La olla de grillos del Parlamento Catalán
Cataluña se encuentra abocada desde el 27-S a la fragmentación, la inestabilidad y la ingobernabilidad. La tarea de demolición a la que se ha entregado Artur Mas alcanza ahora a su propia figura como timonel del proceso independentista, cuestionada por sus socios en la independencia, ya sea dentro de la coalición, ya sea en la fuerza complementaria más extremista que es la CUP. Si hasta ahora había compatibilizado todavía su escasa gestión de gobierno con la plena dedicación al proceso, a partir de ahora la incompatibilidad será manifiesta, pues es imposible gobernar y aplicar a la vez un calendario de ruptura constitucional. El todavía presidente Mas es la última reminiscencia del nacionalismo moderado y posibilista que fue durante años la característica de CiU; pero su doble deriva hacia el secesionismo y el izquierdismo, expresada desde 2012 en sus adelantos electorales y en discursos cada vez más estridentes, le incapacitan para ofrecerse como interlocutor de ...