ERC confía en la excarcelación de Junqueras como el plan B
Carme Forcadell (c.) preside la diputación permanente del Parlament. Mientras los asesores de Puigdemont confían en un hipotético regreso pactado del líder mientras este viaja a Rumanía para reunirse con la familia para el Año nuevo, exploran un cambio de reglamento que permita una investidura telemática ante la perplejidad de los republicanos. Si se queda en Bélgica, ERC tendrá pista para imponer a su candidato frente a lo que improvise el expresidente, que valora candidatear a Jordi Sànchez, el dos de su lista, también en prisión y que ha sido citado por Llarena para el día 11, o a Elsa Artadi, su coordinadora de campaña, valor en alza en el separatismo que rompió el carnet del PDeCAT el pasado verano. La hipotética investidura de Puigdemont no sólo tendría que salvar el reglamento de la cámara catalana, que no permite de momento comparecer o votar por videoconferencia, sino las aspiraciones de ERC y las reticencias del aparato del partido postconverg...