El uso posterior de las dosis sobrantes de la vacuna pueden ser un nuevo motivo de conflicto
Aprovechar las posibles dosis sobrantes del vial de las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna antes que tirarlas a la basura acaba siendo una complicación añadida para los sanitarios La idea de desperdiciar dosis de la vacuna contra la COVID-19, al mismo tiempo que se reportan miles de muertes diarias en el mundo, parece sin duda un escándalo, pero evitarlo tampoco es sencillo. ¿Por qué? Pues porque a diferencia de muchas otras vacunas, tanto la de Pfizer/BioNTech como la de Moderna vienen en viales multidosis. Es decir, que de cada frasco se pueden extraer hasta seis dosis, en la primera, y diez, en la segunda. El problema aparece cuando, al final del día, el equipo de vacunación se encuentra con que tiene un vial a medio terminar pero ya no queda gente para vacunar. ¿Qué hacer entonces? En el caso de la de Pfizer, el vial no se puede devolver a la nevera, donde se transporta a entre 2 y 8 grados, con lo que se descarta guardarlo para la siguiente tanda. Antes de administrar la vacuna...