viernes, 17 de febrero de 2017

Sentencia Noos - Distintas varas de medir


La infanta Cristina.


La Audiencia Provincial de Baleares ha dado a conocer hoy la sentencia del 'caso Nóos'. Entre los 17 investigados, destaca la condena a prisión de Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres. La sentencia muestra varias aristas que no consiguen convencerme que la ley es igual para todos; sea aristocráta o no... imsular o peninsular... Hombre o mujer... ¿Donde queda el papel de la mujer, en este caso? 


El trascendental enigma que la sentencia sobre el llamado ‘caso Nóos’ debía resolver es si, en España, la Justicia es igual para todos, como presumía hoy Miquel Roca, abogado de la infanta o no. Y lamentablemente, la operación de salvamento ideada expresamente para salvar la infanta Cristina deja impreso en el imaginario colectivo la triste realidad de que la ley es más igual para unos que para otros y que Hacienda, por mucho que los políticos digan lo contrario, no somos todos.

Han sido tres magistradas, Samantha Romero, Eleonor Moyà y Rocío Martín, las encargadas de responder por la vía de los hechos a una cuestión que es la clave de bóveda de cualquier democracia que se precie, esa pregunta que el ciudadano corriente se formula a su manera: “¿por qué unos van a ‘chirona’ y otros no?” Y para bien o para mal, han respondido: finalmente Iñaki Urdangarin irá a prisión (seis años y tres meses de condena), Diego Torres también (más de ocho años de condena) y la infanta Cristina quedará en libertad. Y como guinda del pastel, el tribunal condena en costas a la acusación particular. 


Para empezar, de lo que no quedaba duda es que la fiscalía, lejos de ser igual para todos, tiene distintas varas de medir: una para el común y otra para el personaje con posibles. También Anticorrupción y la Abogacía del Estado se han retratado, al recurrir en su día con vehemencia los intentos del juez Castro de sentar a la infanta Cristina en el banquillo. Y es que, por más que se intente distraer la cuestión, éste no era en realidad el juicio de Cristina de Borbón, menos aún el del plebeyo Iñaki Urdangarin o su todavía más plebeyo socio, Diego Torres, sino el de su padre, Juan Carlos; y también, por extensión, el del régimen del 78.

En efecto, ante la alargada sombra del rey emérito, y de la francachela política y mediática destinada a salvaguardarle, el juez Castro se las vio y las deseó, y tuvo finalmente que inspirarse en Eliot Ness para intentar hacer al menos un poco de justicia: maniobró e imputó a la infanta en base a un presunto delito fiscal y otro de blanqueo de capitales. Un planteamiento que el fiscal Horrach no recurrió, porque si en el peor de los casos tal delito quedaba probado, no sería difícil reducirlo a una simple multa, tal y como al final ha sucedido.

No obstante, Horrach, jaleado siempre por la prensa amiga, no se privó de acusar públicamente al juez de dar pábulo a teorías conspirativas y hacer reproches éticos. Una conducta inimaginable en un fiscal en países de nuestro entorno, donde, cuando menos, se guardan las formas. Pero en España no; muy al contrario, quienes más empeño parecen poner en denigrar a las instituciones son precisamente aquellos que las ocupan. Después habrá quien se lamente de que el populismo prolifere.

Hay quien califica la sentencia de “ejemplarizante”, por cuanto la pena impuesta a Urdangarin es severa. Después de todo, por más que la Casa Real lo haya repudiado de forma ostensible –no había otra–, sigue siendo a todos los efectos el marido de la infanta y, por lo tanto, miembro de la familia real. En consecuencia, que todo el peso de la ley, o al menos, bastante, caiga sobre él, debe ser interpretado por el populacho como prueba irrefutable de que, en efecto, la justicia es igual para todos. Esa ha sido desde el principio la estrategia, a la que se avino el propio Urdangarin una vez se le hizo comprender que todo era susceptible de empeorar si se echaba al monte. 

Hecha pública la sentencia, los focos informativos quedarán definitivamente fijados sobre Urdangarin, del que se seguirá puntualmente informando, mientras que Cristina pasará a un segundo plano, hasta desaparecer por completo del panorama informativo. Y aquí paz y después gloria. ¿Ha sido respondida cabalmente la pregunta de si la Justicia es igual para todos? Que cada cual saque sus propias conclusiones. Solo apuntar aquello que Montesquieu tan sabiamente dijo: “no existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencia de justicia”. No hay más que añadir, señorías.

19 comentarios:

  1. Carlos Rivera Huidobro

    Nada que añadir .

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  2. Julio Ruiz Sanchez

    Como esto siga así llegara el día que a estos les pasara como a sus abuelos y bisabuelos!!

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  3. Rafael Perez Gonzalez

    Gorfa ladrona ella y su marido y ensima conprendo a los jueces vergüenza no tienen

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  4. Juan Luis Bastiat

    Si a los de las cláusulas suelo se les libró de cumplir el contrato que firmaron voluntariamente porque según la justicia no se enteraron de lo que firmaban, la pena que le ha caido a la infanta es coherente con ello ¿no?

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  5. Carlos Chicharro

    Si claro un asesino por ejemplo un etarra mata a 15 personas y en 20 años esta en la calle.
    Esta mujer que a sido declarada no culpable, y su marido sin delito de sangre, deben encerrarlos de por vida no?
    Vaya vaya

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  6. Carmen Lopez Pujol

    no comparto, bajo, ningun punto. de vista.

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  7. Irene Dolz del Castellar

    Yo creo que no se ha entendido si ha tenido que pagar por lucrarse de lo que su marido hizo...son unos cuantos millones de las antiguas pesetas....vosotros creéis que los jueces no han mirado todo con lupa??? Otra cosa es que todos la condenamos por ser quien es.....pero me parecen años lo que le ha caído al marido...que también ha devuelto por lo que le han descontado el 21% la cosa es que ha habido juicio y castigo.

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  8. Carlos Chicharro

    Si claro un asesino por ejemplo un etarra mata a 15 personas y en 20 años esta en la calle.
    Esta mujer que a sido declarada no culpable, y su marido sin delito de sangre, deben encerrarlos de por vida no?
    Vaya vaya.
    Y conste que estoy de acuerdo en que sean juzgados, pero eso ya ha sucedido.

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  9. José Pino Miró

    Cuando le detengan a uno/a solo tiene que decir, no recuerdo, no me consta, no sé, y por arte de birlo y birloque, los jueces/as caen rendidos a tus pies y a la calle.

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  10. Manuel Fernande

    Y nadie dice nada de los Puyol 30 años robando toda la familia y nadie dice nada ni se indigna
    Los eres de Andalucí
    a sindicatos y políticos repartiéndose el pastel
    Se están muriendo de viejos y no sale la sentencia y nadie dice nada
    ni hay indignaos
    Y decimos y nos indigna la sentencia de la infanta ?
    Ipocresia pura y dura y poca vergüenza

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  11. Victor Ortega Zarzosa

    Pantoja pagó más

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  12. Pablo De La Puerta Cano

    Y dicen, todos iguales.
    Poca vergüenza!!!!

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  13. Pablo De La Puerta Cano

    El dinero, quién lo Devuelve?

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  14. Pepe Pereira

    La sentencia tiene 700 folios, no es fácil de digerir, pero algunos ilustres "abogados" como Vds. Ya me imagino que han estado leyéndola y estuandola todo el día. Que país!

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  15. Pablo De La Puerta Cano

    Y dicen, todos iguales.
    Poca vergüenza!!!!

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  16. Antonia Saez Santamaria

    Ya formó parte de esa Comisión 4 veces, el articulo debería ponerlo y no ser oportunista, como es natural habrá otra comisión dentro de la comisión para que esta impresentable sepa lo que deba saber y nada más.

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  17. Luisa Ordoñez Sanchez

    No veo justa la sentencia porque ella estaba al corriente de todo lo K hacia su marido y ahora ni pinga pegas. K ella no sabía nada

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  18. Alberto Olivera Muxí

    Pero como dicen que es tonta y que solo sirve para florero ,asi nos toman el pelo

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  19. Luisa Ordoñez Sanchez

    Claro que sí es la pura verdad además eso ya se sabia aunque no es justo

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