jueves, 5 de julio de 2018

Puigdemont da calabazas al PDECAT

Marta Pascal había dicho que "me gustaría mucho que fuera el presidente"



Puigdemont, con Mas y Pascal, en una foto de archivo

El ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont ha rechazado, el ofrecimiento de la coordinadora general del PDeCat, Marta Pascal, de erigirse en presidente del partido con la nueva estructura interna que se aprobará en la asamblea nacional del 20 al 22 de julio y a la que Pascal pretende presentarse a la elección.

Puigdemont ha rechazado la oferta alegando a su situación personal y judicial, pero en el fondo también pesa la idea de que el ex presidente nunca consideró el partido como una herramienta fundamental para conseguir los objetivos políticos. Puigdemont prefiere, si llega la ocasión, optar a la presidencia de un movimiento independentista mucho más amplio y transversal que el que representa el PDeCat

La negativa de Puigdemont llega después de que Pascal manifestara el pasado 30 de junio en el Ara que "me gustaría mucho que Puigdemont fuera el presidente del PDECAT", mientras que los dirigentes que se encuentran en prisión preventiva -Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn- y en el extranjero -Luis Puig - los tiene reservados los cargos de vicepresidentes.

De hecho, los planes de Puigdemont van por otros derroteros. Aunque el PDeCat trata de reorganizarse de cara a las elecciones municipales que se celebrarán en 2019, los cierto es que la marca Junts per Catalunya va imponiéndose como tarjeta de presentación, en la que estaría incluida el PDeCat. Descartada por ERC la posibilidad de concurrir en listas unitarias con el resto de formaciones independentistas, lo cierto es que Puigdemont prefiere, si llega la ocasión, optar a la presidencia de un movimiento independentista mucho más amplio y transversal que el que representa el PDeCat.

Pero en realidad, ya era un posicionamiento esperado. “Desde que los más radicales, como Agustí Colomines, montaron el Movimiento 1 de Octubre, ya sabíamos que eso podría ser el embrión de un nuevo partido, que sería una bala en la recámara que tendrían para amenazar con una escisión”, explica otra fuente del PDeCAT. Y añaden que “ha dicho que no a presidir el partido porque sabe que no domina el aparato y que sería un presidente más honorario que otra cosa, cuando lo que él quiere ser es el primer ejecutivo. Su meta es mandar, dominar. Y difícilmente lo puede hacer desde Alemania”.


El congreso que el PDeCAT celebra dentro de tres semanas, por si fuera poco, va a enmendar aún más la plana a la estrategia de Puigdemont. “Lo que debemos hacer es olvidarnos de la unilateralidad, pero eso no implica no tener firmeza. El PDeCAT no tiene que renunciar a ninguno de sus principios. Queremos que el congreso sea el de la integración con todas las corrientes, en el que se haga un reconocimiento a la gente que está presa o exiliada, a la gente que lo está pasando mal. Y debemos nombrar una ejecutiva coherente y seria que ocupe la centralidad del país, dentro de los marcos existentes”, explica a este diario un cargo del partido.

De lo que deben huir es, añade, de “dar bandazos: hemos de integrar desde el catalanismo y el nacionalismo hasta el independentismo, pero desde una posición de firmeza, sin unilateralidad ni radicalismos de pose que no llevan a ningún sitio. Y no debemos confundir firmeza e ideas base dentro de un marco político con debilidad. Defenderemos la libertad de los presos y lucharemos para que queden libres, pero no estamos dentro de posiciones de radicalismo o de confrontación. Nuestra lucha ha de ser democrática y política”.

Ahí es donde chocarán con Puigdemont de nuevo, más proclive a alimentar la confrontación con el Estado español que a otra cosa. “Pero esas prioridades [las del expresidente] no tienen futuro —advierten desde el PDeCAT—. Crear estados emocionales positivos está muy bien, pero, a corto y medio plazo, eso no tiene futuro”. Ante esa disyuntiva, la figura de Puigdemont va divergiendo poco a poco de lo que era su partido y va convirtiéndose en el símbolo de una estrategia sin sentido. Por eso, con su negativa a integrarse en el organigrama del PDeCAT, el ‘expresident’ comienza a sentir la soledad del francotirador.

2 comentarios:

  1. Clara Dia Noche

    sopla ,soplar ,que poco te queda puigdemon ,para que entres dentro i dentro soplaras mas de tantas cosas que veras jajajajajjajajajja farfollas

    ResponderEliminar
  2. Núria Closa Boixadera

    Molt bé per part del President Puigdemont! És un gran home, honrat, digne, transparent, perseverant...No el deixeu sol !! Ho dic pels polítics del " seu " partit. Els catalans " de base" no l' abandonarem mai.

    ResponderEliminar