Sánchez visita la zona del desastre con traje elegante y zapatos y lo paga caro
El Gobierno ha decidido declarar zona catastrófica el área de Mallorca afectada por la trágica riada del martes, que de momento se ha cobrado diez vidas. Además hay un niño desaparecido. Así lo ha comunicado el presidente en una visita a Sant Llorenç, epicentro del siniestro, donde ha prometido "volcar todos los recursos necesarios para que los afectados puedan recuperar su día a día". Pedro Sánchez ha estado acompañado por la presidenta balear, Francina Armengol, cuya reacción en las primeras horas de la catástrofe ha sido muy criticada. El presidente ha tenido oportunidad de reunirse con los responsables del dispositivo de emergencias en el centro de mando y también de bajar a la zona cero -a donde no dejan acceder a la prensa- para hablar con varios de los afectados. El presidente se ha presentado en Sant Llorenç como si fuera a una recepción con el Rey, y hasta le han tenido que prestar unas botas de agua para que no desentona...