Asilo político para una paranoia
El gobierno de Ecuador tiene acogido en su embajada en Londres a Julen Assange que viene huyendo de una denuncia ante la justicia sueca de un simple delito común, la cual ha dictado una orden de extradición. Conviene no olvidar que Assange no está reclamado por sus más que dudosas prácticas informativas (revelar el nombre y la situación de agentes de inteligencia en terreno hostil no es libertad de expresión sino, como mínimo, una gravísima irresponsabilidad), sino por varios delitos comunes, incluido el de violación con el consentimiento de la denunciante, algo que solo es delito en aquel país. Assange, famoso por la divulgación por la red de gran cantidad de secretos de los servicios secretos de Estados Unidos se siente acorralado, no desea acudir a Suecia para prestar declaración sobre este tema menor pensando que desde Suecia pueda ser reclamado por los norteamericanos y posteriormente juzgarlo allí. Los casos en los que se ha visto implicado el fundador ...