jueves, 1 de septiembre de 2016

La embestidura


Después del espectáculo de ayer en el Congreso y a falta de la segunda votación que confirme, salvo sorpresa que Rajoy no va a ser investido presidente en su segundo intento se puede ya decir que nuestros políticos no han aprendido nada a más de 300 días del 20 D ya que continúan con sus rencillas particulares a mayor satisfacción de quienes desean que España se convierta en otra cosa o simplemente desaparezca. No ha hecho un discurso para toda la Asamblea. Se ha dirigido solo a una parte de la institución que le ha dado la palabra. Ha vuelto a desconsiderar el todo. Aunque lo tenía a la vista, Rajoy no ha captado el gran cambio de España. Rajoy no ha entendido al nuevo Parlamento. Rajoy no será investido.

El candidato popular no se ha esforzado lo más mínimo en hacer ver que se presenta ante la Nación respaldado por 170 diputados, y, de hecho, ha dado un trato poco generoso y elegante a sus socios, a los que ha olvidado, como ha olvidado la mayor parte de las medidas que ha acordado con ellos, algunas de singular importancia, como la reforma del CGPJ.

Los representantes del PP, PSOE y Podemos han hecho discursos electorales dando por supuesto que todo el espectáculo de ayer no va a servir para que de él salga un mínimo gobierno que el sentido común para seguir teniendo algo de peso dentro la Unión Europea. Viéndoles ayer ninguno consiguió tampoco articular un proyecto ilusionante para los cansados ciudadanos de este país. 

Rajoy ayer ha hecho dio un buen discurso electoral, a diferencia del dia anterior, pero un mal discurso de investidura, tirando la toalla para intentar conseguir más adhesiones de los insuficientes 170 escaños y ha expuesto con claridad los deberes pendientes para esta legislatura, precisamente, todo aquello que dejó de hacer con la mayoría absoluta de la legislatura anterior con la profesionalidad del notario aburrido de todo lo conseguido por su equipo económico, dejado a un segundo plano todo lo demás. 

Sánchez su principal opositor con 52 escaños menos, y sin una idea en la cabeza sobre el futuro de España ha conseguido su propósito, impedir que se formara gobierno, viendo su mirada baja y su ceño fruncido que solo sigue empeñado en convertirse en el justiciero implacable contra su enemigo Rajoy dejando aparte los grandes retos que se avecinan, quién le ha contestado muy duro con la aritmética y el sentido común. 

Sánchez que está dejando pavorosamente patente su mediocridad. Ni un socialista que aún está en el discurso de "las derechas" y "las izquierdas" ni un presidente inercial que confía sobremanera en el aburrimiento de los demás, empezando por sus propios votantes: España necesita y merece mucho más en un momento clave, y difícil, de su historia.

Rivera, sí, ha hecho un buen discurso de investidura. Un discurso nacional. Un discurso para todos los ciudadanos de España. Ha querido dejar claro que lo importante no era quién hablaba, un representante de un partido político con solo 32 parlamentarios, sino la Asamblea que escuchaba. Antes de que sus palabras volcasen su sentido en el hemiciclo, era necesario resaltar el gran cambio que se ha producido en España, a saber, el Parlamento nacional ha adquirido una importancia sin parangón en nuestra reciente historia democrática. En fin, Rivera ha hecho un gran discurso de investidura, pero no será elegido, porque ni siquiera es candidato. Es la tragedia de la política española.

En cuanto a Pablo Iglesias que ha hecho un estupendo discurso exclusivamente dirigido a los suyos, pero que sigue con los latiguillos con los que se incorporó, ha demostrado que su paso por el Parlamento Europeo no le ha servido de nada y ha seguido ofreciendo unas confluencias que ni siquiera controla en apoyo a Sánchez en un teórico asalto al poder, con el fin de poderlo engullir posteriormente.

Nadie piense que, después de unas terceras, o cuartas, elecciones, vendrán, dijo con ironía Rivera, otras vacaciones. Al contrario, todos perderán lo conseguido. Desaprovecharán la posibilidad de formar un Gobierno controlado por la única institución política que recoge el gran cambio de España: el Parlamento.

3 comentarios:

  1. Marlene Mendez Nostas

    Lo más triste es que Pedro no tiene personalidad se esta dejando comer el coco con el Padrino de los pésimos presidentes como Maduro y Morales osea el asesor tarado de Pablo Iglesias ....Los Españoles no se merecen tener un parásito como Pablito x que quiere cumplir su promesa de traer el Chavizmo seria lo peor para España y que lograra Pedro Sanches con el no,no y no pues las terceras elecciones donde solo sacara 40 diputados ...

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  2. thelli2010

    Vergonzoso, a estas alturas va a haber terceras elecciones. El PSOE está haciendo un daño a España y así mismo. Y se sabe muy bien q unas terceras elecciones no va a cambiar nada.... Jamás pero jamás he visto un perdedor tan malo como el Pedro Sanchez!!! Que va a hacer, en las proximas elecciones, juntar a todos los partidos perdedores? Esto si puede causar un dañor mayor que esto de ahora!

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  3. Mxworld

    ¿Cuándo se van a dejar de egos y colores y a pensar un poco más en los españoles? Propuesta para Rajoy y para los otros: ¿Por qué no creáis un gobierno entre todos con ministros del PP, PSOE, C's y UP? quizá así podríamos pensar que realmente queréis hacer algo por nosotros......

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