Un "Robin Hood´ de pacotilla
El impuesto adicional a la banca para gravar eso que el Gobierno socialcomunista llama «beneficios extraordinarios» responde a los clichés ideológicos de un Ejecutivo que decidió que lo mejor para ganarse el favor de la sociedad española era darle un escarmiento al sector para demostrar su compromiso con los vulnerables . Pero los españoles más necesitados de la ayuda del Gobierno, las pequeñas y medianas empresas y millones de familias, no han encontrado sostén alguno en un Ejecutivo que ha recaudado 1.500 millones de euros en la primera entrega del hachazo fiscal a la banca, un impuesto confiscatorio que está lastrando las cuentas del sector como lo demuestra el hecho de que entidades como Unicaja han sufrido un fuerte deterioro de sus beneficios que ha tenido como efecto inmediato su derrumbe bursátil. Es lo que tiene matar moscas a cañonazos y ponerse el disfraz de ‘Robin Hood’. La inseguridad jurídica y la fiscalidad confiscatoria ahuyentan a los inversores y convierten a Esp...