domingo, 1 de febrero de 2015

Decepción y reproches entre los socios separatistas

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No es la primera vez que el desencanto se adueña del frente separatista catalán. El fiasco de las elecciones de 2012, en las que Artur Mas perdió doce diputados, también generó unos meses de zozobra entre los partidarios de la independencia. No obstante, la proximidad de la campaña para las elecciones municipales y la irrupción de Podemos en el escenario catalán, unido a la corrupción nacionalista, están generando más que incertidumbres sobre la consistencia de los planes separatistas.

Lo cierto es que la irrupción del nombre de Artur Mas como "facilitador" de los negocios de los amigos de Oriol Pujol ha sido la espita que ha aprovechado Oriol Junqueras para poner distancia entre ERC y CiU. Y las vagas explicaciones de Jordi Pujol ante la juez (frente a la que se mostró sosegado y dócil) han confirmado a los republicanos que cualquier acuerdo con CiU pasa por asumir un grave desgaste por la corrupción.

Los múltiples casos de corrupción que acechan al fundador de CiU, Jordi Pujol, y a su familia han provocado un boquete en la relación entre convergentes y republicanos. A las dos semanas, el "histórico pacto" entre Artur Mas y Oriol Junqueras para celebrar unas elecciones "plebiscitarias" está a punto de saltar por los aires y se ha cobrado ya su primera víctima política, Carme Forcadell, la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC). Ella misma ha anunciado que abandonará el puesto en mayo, cuando vence su tercer año al frente de la organización. Los estatutos son tajantes al respecto: nadie puede estar más de tres años seguidos en la presidencia.

Aún así, Forcadell y sus cada vez más escasos partidarios pretendían que la excepcionalidad del momento podía dar lugar a una prolongación del mandato para organizar el colofón del próximo 11 de septiembre, fecha en la que debería comenzar la campaña electoral si se mantiene la fecha del 27 de septiembre. Pero hasta sobre eso hay dudas. La ANC está desfondada, el portavoz de Mas, Francesc Homs, amaga con la idea de que las anunciadas elecciones pudieran no celebrarse y en ERC empiezan a ser conscientes de que lo hablado entre Mas y Junqueras sólo beneficia a Convergència.

En los últimos meses la estrella de Forcadell estaba en declive, pero las reuniones de última hora entre Mas y Junqueras con ella, entre otros, como testigo, le dieron de nuevo vuelo. Ha sido corto. Ella es una de las "culpables" de que Convergència y ERC no se pongan de acuerdo en la "hoja de ruta" a seguir a partir de los próximos comicios autonómicos. Forcadell, se decantó sin tapujos por Mas en la creencia de que en la candidatura única que planteaba el president con elementos de la sociedad civil habría un hueco de privilegio para ella.

ERC no perdona a su militante la "traición" ni que haya pretendido ocupar el puesto que le corresponde a Junqueras en el entramado separatista. La bronca en público que Forcadell propinó a la número 2 de ERC, Marta Rovira, al término de una conferencia de Junqueras y sus maneras en las últimas reuniones de la "comisión" de partidos y entidades sobre el proceso han sido definitivos para su despedida. En el último encuentro de dicha "comisión", horas después de la foto del pacto con Mas, Junqueras, Forcadell, el alcalde de Vich, Vila d'Abadal, y la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, la presidenta de la ANC pegó un portazo tras decir "Això és Can pixa!" (¡Esto es un meadero!).

La petición de ERC para que Mas comparezca en la comisión parlamentaria del caso Pujol ha soliviantado a Mas y su entorno hasta el punto de que se ha deslizado que si Junqueras va por ese camino, están en el aire las próximas elecciones y el presidente de la Generalidad tendría excusa para echarse atrás ante la "deslealtad" de ERC. En ese partido replican que no hay nada pactado por escrito con CDC, que en la última reunión entre Mas y Junqueras se llegó a un acuerdo sobre los presupuestos pero no se habló en absoluto de la corrupción, y que no están dispuestos a actuar de "agentes blanqueantes" de Convergència.

Las relaciones entre Mas y Junqueras pasan por su peor momento, así como las de CDC y ERC, teóricos socios parlamentarios. El espectáculo de desunión, críticas y ataques en rueda de prensa o en las "redes sociales" es constante, lo que hace prever un ruptura total para antes de que la campaña de las municipales entre en toda su virulencia.

2 comentarios:

  1. Julio Perez Garcia

    XAVIER, eso esta bien, que se peguen.

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  2. Santiago Nuevo Fernandez

    no llegará la sangre al rio,pero ojalá acaben "a palos"

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