Un lector me ha sugerido la palabra "oximoron" para definir a Pablo Iglesias y me ha parecido totalmente definitoria. Quien ahora pretende montar una Moción de Censura contra la corrupción de Mariano Rajoy por razones de "ética personal" intercambiable, cuando en Venezuela siguen muriendo estudiantes que claman por la libertad, gracias a los consejos dados por él y sus asociados al dictador Maduro.
Pablo Iglesias, vocero bolivariano de Nicolás Maduro en España, es la bienpagá del chavismo, régimen totalitario que nace del cóctel integrado por el castrismo, el indigenismo hispanoamericano y la Teología de la Liberación, que consiste en pornerle a Cristo la cara del Che Guevara y en vestir a los curas de coronel Tapioca. Ese régimen ha conducido a Venezuela al totalitarismo de Estado a través de las urnas, es verdad. Tan cierto como que los nazis también llegaron al poder a través de las urnas. Así entiende la democracia Pablo Iglesias.
Para Pablo Iglesias la propiedad privada es una excrecencia de la sociedad capitalista opresora. Alumno aventajado de Proudhon, Pablo Iglesias piensa realmente que la propiedad es un robo y, por lo tanto, un delito. Con más diputados donde proceda o con las alianzas políticas que construyan su añorado Frente Popular, Pablo Iglesias nos enseñará a todos, también a sus votantes, qué piensa hacer con la propiedad privada. De momento ya ha avisado de que los pisos vacíos deberán ser okupados.
Los heróicos gudaris de ETA. En sus conferencias de Herriko Taberna, Pablo Iglesias le ha compuesto odas a los asesinos de ETA porque para él fueron la heróica resistencia antifranquista y, después, los bravos combatientes por la independencia de Euskadi. Para Pablo Iglesias, los etarras han sufrido tanto como sus víctimas. Situar en el mismo plano a la víctima y al asesino es una abyección moral que lo dice, y lo enseña, todo del que establece la equiparación.
De una manera consciente y premeditada Pablo Iglesias es un exégeta del guerracivilismo, cuya caja de Pandora abrió Zapatero con su Ley de Memoria Histórica. Para Pablo Iglesias la Guerra Civil no ha terminado. Él y sus leales de Podemos se consideran llamados a terminarla y a ajustarle las cuentas al otro bando. Su visión de la Guerra Civil es de un sectarismo escalofriante: unos eran buenos, buenísimos, arcangélicos; y los otros eran malos, malísimos, satánicos.
Este sujeto bipolar que tiene una visión parcial de lo que significa corrupción, cuando acepta miles de euros para desestabilizar España, con los pocos recursos de un país, que ahora mismo su población se está consumiendo de hambre. En su doble visión de la democracia defiende sus intereses o bien en el Congreso con peroratas incomestibles o sale a la calle a rodear el Congreso cuando éste no le da la razón.
Este sujeto bipolar que tiene una visión parcial de lo que significa corrupción, cuando acepta miles de euros para desestabilizar España, con los pocos recursos de un país, que ahora mismo su población se está consumiendo de hambre. En su doble visión de la democracia defiende sus intereses o bien en el Congreso con peroratas incomestibles o sale a la calle a rodear el Congreso cuando éste no le da la razón.
La "etica" de Iglesias va mas allá cuando hay alguien que le lleve la contraria, lo aparta sin remisión y se permite la osadía de decirnos que cosa es el bien o cual el mal, de nuestros actos, bien sean políticos, jueces, periodistas o familias y no deja pasar ocasión para imponer sus dogmas sean unos o los contrarios, según sea la circunstancia, con su banda de la porra detrás, siempre por la fuerza .




