Vuelva usted mañana...
El cónsul español en Boston , Pablo Sánchez-Terán, se ha cubierto de gloria. Justo después del atentado en la maratón de la ciudad, con cerca de un centenar de atletas españoles participando y gran cantidad de seguidores por la zona del atentado, atendió la noche del lunes, (la tarde en New York) la llamada de 'Marca TV' tras el estallido de dos bombas en los últimos metros de la maratón de Boston y su intervención no pudo ser más desafortunada. Lo suyo fue una exhibición de dejadez e incompetencia en directo que, quién se lo iba a decir, le terminó costando el cargo- Lo más flagrante fue que, a pesar de la confusión que había en esos momentos en una ciudad que acababa de sufrir un doble atentado terrorista, el cónsul dijera que su oficina ya había cerrado, sin importarle un pimiento los 91 atletas españoles que se encontraban en Boston, además de sus respectivos familiares y amigos. Sobre todo porque tampoco se lo ocurrió ofrecer su número para cuando colgara, no fue...