La guerra de los bien pagados de TV3
Entrevista al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en la televisión catalana / CCMA La televisión catalana languidece entre luchas de poder, deudas y caídas de audiencia. Las peleas de los socios CDC y ERC , los conflictos laborales y el culto mediático al presidente Carles Puigdemont, claves del deterioro de TV3. TV3 es el vivo ejemplo de que el dinero no es sinónimo de éxito. A pesar de su abultado presupuesto, 227 millones, que la convierten en la televisión autonómica más cara de España, sus cifras de audiencia llevan meses cayendo en picado. Las luchas intestinas entre CDC y ERC no ayudan demasiado a remontar a este medio público, que según los propios trabajadores está “gubernamentalizado”. Incluso el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), órgano poco dado a criticar los contenidos de TV3 por el predominio convergente de sus miembros --su presidente ejerce con frecuencia su voto de calidad para desempatar-- ha desvelado en un informe...