado como consultoría, y “lo estaba compartiendo hasta hace relativamente poco con el hermano de Felip Puig”, actual consejero de Empresa y Empleo y ex consejero de Interior. La “central” de operaciones solo tiene esos dos socios y “una secretaria”, pero existen otros socios:




  • Ministerio Público: Los socios, ¿sabe usted si tenía socios extranjeros? ¿Los conoce usted?
  • Álvarez Martín: Ufff, a ver, espérate que piense, todos son socios extranjeros, claro. A ver, con el Puerto de Rosario tiene dos socios, uno al que quiso matar. Se dice rápido, literalmente, lo que pasa es que no encontró a nadie que lo matara, y otro que no sé quién es. Bueno, no sé los nombres, no me acuerdo.
  • M.P.: [...] Y dice usted que a uno de ellos le quiso matar, ¿qué pasa, se lo contó a usted u oyó alguna conversación?
  • Á.M.: No, no, me lo contó. Resulta que es que ellos habían comprado el Puerto de Rosario [Argentina], iban a hacer una serie de reformas y luego venderlo y sacar una plusvalía de treinta y pico millones de euros, aproximadamente. Entonces uno de ellos, por lo visto, les trajo muchos problemas y llegó y pero bueno… No, no, es que este hombre acaba mal en todos los negocios. Todos los negocios y con todos los socios ha terminado a hostias, pero a hostia limpia literal, literal, literal y con muchas amenazas y con muchas historias. Y de este tío precisamente me dijo ‘estoy hablando con la gente a ver si se lo puede cargar’, porque me dijo: ‘si lo mato estaré mucho más tranquilo’. Yo pensé que era la típica broma. Dije, pues mátalo, ja, ja, ¿sabes? Y respondió que no, ‘es que estoy hablando con los míos y nadie se quiere arriesgar a ir a Argentina a matarlo’. Palabras textuales. Yo ahí ya me quedé blanca, verde y de todos los colores.

  • Jordi Pujol Ferrusola, la persona
  • Una de las posibles contradicciones de la demandante fue que reconoció que “partimos de un hombre [por Jordi Pujol Ferruolsa] que miente, miente muchísimo, entonces yo digo lo que me dice, luego no sé si es verdad ¿vale? [...] Para empezar, estaba separado y resulta que sigue casado, o sea, ya ve la primera [mentira] para empezar”.
  • ¿Qué hace ahora el hijo del que fuera durante más de dos décadas líder de CiU? ”Sé, por otro lado, que Jordi [Pujol Ferrusola] está rondando el mundo entero en estos momentos. Intentando arreglar las cosas y destrozar cosas, destruyendo cosas [como pruebas] principalmente”.
  • Una de las cosas que le sorprendió a su ex pareja es que “él suele llevar mucho dinero en efectivo siempre, o sea, él lo normal es que lleve entre 6.000 y 10.000 euros en efectivo en el bolsillo, como nuestros 50 euros, lleva una bolsa siempre, lleva una maleta donde suele llevar dinero”.
  • Otro de los aspectos personales de Jordi Pujol Ferrusola que desveló su ex pareja durante la declaración fue la supuesta necesidad de medicarse:
  • Ministerio Público: ¿Se medicaba [Jordi Pujol Ferrusola]?
  • Álvarez Martín: Sí, Jordi se medica.
  • M.P.: ¿Cuál es la dolencia que padece?
  • Á.M.: No lo sé, pero desde mi humilde punto de vista es un esquizoide como una casa. Él ha estado ingresado, ha estado ingresado en un centro psiquiátrico, en la calle de Anglí [en Barcelona].
  • M.P.: ¿Cuándo? ¿En el periodo de tiempo que usted estuvo con él?
  • Á. M.: No, antes.
  • M.P.: ¿Y sabe si después?
  • Á.M.: Debería.
  • M.P.: ¿Y durante el tiempo que estuvo con usted?
  • Á.M.: Hubiera debido quedarse encerrado.
  • Un aspecto que ha sido muy comentado es la cantidad de coches que tiene el hijo de Jordi Pujol Soley. Un secreto a voces, pues por Barcelona se le ha visto en ocasiones con vehículos de gran cilindrada y deportivos casi únicos en Cataluña:
  • Ministerio Público: ¿Y cuántos coches tiene?
  • Álvarez Martín: A ver, yo le he conocido a Jordi 18, más los dos que vi aquí en Londres, más los de carreras.
  • M.P.: ¿Y dónde los tiene, en Barcelona?
  • Á.M.: Sí, bueno antes los tenía en una nave en Premiá de Mar [en la provincia de Barcelona], ahí tenía algunos, lo que pasa es que al final vendió la nave esa, se los llevó a otra nave y ahora los tiene casi todos debajo, creo que en el párking de su oficina y en el de su casa en [la calle] Muntaner [de Barcelona].
  • “Un miedo de narices”
Una vez que su denuncia salió a la luz pública, a través de los periódicos, se ha intercambiado mensajes con Jordi Pujol Ferrsuola a través de los SMS. Ella llegó a avisar a su ex pareja, después de que la policía se pusiera en contacto con ella para que presentara la denuncia, que finalmente hizo en Madrid y no en Barcelona: “El señor Pujol Ferrusola antes de que yo hiciera todo esto que me estaba llamando ya la policía yo le avisé, le dije, me está llamando la policía, qué hago, qué pasa aquí, y tal. Y me contestó, de una manera muy simpática: ‘Pues haz como yo, vive la vida y pasa de todo’”.
Sin embargo, Álvarez Martín tiene terror. Las primeras palabras de la denunciante en la declaración ante el juez de la Audiencia Nacional fueron estas:

“Una cosa, tengo un miedo de narices, vale, porque cuando hice la declaración esta a la policía dije, por favor, pedí ser testigo protegido cuando me incitaron y tengo mucho miedo porque estoy en Barcelona. Mi hijo ya ha tenido problemas, o sea, esta gente no son maravillosos y yo tengo miedo”.
La segunda declaración no es menos angustiosa, tras recordarle el juez Ruz que nadie ha pedido oficialmente que necesitara protección especial:

“Lo solicité yo cuando hice esta declaración [ante la policía], pedí ser testigo protegido y, ante todo, y un tal Manuel me dijo que mi nombre no iba a salir por ningún lado y que esto no iba a ser así y, joder, a los cuatro días estaba en toda la prensa. Esto me está causando mucha cosa…”.

E insistió poco después con la necesidad de que fuera testigo protegida:

“Oiga, yo quiero ser testigo protegido, yo de esto puedo aportar datos y puedo ayudarles pero no quiero que mi nombre salga bajo ningún concepto. Esta gente [los Pujol Ferrusola y los Puig] en Cataluña tiene muchos amigos y muchos enemigos, pero muchos amigos y mucha gente que le debe muchos favores. Son peligrosos, muy peligrosos. Yo me he pasado dos años, y perdone la palabra, acojonada, cuando intenté salir de esa relación, amenazada, todo… Ha sido horroroso, entonces cuando he visto todo esto en los medios de comunicación, a mí esto me esta produciendo un trastorno a todos los niveles, tremendo”.

Preguntada por su tardanza en denunciar los supuestos hechos, y su negativa a hacerlo en Barcelona, esto es lo que responde Álvarez Martín:

“Felip Puig es el íntimo amigo de Jordi Pujol Ferrusola y ahí [en la comisaría de la Policía Nacional de Vía Layetana de Barcelona] se pone un pie dentro y se entera hasta el apuntador y ante esto yo, oiga, yo soy una persona muy normal, no quiero, todo esto me viene muy grande, de salir en todos los lados. Estoy intentando poner un granito de arena en todo esto. [...] Si piso esa comisaría de Barcelona en el minuto cero, Jordi Pujol Ferrusola lo sabe. El contacto entre estos dos es constante”.

Y añade un nuevo elemento:


“Me decido [a denunciarlo ahora], primero, porque esto [Madrid] no es Barcelona, ni Cataluña, con lo cual estoy más tranquila, porque veo que se está empezando a investigar cosas que merecen la pena que estén saliendo ya de una vez, porque sé que no estoy sola en esto y porque ya está bien, y porque mi hijo cumple 18 años y después de todo lo que había visto, si no [yo], iba él a declarar, él se iba a la policía a denunciar a este tío. Digo: para, para, para… ‘Ya tengo 18 años, todo lo que nos ha hecho este tío y todo lo que hemos visto lo voy a denunciar mamá, ya puedo hacerlo’.

¿Cuándo empezó el supuesto acoso de Jordi Pujol Ferrusola a su ex pareja? En 2008. “Ahí empezó todo el acoso; intentar comprarme; que, por favor, jamás hablara de muchas cosas; etcétera, etcétera… Yo, claro, rompía una relación no porque dejara de estar enamorada. Porque no me interesaba ya ver todo lo que estaba viendo y porque ya me había puesto la mano encima un par de veces, así de claro. No paró. 

Era acoso constante en mi casa, constante, constante, constante… Pasó un tiempo y se relajó y luego me vino diciendo que estaba ya curado, que le disculpara, que tal, que tal y que nos íbamos a Francia dos días [en septiembre de 2009], que tenía una carrera de coches, que íbamos y volvíamos y bajábamos y yo le dije que sí”.
Los maltratos denunciados “se alargan en el tiempo”:

“Concretamente los puñetazos que me dio en la cara y en el cuerpo fue en Francia yendo a Dijon, cuando yo le estaba preguntando qué estaba pasando y por qué estaba así. Y me dijo que yo no me metiera en sus líos y en sus historias y que no volviera a preguntar. Su forma fue un puñetazo, y está fuerte ¿eh?, en la cara”.


En este punto, parece lógico preguntar si, en alguna ocasión, le ofreció dinero o prebendas para que no hablase:

“Sí, bueno, a ver, concretamente para que no contara nada, no. Pero una vez acabada la relación, que ya no nos veíamos, empezó. Fue una época en la que empezaba a aparecer con regalos salvajes y yo se los devolvía porque ya no había lugar para que me regalase nada. Con dinero. Yo se lo devolvía, todo. Fue… era tremendo. Aparecer en mi casa en pijama despertando a todo el vecindario, además como que los coches que lleva él montan un show de mucho cuidado, porque resuena todo. Todo el vecindario preguntándome… lo veía todo el mundo claro”.

“Ojalá tenga alguien que le maltrate así”

El momento más duro de la declaración ante el juez instructor de la Audiencia Nacional fue cuando tomó la palabra el abogado defensor de Jordi Pujol Ferrusol. Como cabía esperar, la parte defensora intentó poner en contradicción a Álvarez Martín. En ocasiones parece que lo logra. Sin embargo, hubo un momento en que el juez Ruz llama al orden al abogado.



  • Abogado de Jordi Pujol Ferrusola: En esta situación de temor y de coacción psicológica que usted ha referido que padecía, me cuesta entender, y le ruego que usted me explique de dónde sacó el valor para amenazar [en un mail enviado a JPF en julio de 2010 advirtiéndole de que "arrieritos somos y en el camino nos encontraremos"] en términos tan contundentes a este señor.

  • Juez Ruz: Es impertinente la pregunta en esos términos. No conteste usted porque la pregunta no se ha declarado pertinente, con lo cual no tiene que contestar señora.

  • Álvarez Martín: Es que ya vale… ojalá tenga alguien que le maltrate así…

  • A.J.P.F.: La retiro con muchísimo gusto, señor, y sigo con otras cuestiones…


8 comentarios:

  1. Juan Lopez

    Es increible el relato,parece una novela pero con mafiosos reales.Lo escandaloso y peligroso es que están sueltos.Hasta cuando¡¡

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  2. Anxo Martinez Iglesias

    Catalanes ahí tienen ustedes a los culpables de quienes les roba a ustedes, que van a decir ahora, no se van a pronunciar. los PUJOL l son los que le han robado y no España. ma cago en la hostia.

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  3. Miguel Fernández

    Tengo la impresión de que la familia en cuestión tiene "patente de corso", concedida por ellos mismos, y por un Estado (el español) que no les ha parado los piés desde el principio, y ahora tampoco.

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  4. Jose Villar Campuzano

    Y ahora se da cuenta esa señora de que son peligrosos? cuantos años ha sido la compañera de ese bandido y no dijo nada?..

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  5. Raúl Jover Criado

    D. José... las mujeres no son tan sencillas.

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  6. Juana Garcia Martinez

    creo que se ha complicado la vida esta señora y yo me pregunto ¿con tantos casos de corrupcion y nadie en la carcel y como esta la justicia ,merece la pena?

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  7. Rosa Maria Vincent Badal

    La pobre debe estar temblando la pobre pues con tan mala gente libre e impune le puede pesar cualquier cosa. Esto es atroz.

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  8. Maite De Bustos Sigüenza

    Más vale que la pongan protección policial..

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