Un nuevo chantaje del Conseller de Educació de la Generalitat Valenciana Vicent Marzá que está imponiendo el catalán en el idioma vehicular en contra los centros públicos adheridos de la linea castellana y toda las escuelas los concertada, incuidos en la zona castellano parlante, de tal manera que ya ha conseguido el cierre de varios centros privados de la región ante las condiciones draconianas para imponer una inmersión ligüistica parecida a la de Cataluña, imponiendo el catalán como lengua vehicular y en contra de la voluntad de padres y buena parte de docentes.
Las agresiones lingüísticas y culturales del profesorado militante en Escola Valenciana y otras entidades y sindicatos anidados en el sistema educativo autonómico valenciano prosiguen, y se han arreciado con el favor del actual Consell, vulnerando no sólo la normativa y las recomendaciones lingüísticas de la controvertida pero estatutaria AVL, sino los derechos lingüísticos de los estudiantes, a través de la imposición de normativa puramente catalana y de toda la carga ideológica catalanista que envuelve su utilización.
Este es un ejemplo más de cómo ese profesorado militante aliena a los escolares valencianos, con minúsculos detalles envueltos en causas más o menos nobles, que son utilizadas como subterfugio para introducir esas pequeñas perlas lingüísticas o determinadas falsas consignas de las cuales se espera que acaben calando en un colectivo, el de los escolares, menores de edad y mente perfectamente maleable, que en un futuro constituirán una nueva ola de creyentes y votantes del pancatalanismo. Esta vez, la excusa era la celebración del Día Mundial de la Infancia.
La gestión de Marzá y Trenzano al frente de educación y cultura dentro del Consell catalanista de Puig y Oltra está resultando letal para la enseñanza en múltiples aspectos, pero resulta clamoroso cómo toda la administración autonómica se ha lanzado esperpénticamente a abrazar las formas, giros, expresiones, declinaciones y flexiones verbales catalanas, renunciando a cualquiera de las formas propias valencianas, aún asumiendo la falsa unidad de lenguas. En base a ello, como ejemplos evidentes, la utilización de palabras como “avui”, “aquest” o “nen” se están imponiendo sobre las formas valencianas -y admitidas por la política AVL- “hui”, “este” o “xiquet” -chiquet en valenciano-, imprimiendo velocidad al proceso de alienación de la sociedad valenciana desde su raíz: las nuevas generaciones. Al más puro estilo de Goebbels en la Alemania nazi.
El conseller de Ximo Puig defiende la integración de Valencia en el proceso soberanista caralán. Ya el 11 de septiembre de 2014 Vicent Marzà concedía una entrevista en la que apoyaba que los catalanes dieran "el paso" y afirmaba que "sin Valencia no hay independencia”
El mural de Picassent es una gota dentro de un océano de fanatismo catalanista y manifiesta mala praxis docente, una muestra de algo que está ocurriendo en todos y cada uno de los centros educativos de la Comunitat Valenciana – Regne de Valéncia desde hace más de tres décadas.Marzà impondrá la enseñanza del catalán también en las zonas castellanoparlantes.
Un plan “calcado” del nacionalismo catalán
Para Eva Tena, “hemos estudiado el plan catalán de imponer el nacionalismo-independentista a través de la imposición del idioma, que se ha hecho durante décadas, y en la Comunidad Valenciana se están dando los pasos calcados, incluyendo el plan de evitar la reacción social acortando plazos y que los medios de comunicación se apresuren a apoyarlo, y es lo que nos tememos con la nueva Radio Televisión Valenciana”, afirma a este digital.
Según ha sabido ECA, “el tono dictatorial de la Consejería, desde hace meses, avanzando este decreto, ha provocado miedo a represalias entre el profesorado de institutos y otro personal, que no están de acuerdo con el decreto, y el silencio es muy equívoco, pues hay muchos que no están de acuerdo, y además desde la Consejería se envían comunicados sólo en valenciano cuando hasta ahora se hacían en castellano y valenciano, idiomas cooficiales en la Comunidad Valenciana”
Recurso Contencioso Administrativo contra el plan Marzá
La Asociación para la Defensa del Castellano (DDC) impugnará en vía judicial el decreto del Gobierno valenciano sobre el modelo educativo plurilingüe. Beatriz Gascó de la asociación Defensa del Castellano ha acusado a la Generalitat Valenciana de “Gestapo lingüística” “El conseller Marzà certifica hoy un nuevo atropello a la libertad de las familias”, y así lo ha declarado la portavoz de Educación del GPP en Les Corts. Denuncia que con el decreto de plurilingüismo se vigilará que se hable en valenciano hasta en el patio del colegio, Hablan de hartazgo de los padres y de un plan “calcado” del nacionalismo catalán.
“Vamos a presentar recurso contencioso-administrativo contra el decreto aprobado por el Gobierno valenciano el pasado 27 de enero, porque es claramente discriminatorio hacia el castellano, y de su lectura se comprueba que la Consejería de Educación pretende ser la Gestapo lingüística, vigilando hasta en el patio del colegio que se hable el valenciano”, ha afirmado a El Confidencial Autonómico Eva Tena, miembro de la junta directiva de la Asociación para la Defensa del Castellano (DDC), que en una próxima reunión va a ultimar los detalles y la movilización contra el decreto valenciano.
Este recurso se suma a los que ya han presentado o anunciado partidos políticos, sindicatos o asociaciones, como informamos los pasados días 22 y 26 de febrero en este digital. Tras estas informaciones de ECA, son numerosos los padres, profesores y asociaciones que se han puesto en contacto con este digital, aportando información en torno a este decreto y el ambiente que se vive en diversos centros educativos.
Esta asociación está implantada en las tres provincias de la Comunidad Valenciana, sobre todo en la provincia de Alicante. Según afirma Eva Tena, “existe un enorme hartazgo de los padres a las intromisiones en el derecho a decidir la educación de nuestros hijos respetando las leyes y la Constitución, y quienes invocan el derecho a decidir con frecuencia pretenden imponernos el valenciano”.
Esta madre de un instituto de Requena (Valencia), con 7 hijos, pertenece al Consejo Escolar y confirma a ECA que “la Consejería de Educación tiene un plan muy diseñado, que incluye acortar los plazos sin escuchar a los padres, a diferencia de lo que hizo con la jornada continua”.
Modelo de queja para facilitar a los padres
Por su parte, la Asociación Idiomas y Educación ha colgado en su página web un modelo de queja al Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo valenciano) y al Defensor del Pueblo, para que los padres y las AMPAS puedan expresar su elección.
En tres días, tal como ha sabido ECA, esta asociación ya ha logrado el 18% (1.332 euros) de la cantidad que espera lograr por micromecenazgo para costear los gastos judiciales de impugnación del decreto educativo valenciano (7.400 euros). Las aportaciones económicas pueden hacerse a través de este link.

