Nuevo intento del sanchismo para la demolición del Estado de Derecho y la toma del Constitucional
«El sanchismo está haciendo peligrar el orden constitucional sin necesidad de emprender un proceso de reforma de la Carta Magna» El gran problema al que se enfrentan los españoles es que el encargado de la obra al que escogieron hace tres años no ha venido a construir, sino a destruir. El sanchismo es una potente empresa de demolición institucional y democrática que ha ido colocando a su personal de confianza en puestos que exigen neutralidad e independencia. La última barbaridad es colocar como magistrado del Tribunal Constitucional, que es el que resuelve sobre la legalidad de las medidas sanchistas, a quien hasta julio del año pasado fue su ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y a la exdirectora general del Ministerio de la Presidencia, Laura Díez. Como ha publicado este periódico, es la primera vez que un exministro entra en el Alto Tribunal en la misma legislatura en la que abandonó el gobierno. Un hecho inaudito que revela el menosprecio que siente Sánchez por los contra...