miércoles, 22 de febrero de 2017

Cataluña - Maniobras temerosas en la obscuridad

Imagen de archivo de la reunión en Moncloa de Rajoy y Puigdemont en abril de 2016

En contra de lo que han venido desmintiendo, la Vanguardia publica hoy que Mariano Rajoy y Carles Puigdemont ya se han reunido. Fue el pasado 11 de enero. En la Moncloa. Los dos presidentes almorzaron juntos y mantuvieron una conversación cordial, pero sin que hubiera acercamiento alguno sobre cómo resolver el fondo del conflicto político en Catalunya. 

Puigdemont reiteró su voluntad de convocar un referéndum y Rajoy le replicó su negativa a permitirlo. El president insistió en que podían negociarse las condiciones de la consulta (fecha, pregunta...), sin éxito. Lo mismo que ambos han mantenido en público y en privado multitud de veces.

El almuerzo tuvo lugar a instancias de Rajoy. El presidente había recuperado la conferencia de presidentes autonómicos, que se reuniría el 17 de enero. Quería convencer a Puigdemont para que asistiera a ese foro. Le parecía un primer paso para reconducir las relaciones y responder a algunas reclamaciones catalanas, como la financiación, la dependencia o la pobreza energética. Así se lo planteó a su interlocutor durante el encuentro.

Puigdemont había anunciado en público que no asistiría a la conferencia de presidentes. Para el Govern, era volver a diluir Catalunya en el café para todos. Sin embargo, le hizo una contrapropuesta. Acudiría a ese foro si se le permitía intervenir para explicar su posición sobre el conflicto catalán. Para convencerle, le aseguró que no convertiría su discurso en un alegato exclusivo sobre el referéndum. Pero Rajoy no lo consideró oportuno.

El almuerzo, en efecto, no desbloqueó el conflicto. No existe ninguna negociación entre los dos gobiernos, aunque en la Moncloa están dispuestos a hablar de la lista de 45 reclamaciones que elaboró la Generalitat, pero no del punto 46, el del referéndum. Así pues, no es que últimamente no exista diálogo entre los gobiernos central y catalán, sino que toda aproximación se bloquea cuando el Govern pone sobre la mesa el referéndum. En eso, las posiciones están a años luz.

Rajoy, al igual que sus antecesores, pretende comprender Cataluña a través de los nacionalistas, lo que lleva aparejado la adquisición de apriorismos tales como la supuesta existencia de un conflicto de fondo basado en un teórico desequilibrio fiscal y un no menos teórico hecho diferencial. Con ese fardo en la mesa, el español es un idioma extranjero y Cataluña una nación sojuzgada, oprimida y menospreciada por la grosera, zafia y churretosa España. Enric Millo se jacta de que la operación Diálogo no se limita a la Generalidad, que hay interlocución directa con alcaldes, entidades sociales, intelectuales y empresarios. 

Ocurre que esos saludables y bienintencionados encuentros parten de la premisa de que el proceso separatista es la reacción a un cúmulo de injusticias y desafueros del Estado contra el concepto Cataluña en vez de un ataque del nacionalismo a la convivencia ciudadana para tapar la corrupción, endosar el mal gobierno y los recortes a Madrit y salvar los muebles del conglomerado caciquil del pujolismo. El malentendido es tan crucial como recurrente. Por lo demás, Junqueras está en contacto permanente con Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría se empecina en confundirse con el ambiente.

Artur Mas, por su cuenta, a una "tercera via"

Artur Mas en la facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid.

El manual de supervivencia del expresidente estrena un nuevo capítulo que agranda las grietas dentro de la nueva Convergència por el doble discurso que representa. El líder de PDECat quiere convertirse en el hombre puente entre el autonomismo actual y el independentismo que él mismo abrazó por tacticismo. La semana pasada viajó a Madrid y se reunió con exdirigentes del PSOE y del PP, a quienes expuso su plan: utilizar una oferta del Gobierno español como excusa para dejar en punto muerto el proceso secesionista.

Un plan que él pilotaría y que, según dijo, cuenta con el visto bueno de Carles Puigdemont. El supuesto aval del presidente catalán sorprendió a sus interlocutores, convencidos de que el sucesor de Mas no va a dar marcha atrás en su propuesta de referéndum, previsto para septiembre. Efectivamente, “Puigdemont firmará lo que sea y arrastrará con él a Junqueras porque no le da miedo que le inhabiliten, no aspira a seguir en ningún cargo público, sino a volver a Girona”, explican fuentes conocedoras de la evolución del procés.

Así, mientras en Cataluña se muestra firme con el proceso secesionista, Artur Mas busca recuperar protagonismo en Madrid mediante una propuesta de tercera vía que está dispuesto a liderar. La táctica no agrada a la nueva CDC, pero le proporciona mucha cuota mediática. Hoy volverá a tenerla, pues tiene previsto pronunciar en San Sebastián una conferencia titulada El derecho a decidir. El proceso en Cataluña junto al exlendakari Juan José Ibarretxe. El acto contará con la elocuente ausencia del Gobierno vasco, pues como se sabe, el PNV está actualmente en un registro muy diferente al independentismo catalán. La gran incógnita es si Mas volverá a cambiar de discurso o si se mantendrá en el discurso de la tercera vía. Pero lo que está claro es que el líder convergente no quiere acabar como Ibarretxe.

El miedo de los secesionistas a los tribunales y el miedo al ridículo del gobierno central, parece que empieza a hacer mella en el seno de la nueva Convergencia, pero los dos bandos siguen atascados en una negociación imposible, que el tiempo solo consigue desgastar y poner en ridículo los esfuerzos inútiles de la vicepresidenta.

7 comentarios:

  1. Pablo Píriz Giagnacovo

    Lo peor es que el cambio es Esquerra con el gordo impresentable que tendremos que aguantar en breve

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  2. economista888

    Que papelon les han hecho hacer a algunos/as como Albiol por un lado y Munte por otro. No ,no y que parte del que no ha habido reunion no entendeis. Ni el mejor sanchez ha hecho tanto el ridiculo. Ahora que lo de que no habia habido dialogo (Homs), estan esperando que les llame (Munte), la operacion dialogo es falsa (todos) o que el esta dispuesto a reunirse cuando sea (Puigdemont) es lo mas grave que puede hacer un govern que ha demostrado ser mentiroso y felon buscando crispar continuamente a sus adoctrinados.

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  3. Segistobre

    ¿Si mienten en eso cómo no van a mentir en otras cosas?

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  4. KapuT

    Los Catalanes esperamos que el Gobierno inicie la aplicación del art. 155 para que los Catalanes podamos recuperar nuestros Derechos en la Cataluña okupada por los separatistas

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  5. Maria V. Orti

    Que hartura de Cataluña nos están dando ! Por favor parece que no hay otro problema mayor que el Condado y sus ansias de ser país !

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  6. Celia Younger

    A la carcel ya juicios a todos los cabecillas de todos partidos que interrumpan amenacen o provoquen causen secesión rebeldía contra el gobierna y dale la unidad y paz de España

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