La CUP vuelve a empujar al separatismo por la senda del delito de desobediencia
Carles Riera (CUP), en la reunión de la Junta de Portavoces del Parlament Como ya hicieran en la anterior legislatura la CUP pretende imponer sus normas al Parlament. Ahora serán solo cuatro los diputados los que van a decidir si Cataluña se echa definitivamente en brazos de la anarquía o decide volver a una cierta normalidad. El primer pleno del nuevo Parlament de Cataluña que se celebra este jueves amenaza con devolver al camino de la desobediencia y el choque con el Estado a la única institución que funciona al margen del 155. Sin presidente ni investidura a la vista y con los líderes del golpe separatista huidos, encarcelados o en libertad bajo fianza, la Mesa ha acordado tramitar unas enmiendas de la CUP en las que reafirma la vigencia de la declaración unilateral de independencia del pasado 27 de octubre. El Gobierno y la Fiscalía han dicho que estudiarán medidas contra la Mesa si sigue adelante. Establecen un esperpéntico nuevo modelo institucional con u...