Kale Borroka a la catalana
Parece que va en serio el proyecto del ministro de Interior Fernández Díaz de endurecer las penas a aquellos antisistema que estén causando graves destrozos al mobiliario urbano y establecimientos privados como los que se generaron en la pasada huelga general en Barcelona del 29 M. Precisamente hoy ha habido una concentración frente Interior de unos 600 o 700 de estos, exigiendo que sean liberados los cuatro que aun permanecen detenidos con graves cargos. Porque los incidentes que tuvieron lugar tras la manifestación de la huelga general estaban perfectamente planificados por los alborotadores. Pequeños grupos antisistema estaban organizados en células e interconectados entre sí. Pero, además, la Policía detectó que usaban walki-talkies para mantenerse en contacto y poner en jaque a las fuerzas antidisturbios. Por si fuera poco, iban armados con cócteles molotov para provocar incendios. De ahí que quemasen casi 300 contenedores e incluso un Starbucks. Dice la policía a...