lunes, 29 de agosto de 2016

¿Salvar el sistema o salvar a Pedro Sánchez?


Hoy Rajoy se ha reunido en el Congreso con Pedro Sánchez para intentar convencerle y hacerle ver la urgencia de abstenerse para formar gobierno, dado el país se está quedando rezagado ante el mundo por no poder actuar ante los problemas y cambios nos estamos quedado atrás en infinidad de acuerdos y tomas de posiciones de la comunidad europea ante el Brexit, independientemente del buen comportamiento de la economía. Larespuesta ha sido de nuevo el no a la abstención.

Después del pacto Ciudadanos – PP, que cambia fundamentalmente la situación, resulta difícil poder explicar la negativa de Sánchez cuando Rivera ya remarcó ayer que 100 de las 150 medidas acordadas ya las tenían firmadas antes con el PSOE en el anterior intento de investidura de Sánchez. ¿A qué acuerdos dice no, Pedro Sánchez?

Se trata de un documento que puede perfectamente poner fin a todos estos meses de bloqueo institucional y sentar las bases no ya del próximo Gobierno, sino de una oposición digna de tal nombre, que ejerza una exhaustiva labor fiscalizadora sin vivaquear en las sórdidas trincheras del populismo antisistema.

Porque el anterior pacto PSOE Ciudadanos era prácticamente inviable porque daba diputados, que el gilipacto despreciaba a la lista mas votada ni se acercaba a la mayoría simple; porque sabían muy bien que ni PP ni Podemos se iban a sumar ; porque el de ahora es un pacto con 170 diputados que podría llegar a la mayoría simple; porque el PSOE (y el Ciudadanos y todos) sabían que un Estado no podía gobernarse con 130 diputados y con mayoría absoluta del PP en el Senado, etc, etc, etc. 

Lo suscrito ayer no la panacea, y de hecho representa un nuevo motivo de frustración para quienes sostienen que el país necesita un cambio de rumbo que le aparte de la derrota socialdemócrata, gran responsable de buena parte de los problemas de mayor calado que tiene planteados la sociedad española, en la que urge una revolución de las mentalidades que socave el tremendo influjo que ejerce en ella el asistencialismo estatista en cualquiera de sus modalidades, pero representa un avance para solventar determinadas situaciones que ha dejado la crisis y contra la corrupción de la que tampoco se puede escapar el PSOE.

Si finalmente no se llega a formar gobierno, España estaría dejando pasar una oportunidad extraordinaria para predicar las ideas de libertad con el ejemplo de unas políticas menos intervencionistas y mucho más ligadas a los individuos y las instituciones que conforman la sociedad civil. Lejos de ello, los grandes partidos siguen apostando por el intervencionismo a gran escala y en todos los ámbitos. 

¿Qué Sánchez prefiere no abstenerse? Está en su perfecto derecho. Pero si lo hiciera, podría hacer un gran favor al sistema si lo hiciera con altura de miras y sentido de Estado; es decir, ejerciendo como líder de la oposición y no confundido entre formaciones profundamente liberticidas que no tienen en mente mejorar el sistema sino dinamitarlo.

4 comentarios:

  1. Jaume Porschist

    España no la salva nadie. Es un pais podrido

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  2. Maricarmen Jerez Montalban

    ¿o querer mantener aforado a Rajoy ? sí no es eso a qué tanto defender a los corruptos.....

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  3. Pepe Bayas B

    No hay sentido de estado. No creo que Sanchez se abstenga. Si hay unas terceras elecciones creo que ciudadanos saldrá muy perjudicado.

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  4. Gelita Rivero Ordas

    De que se ríe el señor Sánchez, de todos los españoles?perdón de casi todos.....

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