miércoles, 10 de agosto de 2016

España sigue sin tener una tarjeta sanitaria única





Gran cantidad de españoles viajamos por vacaciones a otras comunidades de la nación española, pero si tenemos un problema de salud o tenemos que proveernos de medicamentos es una odisea el tener que acudir a los servicios sanitarios donde tenemos estancia temporal para una intervención urgente, si antes no hemos comunicado nuestro viaje a nuestro médico de familia ya que nos  a pesar de los avances tecnológicos las distintas comunidades no están comunicadas entre si y no tienen medios de acceder con inmediatez a nuestro historial médico. El acceso con normalidad al Sistema Nacional de Salud con independencia de la comunidad de origen del usuario sigue sin ser una realidad. La receta electrónica es una realidad en casi toda España, pero no funciona entre comunidades.

5 de octubre de 2018. Es la fecha límite que fijó el Gobierno para que finalice el proceso de renovación de las tarjetas sanitarias, que deberán ser interoperables en todo el territorio nacional a partir de entonces. Tras décadas de intentos fallidos, el Real Decreto 702/2013, que modificaba otro de 2004, fijó por fin un marco temporal para la implantación de unos requisitos comunes en todas las tarjetas sanitarias de las comunidades. Esto debería permitir, por fin, compartir las recetas electrónicas y el historial clínico entre todos los servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS), como prevé el Plan de Calidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Pero del dicho al hecho hay un trecho.

Tal y como publica Responsabilidad Sociosanitaria, hoy por hoy, solo Castilla-La Mancha, La Rioja, Madrid y Cataluña siguen sin tener tarjetas que se ajusten a la normativa. Fuentes ministeriales aseguran que llegarán en plazo, pero esto no quiere decir que el resto de comunidades compartan ya datos de los pacientes. La interoperabilidad, que debería ser el verdadero objetivo del ministerio –de poco sirve tener tarjetas compatibles si no hay ninguna información que compartir–, está muy lejos de cumplirse y, de hecho, pocos creen que vaya a ser una realidad en solo dos años.

La interoperabilidad está muy lejos de cumplirse 

Es en época estival cuando con más gravedad se manifiestan los problemas derivados de la descoordinación entre los sistemas sanitarios de las distintas comunidades autónomas. Como ha recordado el Defensor del Pueblo, la implantación de una receta electrónica compartida por todos los servicios de salud es fundamental para que los ciudadanos puedan acceder sin problemas a los tratamientos y medicamentos que necesitan en sus desplazamientos temporales a una comunidad distinta de la que residen habitualmente. 

A día de hoy, según datos del ministerio, el 83,3% de las dispensaciones de medicamentos por receta realizadas en el SNS se efectúan a través del sistema de receta electrónica. Sin embargo, solo Canarias y Extremadura cuentan ya con un sistema para que sus ciudadanos puedan utilizar las recetas electrónicas en las regiones donde ya esté implantada la interoperabilidad a pesar : esto es, Canarias y Extremadura.

Una cuestión de seguridad

No cabe duda de que la implantación de la tarjeta sanitaria única plantea problemas administrativos, políticos, económicos y meramente técnicos, pero como recuerda a Responsabilidad Sociosanitaria el Defensor del Pueblo, lo que está en juego no es solo la comodidad del paciente, sino también su seguridad.

“En época de vacaciones hay un porcentaje importante de personas de cierta edad que se desplazan del lugar donde viven habitualmente y pasan un cierto tiempo en su segunda residencia o donde vive su familia”, explica el portavoz del Defensor. “Muchas de estas personas tienen padecimientos crónicos, necesitan medicación de forma constante y sufren problemas para tener la continuidad de esa medicación”.

El Defensor recuerda que, en la actualidad, cada usuario está resolviendo el problema como buenamente puede: “En unos casos se extienden recetas manuales, lo que produce un uso inadecuado de los medicamentos y una acaparación de fármacos que no se conservan en las condiciones más óptimas. En otros la gente tiene que ir al médico para que le haga la receta, coger los fármacos en su comunidad de origen y volverse a ir. Parece poco racional que en la etapa en la que estamos, con un nivel de desarrollo de la informática muy potente, haga falta recurrir a estos sistemas un poco rudimentarios”.

Cada comunidad desarrolló su propio sistema 

Eso por no hablar de compartir la historia clínica, un proceso que está mucho menos avanzado que el de la receta electrónica. “Muchas veces el que tu conozcas qué tipo de medicación tiene un paciente esté en la Comunidad Autónoma que esté va a facilitar la seguridad”, recuerda a Responsabilidad Sociosanitaria Rafael Rodríguez, tesorero de la Sociedad Española de Atención al Usuario de la Sanidad. “Por suerte o por desgracia podemos enfermar en cualquier sitio. Es un tema preocupante. Se está trabajando en él, pero yo diría que no va con la rapidez con la que tiene que ir. En su momento cada uno desarrolló su propio sistema y renunciar a este es difícil porque representa dinero”.

Disposición de la información en la tarjeta única, tal como la regula el Real Decreto.

Cómo poner de acuerdo a 18 servicios

La palabra “crisis” resuena cada vez que se habla de la implantación de la tarjeta sanitaria única. El propio Gobierno añadió en el Real Decreto que regula su unificación un apunte que no se incluyó en los primeros borradores del mismo: el proceso de renovación de las tarjetas “estará finalizado antes de cinco años”, apunta la ley, “siempre que las disponibilidades presupuestarias de las diferentes administraciones públicas competentes lo permitan”. ¿Se trata de una estrategia del ministerio para lavarse las manos si las cosas salen mal?

Cuando hay un conflicto lo resuelven las comunidades, pero eso lo debería gestionar el ministerio Sí al menos en opinión de Antonio Cabrera González, secretario de la Federación de Sanidad de CCOO, que asegura que la cartera que dirige –por ahora– Alfonso Alonso no está ejerciendo el liderazgo que debiera en todo este proceso.

 

“Cuando hay un conflicto lo resuelven las comunidades, pero eso lo debería gestionar el ministerio, que tiene una comisión de calidad que dice que aunque haya 18 servicios de salud el sistema es único, y todo el mundo tiene derecho a ser atendido de la misma forma en cualquier lugar de España”, asegura Cabrera a Responsabilidad Sociosanitaria. 

Los sindicatos no son los únicos que critican la dejadez de Sanidad en este asunto. Las comunidades que más han avanzado en la interoperabilidad de sus tarjetas aseguran que el ministerio ni siquiera se ha pronunciado sobre cuestiones básicas, como el uso de banda o chip a la hora de compartir las recetas.

El ex consejero de Salud y Política Social de Extremadura, Luis Hernández Carrón, durante la presentación de la nueva tarjeta de su comunidad. (gobex.es)

En declaraciones a Responsabilidad Sociosanitaria, fuentes del Gobierno de Extremadura aseguran que su programa piloto de Receta Electrónica Interoperable con Canarias se ha realizado sobre la banda y no con el chip, ya que no todas las comunidades disponen de este y el ministerio no se ha pronunciado sobre su uso. 

“La ventaja [del chip] es evidente; aparte de tener la información en un soporte más duradero, también tendríamos unificado el proceso y mejorarían los procesos de lectura”, explica un portavoz de la Consejería. 

“Una vez terminado este pilotaje entre Extremadura y Canarias, el SNS prevé que el resto de comunidades se vayan sumando a él y, a finales de este año, esté en el 90% de las regiones. Mi opinión personal es que no va a ser así, habida cuenta de los diferentes estados de desarrollo que hay en el resto de comunidades”, concluye el portavoz extremeño.

¿Qué hay de la privada?

El proyecto del ministerio tampoco contempla en ningún momento que las recetas y las historias se compartan entre centros públicos y privados. Un detalle no sin importancia, habida cuenta que muchos usuarios del SNS son atendidos en centros concertados.

“Si van a utilizar datos de la propia administración tendrán que tener el mismo sistema digital, porque si no ¿cómo se pasa toda esa información a esa empresa y después al sistema público?”, apunta el secretario de la Federación de Sanidad de CCOO. “Tú imagina a una persona que llega a la pública, allí no le pueden atender, le pasan a concertada y todo este informe médico ¿dónde está? No está en común. Si vuelve a la pública y se le hace la rehabilitación en la pública hay un trasiego de información que se podría evitar implantando un sistema único”.

La titularidad debe ser lo menos importante

El asunto no ha pasado desapercibido entre los operadores de salud privados, que reclaman ser incluidos en el sistema. “La sanidad privada también forma parte del SNS porque realiza un 30% de la actividad sanitaria del país y deberíamos estar también dentro de ese identificador único”, asegura Manuel Vilches, director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS). 

Tal como ha explicado Vilches a Responsabilidad Sociosanitaria, la Sanidad Privada estaría encantada de participar en un proyecto en el que se pusiera la información a disposición de todo el mundo, pero el ministerio no ha contado con ellos en ningún momento, pese a que ya están trabajando por la interoperabilidad entre sus centros. 

“La titularidad debe ser lo menos importante en este caso”, insiste Vilches. “Aprovechemos todos los recursos y pongámonos a trabajar todos juntos para que el paciente tenga las menores dificultades posibles. Yo ahora me voy de vacaciones y no hay manera de que el médico que me atiende allí, ya sea público o privado, tenga acceso a mis datos. En el siglo XXI me parece que tenemos herramientas para haberlo resuelto. Es algo absolutamente irracional”.

Sistema ¿nacional? de salud

Aunque la implantación de la tarjeta única –y con ella la receta y la historia clínica compartida– plantea importantes dificultades técnicas, hay quien cree que el gigantesco retraso y su implantación tiene más que ver con cuestiones económicas. 

“Algunos pueden vestirlo de cuestión política pero el problema es estrictamente económico. Hay que hacer sostenible el sistema de salud, y Cataluña o Andalucía, aquellas comunidades que son más receptoras, piensan que tiene que haber un sistema de compensación que no existe”, explica Cabrera. “Tienen un presupuesto inicial basado en gasto por habitante y eso se rompe con el trasiego de personas entre comunidades. Debería haber un fondo estatal reservado para cubrir esas deficiencias. Hay voluntad política de hacerlo, pero hay comunidades que van más retrasadas que otras y al 2018 con casi total seguridad no se va a llegar”.


Por el contrario, desde el Defensor del Pueblo consideran que precisamente lo que falta es voluntad política: “Esto es un proyecto que se pone en marcha desde el ministerio y algunas comunidades son más activas y otras menos. Me podría creer que hay una falta de voluntad del ministerio pero hay tres CCAA que han llegado a la fase superior y hay otras comunidades como el País Vasco que ni siquiera han manifestado interés por este proyecto”.

Ya sea una cuestión política o económica –no hace falta recordar que ambas cuestiones siempre van de la mano– no cabe duda de que el proyecto para que los datos básicos de los pacientes estén disponibles en todas las comunidades autónomas sigue sin ser una realidad y nada apunta a que lo sea en el plazo acordado. 

Los políticos se echan la culpa entre sí de este fracaso, pero el paciente es, de nuevo, el que paga el pato. “Si entra un señor con un ataque en un servicio de urgencias lo interesante es que se pueda consultar su historia clínica, ya sea de Madrid o de Almería”, recuerda el Defensor del Pueblo. “El perder un tiempo en saber cuál es el historial clínico de ese paciente es muy relevante en algunos casos. Lo que pretendemos es que el Sistema Nacional de Salud sea nacional y sea de salud”. Una aseveración que parece obvia, pero está mucho más lejos de cumplirse de lo que pudiera parecer.

13 comentarios:

  1. Jose Antonio Fernandez Lopez

    Me he leído toda la información y no me trago nada, he llegado a la conclusión de que a ninguna comunidad le interesa perder la administración de la sanidad , tiene que dejarles buenos dividendos enmascarando tejemanejes políticos y privados , por lo que debería volveré a ser administrada por el estado con una única tarjeta sanitaria común y la información clínica del paciente en cualquier consulta u hospital se ahorrarían muchas pruebas algunas de ellas muy caras y así un largo etc. que creo entenderán y nos beneficiaremos todos , médicos y pacientes.

    ResponderEliminar
  2. Manuel Miguel Prado Garcia

    Paralizado este caso de mafia familiar y política de lo más gordo de toda Europa.
    Alguien dijo STOP.

    ResponderEliminar
  3. Manuel Miguel Prado Garcia

    Resulta sorprendente que Rivera quiera investigar el caso Barcenas y no los casos Pujol y los de la Junta Andaluza.

    ResponderEliminar
  4. Azucena Alonso Novoa

    de acuerdo con el escrito es un problema cambiar de comunidad hya que hay que andar con u papel que dice que eres transeunte ,a estas alturas der transeunte en deprimente no hya mas que problema

    ResponderEliminar
  5. Juan Figuerola

    Somos un gran pais pero si lo dividimos por 17 somos una porgueria

    ResponderEliminar
  6. Pedro Cerron Parrilla

    Tienes razón, y es penoso que te desplaces dentro del territorio nacional,incluso dentro de la Comunidad y cuando regresas te tengas que dar de alta otra vez.Edo din mencionar el plan de vacunas, en unas Comunidades entran en la Ss.,en otras tienes que pagarlas y asi sucesivamente...YA ES HORA WUE TODOS TENGAMOS LOS MISMOS DERECHOS.

    ResponderEliminar
  7. Manel Perez

    Ni le pasara nada tampoco! Vergonzoso!

    ResponderEliminar

  8. Isidro De La Fuente Lopez

    Con Franco no se pagaba ni el 40% de impuestos que se paga ahora y había escuelas como ahora ( incluso en algunos casos mejor enseñanza) íbamos al medico y nos curaban , ejército policía limpieza etc etc ¿ dónde se va la pasta ahora ?

    ResponderEliminar
  9. Isidro De La Fuente Lopez

    La sanidad debería volver al estado. , nos vendieron la moto de que las autonomías reducirían el costo de los servicios y los han multiplicado, !a tomar por culo las autonomías ya! Todas y veras que bien funciona todo otra vez

    ResponderEliminar
  10. José María Algar

    Fue un grave error transferir la Sanidad a las autonomías.

    ResponderEliminar
  11. Maisa Mejón Jaquotot

    No hay una SS única, eso es competencia de las autonomías y la sanidad de cada una depende de la gestión individual de los respectivos presidentes regionales. No es justa una tarjeta única.

    ResponderEliminar
  12. Rosa Ortiz

    es normal, en españa cada CCAA tiene si propio sistema sanitario está mal, pero lo que está mal es que haya comunidades autónomas, y que en cada una se gestione la sanidad, la educación etc, de manera diferenteç

    ResponderEliminar
  13. Antonio Romero Martinez

    seria importantisimo tener una unica tarjeta sanitaria para que nos atendieran en toda la nacion. No podemos seguir solicitando tarjetas de desplazados en nuestra nacion . Con la sanidad no se puede jugar

    ResponderEliminar